Macri ya avisó que está dispuesto a jugar y el primo Jorge lo presume, o más bien lo necesita, como candidato a senador nacional. Cristina no ha dicho que vaya a ser candidata, pero la necesidad la empuja. ¿Diputada por Buenos Aires? Si escala la diferenciación de Kicillof será imprescindible.
Pero resguardar a los suyos en CABA, el distrito en donde tiene su principal adversario, el PRO, la podría necesitar como senadora nacional.
Volver a la cámara que ha sido su alma mater como legisladora y vicepresidente, le daría un rango nacional en un bloque que siempre ha sido mayoritario en esa cámara.
No es su distrito, porque es donde nació el antikirchnerismo, pero ya en 2017 entró por Buenos Aires por la minoría, que es lo máximo que puede pretender en CABA.
¿Tiene los papeles en orden? Desde abril pasado fijó domicilio en el distrito en donde residió siendo vicepresidente. Ha bromeado en ese almuerzo sobre esa eventualidad en estos términos: ¿acaso no lo hicieron porteño a Jorge Macri?
¿Quién sería la candidata ideal de ella por CABA? Pone en la cancha a su abogada Graciana Peñafort, hoy legisladora. Olmos, por su parte, la tiene anotada a Claudia Neira para acompañarlo a Leandro Santoro que es su número para diputado o senador nacional.
Las elecciones de 2025 son una tentación para dirigentes que puede disputar en las grandes ligas: Macri y Cristina, pero también Elisa Carrió que, en alianza o no con el PRO porteño, se ha comprometido a asegurar la gobernabilidad de Jorge Macri.
La votación de la suspensión de las PASO; si el peronismo se suma, puede llegar a aprobarse por 49 votos. La sesión ocurrirá en la primera semana de febrero, pero el voto peronista depende las negociaciones entre Olmos y Cristina.