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GUERRA DE GUERRILLAS ENTRE LOS PARLASURES POR LOS BARRIOS DE BUENOS AIRES

Los entuertos de la transición tiñen todos los frentes de la actividad política, pero se muestran con más crudeza en donde la institucionalidad es más tenue. Por ejemplo, en la constitución del Parlamento del Mercosur, un poder regional en estado gaseoso que se parece a un congreso cuyos miembros no tienen facultades plenas ni las tendrán por lo menos hasta 2019, cuando todos los países del sistema hayan elegido de manera directa a sus respectivos mercodiputados. Hasta entonces el cuerpo no tiene capacidad para dictar leyes. Los argentinos elegidos, además, tampoco tienen salario ni tampoco, por una interpretación judicial criolla emergente de la lucha canalla por el poder, fueros ni inmunidades.

FpV

En estas horas se superpone el acceso del gobierno de Mauricio Macri con mayoría de votos ejecutivos, con la asunción de los mercodiputados elegidos por el voto directo el 25 de octubre, que dio un resultado invertido al presidencial: el peronismo ganó 26 de las 43 bancas, Cambiemos 12, el massismo 4 y el partido de los Rodríguez Saá, uno. Ahí operó el maldito balotaje, que le dio el gobierno a Macri, pero lo hace convivir con minorías legislativas, un argentinismo de manual. Los forcejeos que se producen en la transición del peronismo al macrismo se replican en el Parlasur, que por su naturaleza ficcional termina siendo un espejo deformante de lo que pasa en el Congreso nacional y en la legislatura de Buenos Aires. A eso llamaba Valle-Inclán “esperpento”, palabra que para los diputados comunitarios es más insultante que la de “mercodiputados” o “parlasures” (tiene una connotación a la Breaking Bad) y por eso es decoroso omitirla en títulos y copetes, pero no puede faltar en esta narrativa de la guerra de guerrillas que libran los bloques de ese poder regional en los arrabales de la política formal.

Los representantes de todos los partidos coinciden en que el gobierno argentino no los atiende con el mimo que requiere su misión: asumieron el 14 de diciembre, pero se tienen que pagar los gastos de traslado y viáticos para moverse hacia Montevideo, sede de sus tareas. Nadie les ha dicho de dónde saldrán los fondos para reintegrarles los vales: porque se enteraron esta semana que figuraban en el Presupuesto, pero que el gobierno que se fue los gastó en otra cosa. Es una partida de $ 8 millones que se aprobó, pero nunca se reglamentó y la oficina de referencia, que es la Cámara de Diputados que maneja hoy Emilio Monzó, no ha dado señales de proveer a la salud republicana soltándoles una moneda. Piden por lo menos un canje en el buquebus, no ya un plan trabajar.

El miércoles estaban todos citados a la Cancillería para tener una primera reunión con Susana Malcorra de quien esperaban escuchar definiciones sobre estas patéticas miserabilidades. Pero cuando ya la mayoría de ellos estaba en Buenos Aires (más de la mitad viven en el interior) les avisaron que la canciller estaba muy ocupada en la preparación de la reunión de Macri y Tabaré en la Anchorena y que no los podía atender ni para recibirles los tickets por el pasaje. Quedaron la mayoría boyando por Buenos Aires, en busca de autor.

A los de Cambiemos los recogió el secretario estratégico de la presidencia, Fulvio Pompeo, que maneja en la Casa de Gobierno una cancillería paralela a la de Malcorra que suple las carencias de la ministro en materia de política interna. De allí salen designaciones en Cancillería y es el ojo de Macri sobre la funcionaria que trajo de la ONU. Pompeo, esa tarde, también estaba absorbido por la agenda uruguaya de ayer y le pasó el rol de huésped de la decena de mercodiputados del oficialismo – aunque oposición en el bloque argentino, dominado por la mayoría peronista – a su subsecretaria de Asuntos Globales Paola Di Chiara.

La funcionaria escuchó la inquietud de los legisladores sobre el tono que alcanzó la polémica entre el jefe político de la bancada, Fabián Rodríguez Simón – ausente por viaje a España – con el referente del bloque del FpV, Jorge Taiana, elegido vicepresidente del Parlasur en la sesión del 14 de diciembre. Según este abogado (a quien llaman con cariño Pepín) de envidiable llegada a Macri, Taiana usurpa el cargo de presidente que dejó el legislador venezolano Saúl Ortega, quien terminó su banca el 1° de enero.

Pepín lo atizó a Taiana en una serie de mensajes tuiteros con el argumento de que el ex canciller kirchnerista sólo está en forma interina en esa presidencia que, además, nadie dice que le corresponda a la Argentina. La inquietud de sus compañeros de bancada es que la impugnación de Pepín lo arrastra a una confrontación que hace peligrar el funcionamiento del bloque argento, pero admiten que la posición de Taiana de erigirse en titular del cuerpo sin acordar con el conjunto, busca aprovechar esa tribuna para hacerle una oposición rabiosa al gobierno de Macri.

Le pidieron a su anfitriona que les aclarase la manera de tener más clara cuál es la política del gobierno hacia el Parlasur porque además los separan intereses distintos. En ese bloque de Cambiemos hay dirigentes como Rodríguez Simón y Lilia Puig de Stubrin que tienen una marcada significación partidaria e ideológica, pero hay otros que representan a provincias en donde la dialéctica chavismo-antichavismo es un exotismo porteño. A éstos les interesa la banca en Montevideo para trabajar con sus gobernadores en expedientes de gestión, como la comercialización de productos, como es el caso del ex ministro de Economía de Mendoza, el radical Gabriel Fidel, quien llevó la voz de este sector.

En la reunión recibieron la promesa de una reunión con Macri para recibir un mandato unificado y prepararse para una pelea dura como minoría en el bloque argentino, a cuya mayoría acusan de buscar proteger la conexión chavista en el Parlasur que tambalea al ritmo de la suerte de Nicolás Maduro. Taiana, según sus adversarios, estaría dispuesto a avalar la presencia de parlasures blue venidos de Caracas flojos de papeles. Difícil de creer del prolijo ex canciller, pero en política te tiran con lo que recogen en el suelo.

En esa charla cruzaron información sobre la amenaza de Venezuela de sostener en Montevideo una representación simbólica, aunque hayan perdido las elecciones legislativas. En las acusaciones de Rodríguez Simón, atribuye la asunción de Taiana como una intención de una alianza chavo-kirchnerista para preservar cargos y contratos originados en un acuerdo entre el anterior representante argentino, el senador José Mayans, y el saliente Saúl Ortega.

En esa reunión explicaron la vehemencia de Taiana en la necesidad de tomar extrema distancia con el gobierno actual después de que le ofrecieran la embajada en México, que resignó. Busca, dijeron esa tarde, parecerse lo menos posible a Sergio Massa.

Parla

El grupo la comisionó a la mercodiputada Puig de Stubrin para que emprenda una gestión mediadora con Taiana, de quien se dijo amiga personal, para bajarle la presión al debate en la cúpula, que motivó la suspensión de la reunión con Malcorra. Ocurrió esto después de que mantuviese una reunión en Madrid con Rodríguez Simón en la cual éste le describió detalles del conflicto. Durante la reunión, alguno aclaró que Taiana dice ahora que es presidente “temporario” del Parlasur. El bloque Cambiemos ha dicho hasta ahora que en la sesión del 15 de marzo recién se elegirá presidente efectivo y que el hecho de que la Argentina tenga por seis meses la presidencia del Mercosur no obliga a que el titular de los parlamentarios sea del mismo país.

Discutieron sobre la acusación de los peronistas a Pepín de ejercer, además de la banca regional, una silla en el directorio de YPF señalando alguna incompatibilidad. Les explicaron que Rodríguez Simón no es director por el Estado (acciones clase A) como Emilio Apud, sino por los accionistas privados (acciones clase D) y que en los protocolos del Mercosur no hay ninguna incompatibilidad con ser director de una S.A. También descalificaron las presunciones sobre el sueldo que recibiría: no hay suma fija sino honorarios que los establece la Asamblea después de cada ejercicio con lo cual todo lo que se dice es leyenda urbana.

A la misma hora cuando esto ocurría en casa de Gobierno el miércoles, otro grupo de mercodiputados del peronismo del interior también giraba por Buenos Aires en busca de autor al conocer que les habían suspendido la reunión con Malcorra después de haber hecho el gasto. El trío que maneja el bloque FpV en el Parlasur, que integran Taiana, Eduardo Valdés y Daniel Filmus, les echó un capote y se los llevaron a reponerse en uno de los santuarios de esa formación, el quincho-museo que tiene Valdés en su casa del barrio de Almagro.

Los mercodiputados entraron asombrados a ese recinto, que Valdés suele reservar para muy pocos y que revela su personalidad por la acumulación de memorabilia partidaria y también artística, de la misma manera que el museo de La Ñata expresa las singularidades de Daniel Scioli. El grupo desplegó los argumentos sobre una presunta intención del gobierno de Macri de vaciar al Parlasur y desactivarlo con la intención de confrontar con gobiernos terceristas de la región.  Decidieron hacer un escrito dirigido a Marcos Peña con un pedido de entrevista “para que nos aclare qué proyecto tiene el gobierno para el Parlasur”.

Ese largo texto logró, antes de salir hacia casa de Gobierno, las firmas del peronismo, del massismo y del representante de Rodríguez Saá; un éxito en el empeño de arrinconar al macrismo como la fuerza que no quiere al Mercosur ni al Parlasur. Comprensible por lo menos para los representantes del FpV esto de encastillarse en la oposición al gobierno que los desplazó el 22 de noviembre del poder. Siempre la política exterior ha servido para confrontación doméstica.

En la nota a Peña hay entrelíneas jugosas: 1) asumen la defensa del pleno funcionamiento del organismo de integración para el futuro de la región como si el macrismo no pensase lo mismo; 2) destacan la necesidad de que los diputados tengan dedicación exclusiva. En la mirada del peronismo los macristas querrían que sus representantes asuman además cargos de gestión para desvalorizar el congreso de Montevideo y ejercer las bancas como un segundo empleo. De ahí la acusación a Pepín de incurrir en incompatibilidad con la silla en YPF – de paso, es una ingenuidad creer que a este abogado, de sólido desempeño en el derecho administrativo y autor de maravillas jurídicas para su partido (como la declaración que hizo cesar a Cristina en la presidencia un día antes o las designaciones por decreto de jueces de la Corte) se le iba a escapar ésta.

Más débil lo ven al porteño Sergio Romero, que ocupó la representación por Cambiemos Capital al renunciar Pablo Avelluto (hoy ministro de Cultura). Lo registran presentando un pedido de declaración de certeza ante el juzgado de María Servini de Cubría para saber si puede ejercer la banca regional y a la vez un cargo en el Ejecutivo. Hasta ahora era secretario de la Tercera Edad porteño, y es el presidente de la Junta Electoral del PRO. En este bloque lo querrían también renunciando porque si lo hace, asume la banca Teresa González Fernández, la “Colorada”, a quien todos adoran, en todos los partidos y sin distinción de banderías. Un pasaje de la nota que se redactó en el quincho de Valdés dice: “La dedicación exclusiva de los legisladores al proceso de integración regional y al fortalecimiento del Mercosur como bloque es vital para motorizar este proceso y para desarrollar la diplomacia parlamentaria”.

QUIENES SON LOS PARLASURES ARGENTINOS

Por el FpV:

Jorge Taiana,

Agustín Rossi,

Teresa Parodi,

Daniel Filmus,

Milagro Sala,

Eduardo Valdez,

Víctor Santa María y

Julia Perié.

Por Cambiemos:

Mariana Zuvic,

Fabián Rodríguez Simón,

Lilia Puig de Stubrin,

Walter Nostrala,

Osvaldo Mercuri,

María Luisa Storani y

Daniel Ramundo.

Por UNA:

Jorge Vanossi,

Fernanda Gil Lozano,

Alberto Asseff y

Hernán Olivero.

Por provincia

Buenos Aires

Gabriel Mariotto (FpV)

Catamarca

Isauro Molina (FpV)

Chaco

Julio Sotelo (FpV)

Chubut

Alfredo Béliz (FpV)

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Claudio Romero (Cambiemos)

Córdoba

Néstor Roulet (Cambiemos)

Corrientes

Alejandro Karlen (FpV)

Entre Ríos

Cristian Bello (FpV)

Formosa

Ricardo Oviedo (FpV)

Jujuy

Mario Fiad (Cambiemos)

La Pampa

Nelson Nicoletti (Partido Justicialista)

La Rioja

Marcela Crabbe (Cambiemos)

Mendoza

Gabriel Fidel (Cambiemos)

Misiones

Cecilia Britto (FpV)

Neuquén

Ramón Rioseco (FpV)

Río Negro

Jorge Cejas (FpV)

Salta

Hernán Cornejo (FpV)

San Juan

Tomás Strada (FpV)

San Luis

Justo Sosa (CF)

Santa Cruz

Mario Metaza (FpV)

Santa Fe

Diego Mansilla (FpV)

Santiago del Estero

Gerardo Zamora (FpV)

Tierra del Fuego

Miguel Angel Cusi (FpV)

Tucumán

José Francisco López (FpV)

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