La trama celestial inquieta siempre a los gobiernos, particularmente al peronismo, que hace de la Doctrina Social de la Iglesia su ideología oficial. El cambio de Gabinete tiene un fuerte aroma clerical, con la incorporación de un «celeste» como Manzur o la de Julián Domínguez a Agricultura (¿cómo no se va a enojar Pichetto, nuestro último masón?).

Aunque la economía se la manejen liberales endemoniados por el FMI como Martín Guzmán, o marxistas de diván como Carlos Heller o Axel Kicillof. Inquietó en Olivos la andanada de «Tucho» porque tiene línea directa con el Vaticano. La nota que publicó le factura a Alberto todos los errores de la gestión con la fuerza de un opositor político. Lo más grave, señaló, fue desatender a los pobres y embarcar al Gobierno, en plena pandemia, en un debate inoportuno sobre la legalización del aborto.

Cuando se termine de hacer el escrutinio provisorio de las primarias se podrá geolocalizar de dónde salió el resultado. Un actor mudo pudo ser la Iglesia, que viralizó en todas las parroquias de la Argentina el comunicado del Episcopado contra el proyecto albertista de legalizar la marihuana. Todos los párrocos se ocuparon, a su vez, de reenviarlo a las organizaciones y dirigentes de la Iglesia.

El voto parroquial pudo influir en la derrota

¿Habrá actuado ese mensaje sobre el voto del domingo, como pudo hacerlo en la campaña secreta de la Iglesia para hacerlo perder a Aníbal Fernández en 2015 frente a María Eugenia Vidal? Aníbal había sostenido desde la jefatura de Gabinete la oportunidad de legalizar el uso personal de ciertas sustancias. «No nos va a ser indiferente», le dijo «Tucho» a Daniel Scioli pocos días antes de aquellas elecciones, señalando una carpeta que contendría papeles anibalistas.

En aquel diálogo a solas, «Tucho», además, le vaticinó, profético: «Vas a perder por tres puntos”. «Tucho» –que es la pluma de documentos y encíclicas de Francisco- señala en su carta que el 40% de los habitantes de las villas no fueron a la urnas, y avisa que si el Gobierno no reacciona pueda haber una debacle y un abismo. Los curas ven cosas entre el cielo y la tierra que los otros no ven. Pero los de la línea ignaciana -como Bergoglio- practican lo que el Papa llama «la hermenéutica» del alma popular, que expresa el lema «Vox populi, vox Dei».

Francisco, siempre online

El jefe de los obispos, Oscar Ojea, no tiene patronazgo por sobre lo que otros pueden decir o hacer. Los obispos tienen independencia de lengua y de teclado. Para amortiguar el disparo de «Tucho», Ojea leyó una homilía de críticas más suaves a la lucha por el poder de los políticos, sin la ponzoña dialéctica de «Tucho». En un gesto comprensible, adelantó su contenido de manera informal, al Gobierno.

Ojea es también un hombre del Papa, que suele llamarlo en horarios inopinados. La última vez fue cuando peregrinaba en la beatificación de Mamerto Esquiú, bajo 35° en Catamarca. Le sonó el celular: «- Soy Francisco, ¿dónde estás?» «- En Esquiú, Catamarca, en la ceremonia de Mamerto…» «- Vos sí que te divertís. Decile a los catamarqueños que te den de comer bien. Chau.” Y le cortó.

El lento acercamiento con los Fernández

Julián es hombre de observancia clerical inocultable. En la anécdota, gestionó, merced a su experiencia como ministro de Agricultura, la elaboración de un vino de misa, el blend Papa Francisco, caldo cuya producción negoció con los vitivinícolas de la COVIAR (ente de promoción de vinos) con variedades de cepas que se producían en todas las provincias. Le llevó muestras a Francisco, prometió una partida de 500 botellas e hizo una cata de ese vino en la cámara que presidió hasta 2015.

Negoció su asunción al Gabinete desde una sede clerical como es el colegio Marín de San Isidro (estaba en unas jornadas sobre temas sociales organizadas por la Iglesia y los sindicatos), desde donde cruzó llamados con Alberto Fernández. Julián es el abogado de SMATA, y ha sido protagonista de concilios discretos en esa casa. Participó en el diálogo de Alberto con Ricardo Pignanelli -jefe de ese gremio- en un almuerzo durante la campaña presidencial de 2019.

Con Aníbal: demos vuelta la página

Más picante fue el encuentro propiciado por Pignanelli en el gremio, entre Julián y Aníbal Fernández antes de las PASO. Era la primera vez que se veían después de la interna odiosa por la candidatura a gobernador de Buenos Aires. Aníbal y Cristina habían sostenido que la campaña del símil morsa había sido promovida por Julián para sacarlo de la cancha. Costó que Cristina aceptarse que no es así, y admitió las pruebas que le acercó Eduardo Valdés, amigo común, para demostrar que Julián no había estado en esa.

Coronó aquel connubio un encuentro de Cristina con Julián en el quincho-museo de Valdés en el cual menearon disculpas. Cristina admitió haber apoyado a Aníbal en aquella PASO, porque le debía su defensa ante acusaciones de corrupción. En el almuerzo en lo de Pignanelli hace un mes, cuando ni Julián ni Aníbal esperaban jurar juntos en el nuevo Gabinete, se comprometieron a dar vuelta la página.

Esto de dar vuelta la página «flores de un día son» (Hoy un juramento, / mañana una traición, / amores de estudiante /… versos de Le Pera y Mario Battistella). Es como decir que hay que cambiar el chip, cuando el chip es lo que nunca se cambia: lo que se cambia es el aparato, jamás el chip. Representan en el nuevo gabinete extremos que nunca se conciliarán.

(De la columna «El karma de Raúl Alfonsín y Mauricio Macri, un mediador oculto y el giro de Juan Manzur» – Avant Premiere, en Clarín de hoy https://clar.in/3kp0b8u?fromRef=twitter)

Por Ignacio Zuleta

Periodista y consultor político. Autor del libro “Macri Confidencial: pactos, planes y amenazas” (Bs. As.: Ed. Planeta, 2016). Columnista de Política Nacional del diario Clarín. 1: Columna Entretelas de la Política, que se edita todos los domingos en el Suplemento Economía. 2: Columna Avant Première, que se edita los días lunes en la sección Política (https://www.clarin.com/autor/ignacio_zuleta.html) Editor responsable del sitio www.zuletasintecho.com. Colabora en revistas del extranjero sobre temas políticos y es columnista invitado en medios de la Argentina. Como periodista y analista ha dictado conferencias en varios países. También ha realizado coberturas internacionales en sesiones de las Naciones Unidas, países de Medio Oriente, América Latina, la crisis política en Italia, los acuerdos Malvinas entre Gran Bretaña y la Argentina, elecciones en España, México, Estados Unidos, Uruguay, Chile, México y otros países, varias sesiones del World Economic Forum (Davos, Suiza) y numerosos viajes presidenciales de mandatarios argentinos y de otros países. También ha participado de reuniones científicas y profesionales como la que organiza la Global Editors Network. Ha sido Secretario de Redacción del Diario Ámbito Financiero, Editor político de mismo diario. Durante 7 años fue además responsable de la sección “Charlas de quincho”. Fue director responsable del diario “La Mañana del Sur”, Neuquén. También fue columnista del diario La Capital (Mar del Plata). En medios radiales, tuvo actuación a cargo de programas en FM la Isla y Radio el Mundo de Buenos Aires. Conductor durante 5 años del programa de debate político “Contrastes” (Canal Metro de TV). Es doctor en Filosofía y Letras (Universidad Complutense de Madrid, España) Graduado del programa Publishing on the Web de Stanford University, Graduate College, Palo Alto, California. Es miembro del Consejo Consultivo del CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales). Es profesor de la Maestría en Magistratura y Gestión Judicial (Conadu) que organizan la Corte Suprema de Justicia de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad de Mendoza en el módulo “Prensa y Justicia”. Es crítico literario, autor de “La Polémica Modernista” (Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1989, en curso de reedición) y de la edición crítica de “Prosas Profanas y Otros Poemas” de Rubén Darío (Madrid: Ed. Castalia, 2015). Es el editor de un volumen de las Poesías Completas de Rubén Darío para la editorial Castalia de Barcelona, España (2016). Es Miembro del Consejo Asesor del proyecto de Archivo Dariano y Obras Completas de Rubén Darío. Universidad de Tres de Febrero (2016). También es autor de trabajos de investigación publicados en órganos científicos de Estados Unidos, España y la Argentina. Recibió un premio Nacional de Literatura en la Argentina, el premio Pedro Salinas en Puerto Rico, el premio de Cultura Hispánica en Madrid (España) y el premio Alfonsina en la ciudad de Mar del Plata. Fue destacado en 2017 como uno de los cinco periodistas de la última década en la especialidad “Análisis Político” por el Jurado de los premios de la Fundación Konex Ha sido profesor titular ordinario en el Departamento de Letras de la Universidad Nacional de Mar del Plata de las cátedras de Literatura Hispanoamericana y de Literatura Española. También Decano de la Facultad de Humanidades de la UNMdP durante un mandato de tres años. Fue profesor de Literatura Española, Literatura Argentina e Hispanoamericana y de Introducción a la Literatura en la Universidad Nacional de la Patagonia. Santa Cruz, Argentina. Ha dictado cursos y conferencias sobre crítica literaria en universidades de Estados Unidos, México, Colombia, España y otros países. También ha dictado cursos y conferencias en facultades de periodismo de todo el país. ignacio@zuleta.org @izuleta www.zuletasintecho.com