Pagotto, un héroe
El Banco Central, cuya reforma todavía tiene que esperar la revisión de la Cámara de Diputados, debería ir pensando en acuñar una moneda de oro en homenaje al fallecido senador Juan Carlos Pagotto. El riojano aportó con su presencia el cuórum de la sesión que trató esa reforma. Lo hizo en un estado de salud que padecía durante una convalecencia. Pocos días más tarde falleció. Sus médicos le habían recomendado que no viajara a Buenos Aires para la sesión. Incluso recibió una oferta de viajar a San Luis para atenderse en una de las mejores clínicas cardiológicas del país. Pero atendió a los reclamos de Olivos y del bloque de La Libertad Avanza para que estuviese, diese cuórum y se pudiese aprobar, siempre por un pelo, la llamada ley de zonas frías. Cuando se trató este último tema permaneció en su banca para asegurar el número y que la sesión no se cayese. No tenía otra opción porque su estado de salud le impedía salir y entrar con facilidad, ayudado por un familiar.
Forcejeos por comisión clave
Pagotto deja una vacante crítica en la Comisión de Acuerdos del Senado. Ejercía el cargo teledirigido por el comisario político del gobierno, Lule Menem. Tenía la experiencia de abogado y de político para manejar una comisión como Acuerdos, en la que se tratan asuntos de la política y otros que no son de la política, como designaciones de embajadores y militares. En el último tramo del mandato de Milei, esta comisión se pone en el centro de proyectos, como completar o ampliar la Suprema Corte y la designación del procurador de la Nación. La tarea hace necesario un perfil difícil de conseguir, especialmente en ese grupo de WhatsApp de aluvión que es La Libertad Avanza. Habrá forcejeos para encontrar quién se haga cargo de la presidencia.
Acuerdos es una comisión que el peronismo se ha negado a integrar. Reclama una cantidad de integrantes que no se les ha reconocido. Desde el fin de semana, la neuquina Nadia Márquez recorrió los teléfonos de sus colegas senadores avisando que será ella quien reemplace a Pagotto.
En realidad, es una función que debe cubrirse en una reunión de la propia comisión. Márquez es una mileísta de la línea intransigente y deberá adaptarse, si recibe la changa de presidir Acuerdos, para abordar con eficiencia las materias tan delicadas que le habían encargado a Pagotto. El riojano se despidió con un discurso en el debate sobre la reforma del Central que mezcló humor e ironía, pero siempre cumplió con fidelidad los objetivos que le marcó Olivos. Llegó a ironizar sobre el irrealismo de los políticos con la gracia que lo caracterizó: «Discutir sobre la inmortalidad del alma del poroto zurdo o la evolución psico patológica del mono adulto en la Ley de Modificación de la Carta Orgánica del Banco Central me parece un despropósito. Podríamos estar citando cifras, números, pero como abogado he aprendido una cosa: el papel admite lo que se le ponga; por eso se llama soporte de papel, o soporte informático, si se quiere. Pero acá hay una realidad que tenemos que conciliar y llevar para adelante, que es el principio de la realidad económica. Vivimos en un mundo donde todo está evolucionando y nosotros no nos podemos quedar atrás».
(De la columna «Milei ya depende de los aliados, mientras recibe un regalo venenoso de la Corte», ENTRETELAS DE LA POLÍTICA, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/milei-depende-aliados-recibe-regalo-venenoso-corte_0_q32Oqs7edo.html)
