El internismo como dificultad
Este equilibro que puede obtener un auditor para cada tribu, se rompería si alguna de las partes quisiera actuar de arrebato. Por ejemplo, que los cuatro bloques del Congreso del no peronismo (La Libertad Avanza, PRO, UCR y Hacemos) avanzasen contra el peronismo para quedarse con las tres sillas.
Hay nombres para todos los gustos, y protagonizan la negociación más intensa que ocurre en estas Pascuas. Es natural que comprometa al espectro del oficialismo porque allí conviven conservadores de Milei, radicales amigables e irritados (De Loredo vs. Manes), macristas trizados (Macri vs. Larreta, sector al que perteneció el ascendente José Luis Espert) y el bloque de más densidad política, el que preside Miguel Pichetto.
Lo integran figuras con autonomía funcional, que lo convierten en eje de cualquier acuerdo. Tan discreto es el trámite, que el 26 de marzo, en la última sesión del mandato de los dos auditores que vencen este viernes -Gabriel Mihura Estrada, del massismo, y Juan Forlón, del maxi-cristinismo-, ninguno se despidió.
Una trinchera para resistir
En materia de convivencia, las cosas no están mejor en el peronismo, que hoy no tiene jefe pero que se esfuerza con éxito en mantener la disciplina. Las designaciones de la AGN las firman los partidos que proponen sus integrantes, que después son aprobados en el recinto como resolución. La última firma de Alberto Fernández como presidente del PJ fue la designación de Juan Manuel Olmos como presidente, en representación del partido con más bancas de la oposición.
Olmos ha llevado a su oficina de la AGN un seleccionado de las tribus del peronismo, entre quienes están Raúl Rigo (estrella de las cuentas públicas con todos los gobiernos, del peronismo a Cambiemos) como jefe de gabinete; Julio Vitobello, Cecilia Todesca y Vilma Ibarra como asesores; Silvia La Ruffa como secretaria de la presidencia (ex subsecretaria de Aníbal Fernández en Seguridad) y Virginia García, todo terreno del cristinismo, que viene de ser directora de la DGI -además es familia-.
Este gabinete pone a todo el peronismo del AMBA en la repartición que vigila el gasto de los presidentes. El acuerdo que los llevó allí lo selló Olmos en su discurso de asunción en la AGN el 12 de diciembre pasado. Agradeció el cargo a quien lo propuso, Cristina de Kirchner, a Sergio Massa, y «a quien hizo la propuesta formal como presidente del partido justicialista, Alberto Fernández«. En ese orden.
(De la columna «La batalla central de Milei, jubilados en la mira y otro refugio para los peronistas», Avant Premiere, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/batalla-central-milei-jubilados-mira-refugio-peronistas_0_2AvrhEe3pg.html)