El 14 de mayo de 2003 Carlos Menem anunció que se retiraba de la segunda vuelta electoral contra la fórmula presidencial que integraban Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Su fórmula junto a Juan Carlos Romero había ganado la primera vuelta el 27 de abril por 24,45% de los votos a 22,25%. El contexto de la segunda vuelta que debía disputarse el 18 de mayo convenció al riojano de que se sometería a una derrota que arrastraría al sector del peronismo que lo había apoyado. Fue el final de su carrera política. Años más tarde, en 2016, explicó: «No fui a la segunda vuelta porque ya estaba bastante agotado. Después de 10 años de gobierno, creí que era conveniente que otro se hiciera cargo del gobierno». Reproducimos aquí dos notas publicadas aquel día a partir del testimonio directo recogido en la residencia del gobernador de La Rioja, adonde Menem convocó aquel día a los dirigentes que lo había acompañado.

Decidido el No, regaló a su «guardia» 24 horas de ilusión

La Rioja, 14 de mayo de 2003.- Había decidido el no hacía dos días, pero le regaló al comando del Sí las últimas 24 horas como candidato. Los mandó a dormir el martes creídos de seguir la pelea del ballotage el domingo. «Seguimos», se trasnochó en el restó José Luis, de la Recoleta, el exdiputado Claudio Sebastiani. «Seguimos» masticó a la misma hora el exsenador Alberto Tell al subirse a la camioneta en la que viajó 7 horas para estar ayer en La Rioja. ¿Generosidad? Seguro, pero también ejercicio hasta el final del mando sobre una tropa a la que debe mucho más que a otros que ayer no lo acompañaron. Los que pedían seguir la pelea fueron mayoría aquí. Carlos Menem los escuchó, los besó, se sacó fotos con ellos, los llevó a comer chivito, los distrajo durante ocho horas en un salón de la residencia del gobernador de La Rioja, mientras que en la sala de al lado, en otra sintonía, haciendo bromas y con paciencia de funebreros, un grupo de técnicos empleó la misma cantidad de horas en montar un estudio de TV para grabar la despedida.

•Esperanza

 Nunca les dijo Menem a ninguno de ellos que se bajaba y los ilusionó hasta el final con una luz de esperanza a la que nadie le encontraba razón alguna. Cuando salió de ese improvisado set, a las 18, se acomodó en un sillón y les sonrió como si nada para anunciar, por primera vez, que no tenía sentido seguir luchando. Se acomodaron en torno a él Mirtha Pérez (candidata a vicegobernadora en la fórmula de Alberto Pierri), los «jóvenes economistas» -como los llama siempre riendo, no se sabe por qué- y demás miembros del gabinete que no fue, como Rogelio Frigerio, Carlos Torres, Jorge Susmel, Paola Spátola, Pablo Rojo, Diego Estévez. Más lejos, colgado a su habano, Francisco de Narváez daba órdenes. Se abrazaban Marta Alarcia, Sebastiani, Tell, el exsenador Héctor Maya, el sindicalista Antonio Cassia, el ex vocero Adalberto Díaz García, el sobrino y vocero Eduardo «Lule» Menem.

Protagonistas de la cumbre en La Rioja: Carlos Menem y Alberto Tell (foto principal); Héctor Maya, Alberto Kohan (foto 1); Adrián Menem, Juan Carlos Romero, Eduardo Menem, Oscar González (foto 2); Francisco Susmel, Rogelio Frigerio, Pablo Rojo, Paola Spátola, Diego Estévez, que estaban nominados para integrar un eventual gabinete si Menem ganaba las elecciones. (Fotografías de I.Z.)

«Una derrota con Carlos Menem el domingo hubiera significado un daño tremendo a los compañeros de las provincias que tienen sus elecciones. Desde el 8 de junio, que se elige gobernador de Córdoba hay una elección por mes. Esa es nuestra pelea, que empieza el lunes, hasta ganar», dijo. Uno gritó «Menem 2007». Le responden de atrás «¿Por qué 2007 si éstos no van a poder llegar?».

Menem apaciguó con ademanes de cariño, mencionando en voz alta a quienes iba reconociendo. «Ministro de Defensa», rio mirando a Pablo Rojo, «ministro de Salud», y miró a Raúl Matera (h). No era un buen chiste, más bien lo contrario, entonces los consoló: «Van a ser, ¿por qué no? Van a ser ministros todos…». El ánimo era sombrío y sólo a Menem se le ocurrían gestos para animar. «¿A qué hora sale su avión? ¿A las siete? Pero quédense hasta mañana, así charlamos, comemos algo…». Nadie respondió y llegaba la sensación de que mejor era irse. Menem los retuvo con algunas anécdotas: «Bueno -dijo adelantando detalles del mensaje que en ese momento estaban editando los funebreros del salón de al lado- son diez minutos donde explico cuál es nuestra pelea ahora. Recordé las palabras de Evita en su renunciamiento, cuando dice ‘renuncio a los cargos, pero no a la lucha’.»

«No usé un argumento que me pareció fuerte poner, para no irritar. Les iba a decir ‘ ustedes quédense con el 18% de los votos que yo me quedo con la gente, pero me pareció que iba a dividir’.»

La grabación había coincidido con el discurso que había dado Néstor Kirchner en el porteño Hotel Panamericano. «Fue durísimo, agresivo, lapidario», alzó la voz Cassia.

Esta gente es así, si no, miren lo que dijo la señora de Kirchner el 5 de mayo en el programa de Lanata: «Venimos a continuar la tarea del gobierno interrumpido el 24 de marzo de 1976, es decir el gobierno montonero», recordó en Menem en la frase que no le gustará conocer a la señora Isabel Perón, quien creyó que ella había terminado con esa fracción violenta de su gobierno en 1974. Suavemente, Menem fue llevando la charla al tono de un té amable y casual con un grupo de amigos, lo más distante de una despedida que puede ser para siempre. «¡Qué elegante!», lo halaga una entusiasta. «Aquí me ven, como dice de mí Fidel Castro, con mi pañuelito -se toca el que lleva en el bolsillo izquierdo del saco y mi corbatita. Así siempre me van a ver». Risas.

Como viene de Fidel, habla de los fusilamientos: “Yo me quedo con mi elegancia, él que siga fusilando. ¿Qué prefieren?». Y viene la enmienda. «Pero pese a todo es mi amigo. Miren lo que me pasó estando en Venezuela, en cumbre de presidentes. ¿No voy y me encuentro con él, los dos solos, en un ascensor? Y me dice ‘Oye chico, me dicen que has estado haciendo declaraciones muy fuertes sobre mí’. Mi querido amigo, te recomiendo que no las leas».

«Pero lo peor se lo dijo el primer ministro de Portugal que era socialista». «Guterres, un caballerazo», lo interrumpe Maya, conocedor. «Sí Guterres, cuando Fidel hablaba que el socialismo esto, que el socialismo lo otro, lo interrumpe este portugués y le dice en la cara, delante de todos: ‘Tú eres un caradura porque lo haces en tu país no tiene nada que ver con el socialismo, es un mamarracho, y te lo digo yo como socialista. Para colmo se le suma la mujer de este Gutierrez y le pregunta por qué habla de democracia en Cuba, si no ve que los ciudadanos puedan elegir candidatos de varios partidos en las elecciones. Fidel le respondió: ‘¡Es que en Cuba hay un solo partido, el nuestro y allí es donde hay que elegir!». Esas anécdotas ya era difícil escucharlas porque atronaba un altavoz frente a la residencia con frases de exaltación al ya excandidato y gritos de «Se siente, se siente, Menem presidente». Curiosa, la barra acompañó al exmandatario hasta el jardín, donde un millar de militantes, la mayoría mujeres, gritaba pidiendo que no se bajara. Cercado por policías llegó hasta la valla de no más de medio metro y transportado casi en andas se entregó a una ordalía de besos, abrazos, gritos, llantos que se convirtió en una fiesta insólita donde las consignas de triunfo chocaban con el motivo, una despedida sin retorno a la vista.

Ignacio Zuleta, La Rioja, 14 de mayo de 2003, (para el diario Ámbito Financiero)

LA CRÓNICA: CÓMO SE BAJO

La Rioja, 14 de mayo de 2003.- Carlos Menem anunció ayer aquí la confirmación de su renuncia a la segunda vuelta electoral que debía disputar el domingo próximo contra Néstor Kirchner. Esa decisión, que había adelantado este diario el martes como primicia, la trajo de Buenos Aires, desde donde arribó pasadas las 8 junto a su hermano Eduardo, sus sobrinos «Lule» y Adrián y sus íntimos Alberto Kohan y Eduardo Bauzá. Más de un centenar de seguidores, que llegaron cerca del mediodía en un Boeing 737 charteado por Aerolíneas Argentinas, acompañó al expresidente en la vigilia de una negociación, más simulada que real, que pareció buscar contener la posición de quienes la rechazaban. Por la tarde, Menem leyó por «Canal 9» de esta provincia, el discurso que había grabado con publicistas de la empresa Walter Thompson y que seguía los lineamientos adelantados por este diario.

El argumento central de la pieza es que debía liberar a la Argentina de una antinomia frágil entre Menem y anti-Menem y de la violencia moral de forzar a los votantes a disputar una interna partidaria. Antes de ese anuncio, Menem mantuvo por lo menos tres reuniones con los gobernadores Rubén Marín, Angel Maza, su compañero de fórmula Juan Carlos Romero, su hermano Eduardo, Kohan, Bauzá, el gremialista Antonio Cassia y otros allegados que, salvo Kohan, aconsejaron resignar la pelea. El argumento fue el que Menem había aceptado ya el martes en Buenos Aires: resguardar los intereses del peronismo territorial de una derrota segura el próximo domingo.

Esa decisión es complementaria de la que comunicó a Rubén Marín, vicepresidente del PJ, de asumir la conducción del partido. Para eso dispuso una reunión la semana que viene de la mesa chica para convocar a la renovación de autoridades, ya que las actuales han caducado y se les ha extendido mandato y es actualmente el presidente en licencia del PJ. La reunión de esa mesa sería después del regreso del ex presidente de Santiago de Chile, adonde viaja el sábado para celebrar el lunes del cumpleaños de su esposa Cecilia Bolocco.

Participaron de esos debates Claudio Sebastiani, Alberto Tell, los integrantes del que sería su gabinete Rogelio Frigerio, Carlos Torres, Jorge Susmel, Paola Spátola, Pablo Rojo, Diego Estévez y Francisco de Narváez. Todos ellos defendieron como pudieron la posición de que Menem debía pelear hasta el final, adhiriendo al gesto de Kohan. De entre ellos fue Estévez quien lo conmovió con esta frase: «Usted no puede ser el cuarto de la lista de los que se van, donde están Alfonsín, De la Rúa y Chacho».

Menem pareció decidido a pasar la jornada conteniendo a ese grupo, que con más afecto y entusiasmo que racionalidad, vino a presionar por una lucha que consideraron inútil quienes tienen intereses concretos en los territorios provinciales. El más enfático fue, como siempre, Marín, seguido por Luis Patti y Eduardo Menem, quien mantuvo un encontronazo con su hermano. «No soy conejillo de Indias, hay que estar en mi pellejo cuando viene la gente y me llora diciendo ‘no se baje presidente’.» El petrolero Antonio Cassia, pidió a Menem que «no se olvide de los pobres y los cinco millones que nos votaron». Francisco Mayorga, uno de los más encendidos en la idea de no participar, intercedió con un informe de la provincia de Buenos Aires que anticipaba un cataclismo electoral. «En General Pueyrredón ganamos sólo en las 39 localidades donde pusimos fiscales, donde no hubo, perdimos en todos lados.» Patti agregó: «Hacen lo imposible por ganarlos. Doblan cualquier aporte que se haga, ponés un auto, ellos ponen dos».

Romero, tajante, comunicó además que no había más dinero para la campaña y que en varias provincias ya se habían cerrado locales y no se habían distribuido boletas. Jorge Escobar agregó: «En San Juan tengo listo todo para que se vote el domingo, pero en las demás provincias no hay nada. Hay que bajarse porque es un desastre con gente que juega a ganador».

Menem admitió a su equipo de campaña y asesores la renuncia al ballotage recién a las 15, luego de una exasperante ronda de café, método tradicional de los jefes árabes. Habló con Carlos Reutemann y con Ramón Puerta. El santafesino le aconsejó: «Bajate, no dejes que aplasten como quieren ahora hacer conmigo». El jefe de Misiones le aconsejó lo mismo y recordó que debió aplicarse su propuesta de votar todos los cargos el mismo día en todo el país para lograr una movilización sincera con la realidad política. Un argumento de Héctor Maya terminó de convencerlo: «Duhalde quiere que seas Saddam, que muera el jefe y la tropa. Eso es bíblico, matar al jefe antes que a nadie. ¿Perón acaso no se fue en el ’55 para dejar un mejor momento para la lucha?»

Luego de un almuerzo en casa del empresario automotriz Tico Nach, del cual se levantó a poco de estar unos minutos y sin dar discursos, se fue a hacer una breve siesta. Después llamó a una sala de la residencia, sede de interminables deliberaciones, a un pequeño grupo integrado por Romero, Marín, Maza, Eduardo Menem, Bauzá y Kohan. Les pidió una última opinión por sí o por no y el resultado fue apabullante -sólo Kohan amagó una defensa final de la participación en la segunda vuelta-. «Está bien, vamos a grabar el mensaje que aprobamos esta mañana.» Era el texto de renuncia que habían discutido los mismos participantes junto a Jorge Castro -responsable final de la prosa-y otras plumas (el romerista Angel Torres, el vocero Jorge Azcárate). Bauzá salió al salón principal de la residencia donde aguantaban más de cincuenta dirigentes, entornistas, acompañantes y curiosos que, en su mayoría, esperaban lo contrario, una orden de guerra hasta el final.

Ignacio Zuleta, La Rioja 14 de mayo de 2003 (para el diario Ámbito Financiero)

Por Ignacio Zuleta

Periodista y consultor político. Autor del libro “Macri Confidencial: pactos, planes y amenazas” (Bs. As.: Ed. Planeta, 2016). Columnista de Política Nacional del diario Clarín. 1: Columna Entretelas de la Política, que se edita todos los domingos en el Suplemento Economía. 2: Columna Avant Première, que se edita los días lunes en la sección Política (https://www.clarin.com/autor/ignacio_zuleta.html) Editor responsable del sitio www.zuletasintecho.com. Colabora en revistas del extranjero sobre temas políticos y es columnista invitado en medios de la Argentina. Como periodista y analista ha dictado conferencias en varios países. También ha realizado coberturas internacionales en sesiones de las Naciones Unidas, países de Medio Oriente, América Latina, la crisis política en Italia, los acuerdos Malvinas entre Gran Bretaña y la Argentina, elecciones en España, México, Estados Unidos, Uruguay, Chile, México y otros países, varias sesiones del World Economic Forum (Davos, Suiza) y numerosos viajes presidenciales de mandatarios argentinos y de otros países. También ha participado de reuniones científicas y profesionales como la que organiza la Global Editors Network. Ha sido Secretario de Redacción del Diario Ámbito Financiero, Editor político de mismo diario. Durante 7 años fue además responsable de la sección “Charlas de quincho”. Fue director responsable del diario “La Mañana del Sur”, Neuquén. También fue columnista del diario La Capital (Mar del Plata). En medios radiales, tuvo actuación a cargo de programas en FM la Isla y Radio el Mundo de Buenos Aires. Conductor durante 5 años del programa de debate político “Contrastes” (Canal Metro de TV). Es doctor en Filosofía y Letras (Universidad Complutense de Madrid, España) Graduado del programa Publishing on the Web de Stanford University, Graduate College, Palo Alto, California. Es miembro del Consejo Consultivo del CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales). Es profesor de la Maestría en Magistratura y Gestión Judicial (Conadu) que organizan la Corte Suprema de Justicia de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad de Mendoza en el módulo “Prensa y Justicia”. Es crítico literario, autor de “La Polémica Modernista” (Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1989, en curso de reedición) y de la edición crítica de “Prosas Profanas y Otros Poemas” de Rubén Darío (Madrid: Ed. Castalia, 2015). Es el editor de un volumen de las Poesías Completas de Rubén Darío para la editorial Castalia de Barcelona, España (2016). Es Miembro del Consejo Asesor del proyecto de Archivo Dariano y Obras Completas de Rubén Darío. Universidad de Tres de Febrero (2016). También es autor de trabajos de investigación publicados en órganos científicos de Estados Unidos, España y la Argentina. Recibió un premio Nacional de Literatura en la Argentina, el premio Pedro Salinas en Puerto Rico, el premio de Cultura Hispánica en Madrid (España) y el premio Alfonsina en la ciudad de Mar del Plata. Fue destacado en 2017 como uno de los cinco periodistas de la última década en la especialidad “Análisis Político” por el Jurado de los premios de la Fundación Konex Ha sido profesor titular ordinario en el Departamento de Letras de la Universidad Nacional de Mar del Plata de las cátedras de Literatura Hispanoamericana y de Literatura Española. También Decano de la Facultad de Humanidades de la UNMdP durante un mandato de tres años. Fue profesor de Literatura Española, Literatura Argentina e Hispanoamericana y de Introducción a la Literatura en la Universidad Nacional de la Patagonia. Santa Cruz, Argentina. Ha dictado cursos y conferencias sobre crítica literaria en universidades de Estados Unidos, México, Colombia, España y otros países. También ha dictado cursos y conferencias en facultades de periodismo de todo el país. ignacio@zuleta.org @izuleta www.zuletasintecho.com