El nuevo proyecto fue presentado el 2 de octubre por dirigentes de doce bloques del Congreso y el titular de Cáritas, el arzobispo de La Plata Gustavo Carrara. Este religioso había expuesto en favor del régimen, en una comisión del Senado que trató el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad que dedicaba un capítulo completo a virtualmente liquidarlo. Eso solo sirvió para que el oficialismo sacase el capítulo del proyecto. Ahora viene el turno del financiamiento, que se discutirá en Diputados en territorio enemigo: convocó la comisión el diputado Itai Hagman, de Unión por la Patria y lunga manu de Juan Grabois para el tema. Si la ley de Discapacidad salió por temor a agraviar al Papa que viene al país, se suman más chances de que se apruebe este pulmotor al proyecto más querido por el papa Francisco.
El oficialismo llega apenas a 124 votos
La oposición llega fortalecida por el cataclismo legislativo de la sesión del miércoles, que logró que se repusiese la Ley de Tierras de 2011 que protegía tierras de frontera de la venta a extranjeros. Era una norma sancionada por el gobierno de la familia Kirchner y que había derogado el DNU 70/2023. Ante la amenaza del Congreso de que le volteasen el decreto, ya derogado por el Senado, el gobierno reaccionó con la idea de reponer la ley de 2011. La oposición lo logró con 239 votos contra 4 y 9 abstenciones. Son 2/3 de los votos. El resto del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad fue aprobado por apenas 124 votos que fue el máximo que alcanzó el oficialismo y todos sus aliados en esa sesión – 5 menos que los 129 necesarios para sesionar -. Una prueba de su debilidad extrema y de su falta de conducción. Igual derrota experimentó el gobierno con el régimen de Discapacidad, que admitió todos los excesos de la oposición, salvo la palabra «emergencia» que figuraba en un proyecto original. El oficialismo se rindió por las fisuras internas. Ocurrió el mismo día cuando la Justicia había convocado a declaración indagatoria, con la inhibición general de bienes, a 36 nuevas personas implicadas en la causa judicial que investiga a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). En esa causa hay denuncias de presunta corrupción de altísimos funcionarios del gobierno. La citación la hace el juez Ariel Lijo, a quien el gobierno usó en particular al proponerlo como juez de la Corte sin haberse ocupado antes de asegurar los votos. Era imposible que el oficialismo, señalado por estas inconsistencias, se defendiera del rechazo de la oposición a un régimen de protección de la discapacidad.
Prometen tarde negociar todo
Se agregó una puja interna en el peronismo que convirtió al diputado misionero Oscar Herrera Ahuad en el héroe de la jornada. Este exgobernador de la provincia, peleado con Carlos Rovira, socio del gobierno nacional, se puso al hombro la agenda de la discapacidad y terminó volteando la resistencia del oficialismo. Herrera es un hombre comprometido con la discapacidad de manera personal e institucional, y arrastró a toda la Cámara a una votación también por 2/3: 237 contra 9. Para retener: nunca el oficialismo pudo sostener más de 124 votos a favor de sus iniciativas. En la sesión anterior que fracasó, la oposición no pudo reunir los 129 necesarios, estuvo a 8 de voltear el DNU 70/2023, con lo cual el gobierno hubiera quedado sin programa de gobierno y descolocado ante la derogación de decenas de leyes que ese decreto había anulado. El gobierno amagó con justificar esa capitulación argumentando que admitía siempre las propuestas de la oposición. Esa declaración, que hay que tener para futuros debates, la hizo la diputada Laura Rodríguez Machado. Entusiasmada dijo: «hoy estamos haciendo un poco de historia en lo que significa que el Congreso de la Nación se ponga de pie y pueda encontrar los consensos, y no las diferencias, en algo que realmente nos necesita a los argentinos todos unidos». Es un giro que se da de patadas con las piruetas retóricas del Milei intolerante en España el mismo día.
Una guerra de familias que sale cara
Quienes creen en el debate entre ángeles y demonios de esta administración remiten estas inconsistencias a la pelea entre la familia Caputo, crítica del acuerdo para ceder posiciones en discapacidad, y las familias Menem y Milei, comprometidas por las denuncias por el manejo de fondos de la Agencia Nacional de Discapacidad. Si esa trata celestial fuera cierta, la caída de discapacidad en esta atropellada opositora es una venganza del caputismo ante el colapso del proyecto de Ley Malvinas, cuestionada por aliados del imperio que insisten en sostener las posiciones de Gran Bretaña y Chile en el conflicto del Atlántico Sur. Más allá de las elucubraciones hipotéticas, el gobierno entró en una nueva época, la de la recolección de votos para ensayar su continuidad en 2027, arriando banderas. Quien ha conseguido 2/3 en dos votaciones de más de 237 votos, solo para perder y salvar la ropa (el DNU 70) está ante una derrota del método. ¿Cuántas leyes podría haber sacado el gobierno con la misma cantidad de votos si hubiera buscado formar mayorías con bancadas que representan el mismo programa de centro moderado, que representaron en 2023 cuatro de los cinco candidatos que entraron en la primera vuelta electoral? El gobierno prefirió el ensimismamiento y la polarización para sostener una fuerza que nunca tuvo en los votos. Ese error que empieza a pagar explica la frase que debió escuchar Martín Menem de un opositor al terminar la sesión: «Ustedes se enfrentan a victorias pírricas que no muestran fortaleza, sino que exponen sus límites, sus debilidades y el alto costo político a pagar» (Maxi Ferraro).
(De la columna «Cristina pacifica y arranca la caminata hacia el centro», ENTRETELAS DE LA POLÍTICA, en Clarín del domingo – https://www.clarin.com/economia/cristina-pacifica-arranco-caminata-centro_0_G8y2OD16Qa.html)
Descubre más desde Zuleta Sin Techo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.