La mesa que controla el Senado
Atenta a no romper con las bancas aliadas al Gobierno, Patricia es visitante frecuente de la oficina del grupo de asesores del bloque de la UCR, sede de una mesa de negociaciones que coordina el exsenador Víctor Zimmermann, donde se filtra y se evalúa la votabilidad de cada proyecto que presentan el oficialismo y la oposición.
En esa comisión es donde se acordó hacer caer el capítulo que terminaba en la liquidación de la Ley de Villas, una iniciativa que concertaron la Iglesia y el Estado nacional durante tres gobiernos -Macri, Alberto, Milei- para recuperar la urbanización de más de 6 mil barrios populares. Por allí pasó, fugaz, la idea de reflotar el demorado proyecto de extinción de dominio. No duró mucho.
El acuerdismo que alimenta Patricia lo habrá hecho a cambio de algún apoyo del peronismo a otras aristas de su campaña -que ya tiene novedades, como el proyecto de Despacho Abierto-. Una iniciativa de invitar a vecin@s de la Capital que han manifestado apoyo hacia ella para que hagan visitas acompañadas al palacio de las leyes.
Un disparo en la oscuridad
Con rapidez pampa, Guillermo Francos puso ya en la cancha a un candidato a la Suprema Corte. No está en el gobierno, aunque es director de la empresa estatal más próspera, YPF. Propuso por Radio Mitre al presidente Federico Pinedo. Lo hizo al ponderar afirmativamente una nota del exsenador en la cual defiende la constitucionalidad del recorte de los presupuestos a las universidades.
Un artículo de fe de la feligresía cultural del oficialismo. Pinedo es un abogado de prestigio con experiencia en comunicaciones, tiene trayectoria política como hombre de entendimientos multipartidarios. Representó al PRO en todos los terrenos y fue presidente en la transición episódica de Cristina a Mauricio. Tiene un entendimiento por encima o por debajo de las pequeñeces con Cristina.
Cuando el PRO ganó las presidenciales en 2015, ella ordenó al bloque del peronismo que apoyase la candidatura de Pinedo a presidir el Senado, cuando ese cargo podía cubrirlo el peronismo por mayoría de votos. Lo había hecho con Ramón Puerta en 2001, cuando gobernaba Fernando de la Rúa.
Antes, Cristina lo había designado a Pinedo como presidente de la comisión que reformó el Código Penal junto a especialistas de todos los partidos. Recordó cómo Hipólito Yrigoyen había designado al conservador Rodolfo Moreno para reformar ese mismo código en 1921. Le sobran entendimientos para un cargo que, si se lo dieran, cubriría por 5 años.
Tiene 70 y la Constitución le pone un límite. No es difícil imaginar que podría tener los votos del peronismo para ser designado, aunque debería ganarse el voto de la bancada radical, que tiene 10 senadores. Es más difícil que esa bancada supere las diferencias históricas que tiene con los conservadores.
(De la columna «La regla no escrita del balotaje y sugestiva cena de Macri a Mendoza», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/regla-escrita-balotaje-sugestiva-cena-macri-mendoza_0_HXg0cy0dj5.html)
