Lograron aparecer unidos
Se le atribuye a Rodrigo De Loredo haber propuesto a sus correligionarios asumir ese riesgo. La división del bloque apareció como un inconveniente y se comprometió a unificar todos los proyectos del partido que había en las dos cámaras, junto a «Peteco» Vischi, presidente de la bancada en la cámara alta.
Juegan a una reforma que reivindique a los radicales frente a viejas batallas como la ley Mucci, la ley Banelco o los 13 paros a Alfonsín. Por eso alzan el estandarte de la derogación de las cuotas solidarias. Entienden que esa cláusula es defendible ante su público, aunque puede quedar afuera por falta de votos. Pero le habrán cumplido a sus votantes.
Juntos por Córdoba
Es una hipótesis, que otros remiten a alguna conversación discreta de De Loredo con Santiago Caputo, que ha descubierto el lado bueno del gremialismo.
En ese entendimiento pudieron convenir un plan canje de favores en Córdoba, para postergar las aspiraciones de crecimiento de Luis Juez y potenciar las de De Loredo para las elecciones de 2025 y 2027.
También está cerca de estas conversaciones Mauricio Macri, con quien se reunió De Loredo para escuchar el interés del expresidente en el acuerdo. Macri, que pasa esta semana en Sudáfrica con una agenda FIFA, es un viejo contradictor de Juez, y nunca ha querido que tuviera tanta gravitación como tiene hoy, al ser jefe del bloque PRO en el Senado.
Ya perdió al presidente del partido en esa provincia, Oscar Agost Carreño, que milita en el bloque Hacemos, pero conserva el cargo partidario.
Han intentado apartarlo de esa responsabilidad, pero Agost retiene la adhesión de su partido. Agost es secretario del bloque de Pichetto y está en todas las reuniones de esa bancada con el gobierno y el resto de los legisladores.
Ha resistido la lluvia ácida de los tuiteros del oficialismo que se alimentan, como en otros gobiernos, de los nutritivos archivos del espionaje de estado.
La batalla por el ministerio de Trabajo
Macri está interesado también en apoyar al gobierno en la reforma laboral. La gente que administró el Ministerio de Trabajo durante su gestión sigue teniendo importancia en la cartera, a través de funcionarios que trabajaron con Jorge Triaca, su principal estratego hoy.
El jefe de gabinete Nicolás Posse – un viejo tunelero trasandino – ha capturado el control de la cartera de Sandra Petobello con el ingreso del secretario de Trabajo Julio Cordero, hombre de diálogo con la CGT.
La abogada Liliana Archimbal que fue jefa de jurídicos durante el ministerio de Triaca hijo pero que había ingresado con Jorge Triaca padre bajo el gobierno de Menem, es la nueva subsecretaria de Trabajo. Esta profesional en algún momento ha sido abogada de uno de los gremios más grandes de la Argentina.
Era más fácil el túnel a Chile
La prisa del cronograma hizo que en las últimas horas se precipitasen reuniones que se acumularon en la agenda de los legisladores, los gobernadores y el Ejecutivo, representado este por el vicejefe de gabinete, José Rolandi.
Este funcionario también hizo carrera (al igual que Posse) en la Corporación América, como gerente de los tuneleros del grupo Eurnekián en el proyecto del faraónico túnel a Chile, que intentaron llevar a cabo entre 2009 y 2017.
Ese frustrado emprendimiento, comparado con la changa de sacar la ley minibús y la ley de reforma fiscal, era un juego de niños. En la noche del jueves pasado hubo una reunión de los jefes de bloques de Diputados con el presidente de la Cámara, Martín Menem.
Hicieron un arbitraje de posiciones y entendieron que están firmes los consensos para aprobar los dictámenes de las leyes en la semana que se inicia, y llevarlas al recinto para su tratamiento y aprobación los días 29 y 30 de abril, es decir, lunes y martes de la semana que viene. Discutieron hacerlo después del 1° de mayo, pero nadie aseguró que con tanto feriado los legisladores quisieran viajar para sesionar.
(De la columna «El Congreso que gobierna, Entretelas de la política, en Clarín del domingo –
https://www.clarin.com/economia/congreso-gobierna_0_QQdpDRL9wj.html)
