Comparto un diálogo con Fernando Niembro en el programa “De una con Niembro” que conduce por AM 550 Radio Colonia. Conversamos sobre el proyecto Mauricio 2027 que se lanzó bajo la forma de una carta de caciques del PRO, que piden que Mauricio sea presidente del partido. El reclamo de un sector de la dirigencia del PRO se venía negociando desde comienzos de año y busca una aclamación en lista única de Macri en el partido. El propio Mauricio ha dicho que en el PRO no hay cultura de primarias, y busca huir de una confrontación interna que complique más la vida del partido después de los tumultos que produjo la confrontación entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta por la candidatura presidencial. Dejó tantos heridos, que le hizo perder 18 puntos a Juntos por el Cambio entre 2021 y 2023, y precipitó la derrota de Bullrich. Quedó fuera del ballotage y eso condujo al triunfo de Javier Milei, que es presidente por la suma de los 29 puntos que sacó en la primera vuelta y los votos de JxC para Patricia.
Desde que comenzó la ronda de operaciones de representantes de Macri para convencerlo de firmar la carta en favor de Macri, Bullrich adelantó que ella está dispuesta a competir con Mauricio por el cargo en el PRO. Macri avisó que hasta mediados de febrero no regresa de su retiro en Cumelén. Recibe amigos y se entretiene con reuniones por zoom con dirigentes de su partido. Este fin de semana compartió charlas con su principal estratego, el exministro Jorge Triaca.
Esa actividad tiene un objetivo conocido: construir el perfil de Mauricio como candidato presidencial en 2027. En la columna del diario Clarín «Avant Premiere» del 2 de octubre de 2023 (https://www.kiosco.clarin.com/clarin/20231002), este cronista adelantó la iniciativa de Macri de poner a sus acólitos a preparar el terreno de una candidatura presidencial, con él al frente de una coalición de centro derecha que aproveche el esfuerzo de acercamiento a la gestión de Milei. Ha querido mantenerse distante del cogobienro, pero entiende que si a este gobierno le va mal, arrastrará al PRO y a lo que queda del ala macrista de untos por el Cambio. Si le va medianamente bien, el PRO con Macri a la cabeza puede cumoplir con el proyecto de volver al gobierno con nuevos amigos, desentendido de lo que significaron junto a él, entre 2077 y 2023, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica de Elisa Carrió.
Un sector del macrismo remontó la derrota de la fórmula de Cambiemos su biéndose al gobierno de Milei con la venia de Macri y de Bullrich. La distancia de Mauricio del centro de operaciones de enero busca apartarlo de los tropezones del nuevo presidente. «Está en el camino correcto, pero no es tiempo aún de hacer un juicio sobre el equipo de gobierno» es uno de l s mensajes que escuchan los visitantes a Cumelén y también los dirigentes del ORO a quienes mantiene en función piloto.
También transmite una hipótesis apocalíptica que consiente como una advertencia: la suerte del PRO está ligada a la de Milei. En ese escenario, advierte que, ya es tarde para irse y mejor es estar cerca para ayudar. La oportunidad para Macri es ideal para concentrar fuerzas en el PRO y armar su candidatura en esta nueva etapa del partido.
Los armadores de Macri toman su palabra y trasmiten esta consignas a los dirigentes del interior. Dario Nieto, Fernando De Andreis y otros los dirigentes como Gabriel Santillán o Facundo Pérez Carletti (Santiago del Estero) promovieron la operación clamor para que Macri sea candidato en lista única para presidir el partido. Le atribuyen a Mauricio la idea de que, si él se lanza, nadie se animará a competirle. Pero Bullrich ha dicho a quien quiera escucharla, que ella va a enfrentar a Mauricio si hay elecciones en el partido. Para eso ya habla con otros sectores de los que estaba apartada como el mismo Horacio Rodríguez Larreta, con quien compitió en las PASO presidenciales. Larreta admite: «Hablo con todos».
La cautela es colectiva, salvo en Mauricio, que pidió elecciones ya en el partido. Los apoderados decidieron un cronograma electoral que lleva las elecciones por lo menos a junio. El cierre de listas será a mediados de marzo. El argumento es que la juez María Servini no logró que seis distritos del PRO enviasen los padrones para organizar esa elección. Este enredo para formalizar con unas elecciones internas es una novedad del PRO, que es un partido caciquil que ha tenido dos presidentes, Humberto Schiavoni y a Patricia Bullrich.
La ministro de seguridad se subió al gobierno de Milei sin la venia de Mauricio y eso los distanció. Macri busca desmontar ese «coche bomba» que es Patricia a cargo de la seguridad en un gobierno que busca conflictos por todos lados como el de Milei. Cualquier estallido de orden público resentirá a la ministra del PRO, que es como la identifican todos.
Bullrich, antes de estos impulsos de Macri, Bullrich le propuso a Milei armar un partido nuevo con agrupaciones del La Libertad Avanza y sectores que la habían apoyado en su candidatura presidencial. «Los votos son nuestros, Javier», sería el argumento. Milei, que nunca se ha interesado en la política – y se le nota – no le respondió. Bullrich volvió a cargar con la idea de fusión de partido ante Macri. Le propuso sumar al PRO y a LLA bajo el mismo sello, Macri respondería «Primero arreglemos lo nuestro».
El tiempo que va entre ahora y junio es una travesía con destino imprevisible. El compromiso del PRO y del macrismo extremo con la administración Milei, convierte a lo que pase en este partido en una interna dentro del gobierno. La idea de que el PRO vaya a unas elecciones internas en el estado actual de división que tiene como resultado de las primarias presidenciales, alimenta la ida de que sólo puede haber una normalización del partido con un candidato de lista única. Si eso no se logra, es plausible pensar que puede haber una división del PRO en un ala macro-mileistas y otra más cercana a Larreta.
Estos movimientos ocurren por debajo del reordenamiento que hacen los partidos pensando en las elecciones de 2025. En CABA, por ejemplo, ese año se eligen senadores nacionales. Es un distrito de estrellas, que gobierna un Macri (Jorge) enojado por ahora con Milei porque no le suelta el dinero que el anterior gobierno le quitó a la administración Larreta. La pelea por la senaduría puede reflotar la querella entre el PRO y los radicales, que hoy conviven en matrimonio forzado en la administración del primo Jorge. El radicalismo de Yacobitti-Lousteau conserva el Banco Ciudad y otras áreas de importancia, como autopistas. ¿Competirán el PRO y la UCR por las tres senadurías? Esas elecciones pueden ser una oportunidad para Macri de sacar la cabeza pensando en 2027. Se ha anotado ya Elisa Carrió para la pelea. ¿Querrá Lousteau repetir en la banca? Es un cargo atractivo también para un regreso de Larreta al escenario después de la derrota en la primarias de 2023. Desde ya que no hay 2027 sin 2025, y eso también ya adelanta los tiempos políticos.
También hablamos de las tribulaciones del gobierno de Milei en el Congreso.
