[Jorge Macri]Está también en un período de aprendizaje como gobernante, de una ciudad-estado (una ciudad hanseática, diría la “Tuta”) mucho más compleja que un municipio como el que gobernó. Abrumado por este aprendizaje, se ha lamentado en alguna reunión, “Y, en Vicente López, no teníamos la Justicia a cargo”.
Tampoco tenía algo tan grande como el Teatro Colón, de donde decidió desplazar a Jorge Telerman, uno de los directores que ha recogido mejores mediciones de prestigio en un área siempre problemática. Telerman fue importante en la gestión de Horacio Rodríguez Larreta y, en particular, en temas políticos, por su experiencia.
El primo descubrió a Julio Bocca, que dirigió el Teatro Solís de Montevideo y que ya había atraído la atención de Mauricio Macri por su gestión. Bajo la dirección compartida con Gerardo Grieco, que asumirá con él, terminó con la estabilidad de los elencos artísticos. Pasaron de ser empelados a ser contratados.
Una solución que se ha aplicado en muchos teatros oficiales. No se sabe si con esto Jorge Macri se compra un problema o una solución. Bocca aclaró, antes de asumir, que se ocupará de dirigir el Ballet del Colón y que el resto quedará a cargo del coequiper.
Martín en capilla
El Gobierno no parece cuidar su interés ni aun en causas de interés personalísimo, como buscar el voto para el juez Lijo. Mandó al magistrado a defenderse en el Senado el miércoles, y 24 horas antes insultó a los senadores como traidores a la patria. También hace agua cuándo alimenta inquinas entre los propios.
Acaso haya que encontrar en esas peleas con el entorno de Olivos la actitud de Martín Menem en la última sesión. Al presidente de la Cámara los legisladores le están tomando examen de competencia, y está cerca de la reprobación. La fragilidad de las relaciones con el PRO ha levantado las acciones de Ritondo para ser elegido en noviembre en su lugar.
En la sesión del miércoles tuvo gestos amistosos hacia la oposición, que parecían impensados antes, como si resignase pelearse en nombre del Gobierno con una cámara que no controla. El emblema fue elegirlo a Nicolás Massot para izar la bandera de una sesión pedida por el bloque de ese legislador, y que tenía ya los votos para darle un sopapo al Gobierno.
(De la columna «Los gobernadores presionan por las jubilaciones y la vigencia de dos DNU clave», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/gobernadores-presionan-jubilaciones-vigencia-dnu-clave_0_qjGoAjhuP2.html#activateComments)
