Para el arco del no peronismo – lo que fue Cambiemos – como representación del voto moderado de centro de los grandes distritos que deciden las elecciones, también se abre una oportunidad.
La caída de Cristina, polo de contradicción del no peronismo, apalanca una nueva estrategia. Este arco hizo presidente a Milei, le administra hoy la gestión a través de funcionarios que lo fueron antes de Macri (con programas que se elaboraron para los candidatos de Cambiemos en 2023) y le da apoyo legislativo.
Desaparece la toxina cuyo contagio infamaba y del que todos huían: la foto junto al cristinismo. Equivale para el no peronismo lo que fue la caída de la URSS para el comunismo. Hasta la caída del muro, ser comunista era un riesgo de vida. Después de la caída, es gratis ser comunista.
Se termina la guerra fría. Es un arco potente que, en 2019, perdiendo las elecciones, hizo ganador en la categoría presidente a Macri-Pichetto en 5 de los 7 distritos más grandes de la Argentina. Solo perdieron en Buenos Aires y Tucumán. Hoy tiene la clave para la sobrevida del gobierno.
Del apoyo de este arco moderado depende la aprobación o no en el Senado y la capacidad del gobierno de vetar la norma si se convierte en ley. Por no tener su apoyo, Diputados aprobó aumento a jubilados y moratoria. La batalla final se librará en agosto, en la previa de las elecciones, y ninguna de las facciones contará con Cristina en acción.
Reparto de roles
Ese arco tiene cinco gobernadores y está, como el peronismo, en busca de liderazgos comprensivos. Lleva en su ADN la experiencia de la mesa del peronismo de Córdoba que entre 2017 y 2018 llegó a juntar 11 gobernadores no cristinistas para enfrentar al cristinismo.
Aquella mesa de Schiaretti, Pichetto, Massa, Urtubey y Lavagna no alcanzó a empalmar con el proyecto de Juntos por el Cambio.
Ese gobierno temió verse envuelto en una interna del peronismo. Elementos actuales de ese arco, como Schiaretti candidato a diputado nacional por Córdoba, o Macri negado ya tres veces por el apóstol Milei, pueden amalgamar una ampliación hacia Encuentro Federal y los pejotistas que no quieren jugar ni en el kicillofismo ni en el quintelismo.
(De la columna «La prisión de Cristina, un peligro para el peronismo y también para Milei», ENTRETELAS DE LA POLÍTICA», en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/prision-cristina-peligro-peronismo-milei_0_7oGUyfwUJQ.html)