Rarezas y sospechas
La sesión se hizo en condiciones bizarras, como la sospechosa caída del sistema electrónico cuando la mayoría imponía el número. Hubo que contar voto por voto, para escarnio del oficialismo que a esa hora miraba por TV su propia ejecución.
Señales para retener: no participó del debate Juan Carlos Romero, mentor del grupo de “Los 37, que eran 38” que ha controlado la cámara desde 2023. Licencia sin goce de sueldo.
Las desgracias se encadenaron cuando Luis Juez dio el “sí” a la actualización de las jubilaciones y a la emergencia por discapacidad: ha defendido hasta las lágrimas su relación especial con Milei, pero es candidato: “¿Cómo voy a votar contra los jubilados si soy candidato?”, diría “y de discapacidad ni me lo pregunten”, remataría aludiendo a una circunstancia familiar. Retrocedió casillas en la estima del presidente cuyo apoyo espera para su proyecto cordobés.
Otra señal, la quiebra del lote que administra Romero, con el voto positivo a jubilaciones de “Camau” Espinosa. En lo único que la oposición le cedió algo al gobierno fue en suspender el tratamiento del proyecto de ratificación de la ley que obliga a los 2/3 de las dos cámaras para disponer de las acciones de YPF que reclaman los buitres de Wall Street.
Centrão bonaerense
Schiaretti reapareció en la noche del miércoles, día del cierre de frentes en Buenos Aires, en la oficina porteña de Florencio Randazzo, para fotografiarse junto a Manes, Pablo Juliano y otros dirigentes del frente que se anotaron en el distrito, que es un entendimiento casi mágico que une a tribus centristas que parecía imposible reunir bajo el mismo techo.
El nuevo frente juntó el cordobesismo del Gringo, la Coalición de Carrió, sectores de Encuentro Federal como Emilio Monzó, Randazzo, Nicolás Massot y las dos ramas de la Unión Cívica Radical. Es una autopista de ocho carriles que ahora hay que abrir al tránsito.
Ni los protagonistas pueden explicar qué justificó ese entendimiento que contiene, entre otros aderezos, un indulto de Carrió, a través de Marisel Etchecoin, a Massot y Monzó.
O la convergencia forzada de los dos radicalismos del distrito, el de Maxi Abad, representado por Miguel Fernandez, y el de Lousteau-Manes, representado por Domenichini y Pablo Juliano, o el GEN de Margarita Stolbizer, socialistas de Mónica Fein, y peronistas no cristinistas como Julio Zamora (Tigre), Fernando Gray (Esteban Echeverría), Guillermo Britos (Chivilcoy) y les alcaldes Joaquín de la Torre y Juan Zabaleta.
Saben qué representan
La explicación más ocurrente es que este entendimiento fue posible porque los jefes de cada etnia que lo componen nunca se han reunido en torno a la misma mesa. Se han acercado llevados por el instinto de saber a qué electorado representan.
Expresan el centrão que en las dos cámaras han representado, bajo esta legislatura, los dos árbitros del Congreso, Pichetto en Diputados y Juan Carlos Romero en el Senado. Algunos de los protagonistas llegan llamados por la necesidad. Esperan su turno para competir por bancas nacionales, porque reeligen, como Margarita, Monzó o Randazzo.
En lista de espera está Graciela Camaño, que tiene un entendimiento activo con Schiaretti y que quiere volver ejercen una diputación. Tienen que llegar a la presentación de candidaturas pese a roces entre dirigentes de la 4ª Sección Electoral, que elige senadores provinciales, como Monzó (Carlos Casares), Miguel Fernández (Trenque Lauquen) y Guillermo Britos (Chivilcoy).
Se les terminó el amor
Este sector se caracterizó por sostener una posición acuerdista frente al gobierno. Facilitó el quórum cuando era imprescindible y le habilitó cláusulas de la ley de Bases que le permitieron algunas medidas que el gobierno alza como éxitos de gestión.
Le han vigilado los intereses al gobierno en el manejo de comisiones y han tolerado los excesos de Martin Menem en el manejo de Diputados.
También han aceptado que ya vayan dos años sin presupuesto, el bloqueo de la comisión de Presupuesto y Hacienda que José Luis Espert sólo habilita para facilitar normas del oficialismo o forzado por emplazamientos votados por el recinto. Han permitido también leyes claves como el blanqueo.
(De la columna «La odisea de los normales: Macri se sentó con Schiaretti y Pichetto», Entretelas de la política, en Clarín del domingo – https://www.clarin.com/economia/odisea-normales-macri-sento-schiaretti-pichetto_0_pUqs3k12iX.html)