Las elecciones de este domingo van a poner a prueba los prejuicios y verdades reveladas del juego político. Primero, si la marca de La Libertad Avanza es ganadora sin mover un músculo. Ese prejuicio ha servido para que ganase espacio en alianzas provinciales en las elecciones que hubo hasta ahora.
El cálculo de las nuevas elecciones realizadas revela, según el cálculo sobre los resultados finales, que LLA sacó el 21,10% de los votos y que el resto de las fuerzas llegaron a sumar el 78,81% (cálculo publicado por Delfina Celichini en La Nación del 1/IX/2025). LLA ganó una sola elección, en CABA, con el 15% de los votos sobre el padrón.
Figura en la órbita ganadora del Chaco, donde ganó el gobierno de la UCR en cantidad de votos, aunque no en cantidad de bancas frente al peronismo. Estos resultados plantean alguna claridad sobre la naturaleza de la pelea electoral, que no es una puja de personalidades, sino una confrontación de proyectos colectivos. Lo ilustra la diferencia entre los hermanos Milei en CABA y los hermanos Valdés de Corrientes.
El vocero de los Milei, sin estructura partidaria, apenas alcanzó el 15% de los votos sobre el padrón y el 30% sobre los votos emitidos. Ocurrió en el distrito de los Milei, donde deberían haber echado el resto. Manuel Adorni, vocero presidencial, representaba a los Milei sin ningún otro atributo.
En Corrientes también Juan Pablo Valdés fue candidato a gobernador por la mera relación con su hermano Gustavo, inhabilitado para tener un tercer mandato. Equivalía a Adorni en CABA. Pero ganó en primera vuelta el cargo porque no solo representaba al hermano, sino porque movilizaba un conjunto restante con eje en la UCR provincial, que amplió el proyecto al sumar al sector del peronismo de Camau Espínola.
En Corrientes el peronismo ganó por última vez en 1973 con Julio Romero. LLA quiso imponer condiciones como en el Chaco o en Entre Ríos, pero perdió todo por creer que solo con la marca se quedaba con todo. Una lección para otros distritos distraídos por estas leyendas proselitistas.
(De la columna «La despolarización – Los 50 días que cambiarán la Argentina», Entretelas de la política, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/50-dias-cambiaran-argentina_0_hr9E331BnL.html)
