Axel no unifica
En el mismo sentido de asegurar un resultado airoso en las elecciones de octubre se mueve Axel Kicillof, que se sumó a la foto de familia, aunque no cree que haya unidad de objetivos. Resistió todas las presiones del cristinismo – y del mileísmo, desde ya – para unificar la fecha de elecciones en Buenos Aires con la nacional.
Mandó a decir varias veces que ni sueña en dar marcha atrás en el desdoblamiento. También ha ordenado a sus operadores – Carlos Bianco, el «Cuervo» Larroque, Cristina Álvarez Rodríguez, «Kato» (alias Gabriel Katopodis)- a que corten los teléfonos con quienes, desde varios distritos, se acercan a pedir caminar con el nombre de Axel.
Nada hasta el 7 de setiembre. Si ganan, se prenden todas las luces, si no, habrá que empezar de nuevo.
Dardo venenoso del PRO
Le puso pimienta a esta afirmación – desde un ángulo que se presumía amistoso – el agrio documento del PRO «Justicia para todos», elaborado por la Fundación Pensar que preside María Eugenia Vidal y que coordina en el área económica el exministro Hernán Lacunza.
Para el gobierno fue una señal tan agresiva como el repudio de la Universidad Católica Argentina (cantera de funcionarios del gobierno) a José Luis Espert. Este documento saluda la condena a Cristina y la baja de la inflación.
Pero le pone observaciones a la recuperación de la actividad, la falta de competitividad, las consecuencias de la tensión cambiaria, la caída del ingreso, la insuficiencia de las desregulaciones, el desperdicio de la ley de Bases, el mal aprovechamiento de las emergencias, la demora en el avance de proyectos RIGI.
En suma, es una cartilla de un partido opositor que le llega en el peor momento. En la primera semana de julio cae la delegación de facultades que se le votó al gobierno en la ley de Bases. El documento le avisa que el PRO, por lo menos, no va a mover un solo dedo para que el Congreso se las renueve.
Es la respuesta de Macri a los desaires de Milei, que no lo deja ni pisar la Casa de Gobierno y así preservar para él solo, ante el público y los mercados, la autoridad sobre el programa.
El jubileo del Milenio
El informe de Stiglitz-Guzmán lo atiende también a Macri. Propone que los países recuperen herramientas para regular los flujos de capital.
En Argentina, esto significaría volver a implementar regulaciones que limiten el ingreso de capitales especulativos de corto plazo, que generan burbujas y salidas repentinas, como ocurrió durante el gobierno de Macri en 2018-2019.
El Jubilee Report también respalda reformas legales en la jurisdicción de Nueva York que impidan que fondos buitre bloqueen reestructuraciones de deuda, como ocurrió con Argentina en 2014.
La reforma ya fue aprobada por el Senado del Estado de Nueva York; falta su tratamiento en Diputados. Si allí se aprueba, ofrecería un marco legal más justo y equilibrado – dice el Report – para futuras reestructuraciones.
También cuestiona los sobrecargos (surcharges) que aplica el FMI a los países con préstamos grandes o prolongados, señalando que penalizan injustamente a los países en crisis.
En la presentación hubo veedores criollos como Roberto Carlés, exembajador en Italia del anterior gobierno y, por supuesto, Gustavo Béliz, miembro de la Academia Pontificia.
(De la columna «En el peronismo se muestran juntos, pero no están unidos», ENTRETELAS DE LA POLÍTICA, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/peronismo-muestran-juntos-unidos_0_DYUb6I8PCc.html)