•
La intención de Macri de romper ese acuerdo motiva el avance de los dirigentes de La Libertad Avanza, que eligieron la CABA para festejar que obtuvieron la personería nacional. ¿No tenían otro lugar mejor para hacer esa fiesta que en Parque Lezama?
El PRO ha puesto en peligro la posibilidad de seguir controlando el distrito que gobiernan con éxito y consenso desde 2005 (primera elección exitosa Macri, a diputado nacional). Patricia Bullrich ha ascendido a posiciones cada vez más gravitantes en el gobierno de Milei. Ahora ejerce el comisariato ideológico y la reta a Victoria Villarruel, reflotando consignas montoneras contra Isabelita -si siguen retrocediendo en el túnel del tiempo se van a chocar con los dinosaurios-.
Si es necesario para correrlo al PRO y a los Macri del distrito, Bullrich puede ser candidata a la senaduría nacional. Macri ha negado cualquier posibilidad de salir al cruce de esa emergencia. Duro destino el de los Corleone de la política: «Intenté evitar que todo llegara a esto, pero no es posible. No en este mundo» (Michael, Padrino III).
Lousteau en tiempo de descuento
En cuarteles de invierno aguarda Horacio Rodríguez Larreta. Comprobó que tiene que estar lejos del PRO. Lo insultaron en la manifestación de los universitarios porque lo identifican con esa marca, que le ha costado desaires y ahora escupitajos. Larreta, sin embargo, es el dueño político del proceso transformador de la Ciudad, efecto de una agenda moderada que no es de extrema derecha conservadora como LLA y no les hace asco a alianzas con sectores más progresistas.
El prestigio del PRO en las elecciones se debe a la tarea de Larreta al frente del gobierno de la CABA durante 16 años (ocho como jefe de gabinete de Macri y otros ocho como jefe de gobierno él mismo). Buena parte del funcionariado de la Ciudad fue designado por él en cumplimiento de la alianza con el radicalismo, que tiene los días contados.
¿Cuánto tiempo pasará para que los Macri revisen esta relación, ahora que Lousteau dice que Macri recibe cargos a cambio de silencio? Lousteau controla, a través de su primo Guillermo Laje, el Banco Ciudad, y algunos ministerios y espacios importantes. Si los acontecimientos se precipitan es razonable pensar que Macri revisará su decisión de no competir por la senaduría de la Ciudad. Como Cristina, ha ensayado hacer política escondido entre bambalinas. Pero el rol de padrino es muy duro e incierto. Además, sale caro.
(De la columna «El “No hay plata” llega a la interna del PJ, la nueva polarización y el segundo tiempo de Macri», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/plata-llega-interna-pj-nueva-polarizacion-segundo-tiempo-macri_0_JUbCpoaTPT.html)
