IMPRESCINDIBLES DEL LUNES

MACRI CON NETANYAHU EN DAVOS CIERRA HERIDAS • LO ESPERA EN SUIZA EL CLUB DE LOS CEOS MÁS IMPORTANTE DEL MUNDO, EL IBC • RADICALES DE MESA CHICA CON LA ÑATA CONTRA EL VIDRO • MACRI Y LAS “HERRAMIENTAS PERONISTAS” • SE LE RINDIO LA JUEZA DE OLIVOS (EX DE NISMAN) • GALUCCIO MUESTRA HALLAZGO PETROLERO EN TUPUNGATO, MENDOZA • EL DIRECTORIO DE YPF LE APROBÓ EL JUEVES EL PRESUPUESTO, PERO TODO SE JUEGA EN ABRIL • LA INTERNA CHILE POR LA SUCESIÓN DE BACHELET EN LA ROSADA: PIÑERA Y EL SOCIALISTA AYALA • ASEGURÓ QUE RICARDO LAGOS SERÁ CANDIDATO CONTRA PIÑERA • PROMETIO APOYO PARA QUE VENGA AL PAÍS CUMBRE AMBIENTAL • PIDIÓ NO METERSE EN PELEA DE BOLIVIA POR LÍMITES • RADICALES EN MATADEROS PIDEN ESPACIO EN GOBIERNO PORTEÑO • PERONISTAS EN CARILÓ Y EN ALMAGRO HACIENDO RECUENTO DE DAÑOS • Y TODO LO QUE CREÍAS QUE NUNCA NADIE TE IBA A CONTAR

 

  • Fiera encerrada, convaleciente de una piña en las costillas, igual Mauricio Macri se puso en el centro de una agenda que decae en tensión después de la triple fuga y que inundó las pantallas entre sórdidas noticias policiales. Su gobierno agotó el primer mes de gestión con triunfos pasajeros que algunos les reconocen y otros no. Le celebran haber sacado al dólar y al cepo sin dolor ni anestesia, casi magia; le siguen reprochando, hasta de la propia tropa, las exhibiciones de fuerza que le dan crédito a quienes le atribuyen a Macri haber dicho “voy a usar todas las herramientas peronistas que sean necesarias”. Resbaladiza amenaza porque lo eligieron presidente para que, precisamente, no hiciera “cosas peronistas”. El encierro forzado en Los Abrojos fue una orden médica de cuyo efecto depende que mañana pueda subirse al avión para ir a la cumbre de Davos, que ayer sumó el compromiso más caliente de su agenda, una cita a solas con Benjamin Netanyahu, premier de Israel, que puede traerle a Macri la reconciliación final con la comunidad judeo argentina que lo tuvo alguna vez en la mira. La pelea de la dirigencia judeo argentina con el gobierno Kirchner en el último tramo, después de vivir un largo romance, permite ahora recomponer lazos que intentó Macri cerrar ayer en su quinta al recibir a la ex esposa de Alberto Nisman y a sus dos hijas.
  • Ese encuentro estuvo teñido de religiosidad porque incluyó oraciones, una rareza en un hogar más bien laico y alejado de las efusiones pías como el de los Macri; salvo, claro, lo que pueda tener de mística el budismo– doctrina que en ese hogar se consume como recurso de autoayuda. Esos encuentros expresan un cambio en la agenda de los protagonistas. Macri era silbado antes en los actos por el atentado a la AMIA y ahora aparece como el mejor amigo para aclarar esa trama. La ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, era el enlace más firme que tenía en la justicia el espionaje del gobierno Kirchner, señalado ahora como responsable del final del fiscal. Quienes miran debajo del agua dan otra explicación: Arroyo Salgado es la jueza federal de San Isidro y como tal tiene jurisdicción sobre todo lo que ocurra en la residencia presidencial de Olivos. Dicho en otras palabras, el juez de San Isidro es el juez del Presidente y eso determina una relación especial, de Estado se diría, que condiciona todo. Ahí está la fuerza de quien ocupe ese cargo casi de cabecera y de confianza de los presidentes, como ocurrió antes con Alberto Piotti o Roberto Marquevich. Un juez de San Isidro no puede estar peleado con un presidente, ni al revés, y esa es la película que estamos viendo. Arroyo Salgado se acomoda al rol y sobresee a periodistas a los que había procesado por denuncias de la ex SIDE de haber espiado a la anterior mandataria y a sus ministros. Lo hizo con la misma lapicera y usando argumentos de las defensas que seguramente conocía cuando sentenció al revés, por el procesamiento. ¿Qué cambió? El presidente.
  • Macri tuvo tiempo además para empaparse de la agenda de Davos, adonde viaja mañana junto a Sergio Massa y a algunos ministros (Marcos Peña, Alfonso de Prat Gay, Susana Malcorra – estos parten hoy como avanzada-, el secretario estratégico Fulvio Pompeo, el vocero Iván Pavlovsky) y la compañía, por fuera de la delegación, de empresarios como Carlos Bulgheroni, Eduardo Eurnekián, Eduardo Elsztein, Matías Eurnekián, Enrique Pescarmona. Estos hombres de empresa actuarán como presentadores de Macri presidente porque son baqueanos de la cumbre de Davos, a la que concurren – y aportan fortunas como patrocinantes – desde hace años y ya han acompañado a otros mandatarios como Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. Macri va a estar un día y medio en esa villa suiza; llega el miércoles a las 6 de la tarde, tiene jueves y medio día del viernes disponible porque regresa en la tarde de ese día a Buenos Aires. En esas 36 horas tenía hasta anoche anotadas cerca de 40 reuniones con jefe de Estado como Netanyahu, la princesa Máxima y el premier de Holanda, el presidente de Suiza, el de México Enrique Peña Nieto, el primer ministro de Francia, el vicepresidente de los EE.UU, Joe Biden, y decenas de CEO de empresas. El must de la agenda es la sesión del International Business Council, un organismo integrado por un centenar de los responsables de las principales empresas del mundo quienes convoca el Foro para escuchar a algunos de sus invitados estrella, en este caso Macri.
  • Este viaje es el más importante que prevé en el año el gobierno para Macri; enlaza con el proyecto de presentar su programa de cambios a la economía que pueden facilitar la venida de inversiones directas. “En el mundo hay trillones de dólares a tasas bajísimas”, suele decir Macri, a quien le explican que esos dineros no vienen al país porque el país sigue en la lista negra de destinos de inversión. Hasta que no se aclare qué pasará en la negociación con acreedores odiosos, el gobierno tiene demoradas esas promesas de inversión. El precio del petróleo, que no para de bajar, ha frenado lo que iba a ser la panacea de la Argentina pos Kirchner, las inversiones en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta. La baja del precio ha sacado a YPF del panorama de las soluciones porque, encima, el gobierno tiene que mantener los subsidios al precio interno para que las petroleras no sigan suspendiendo personal.
  • Esa situación ha congelado las operaciones del gobierno sobre YPF, cuya asamblea decidirá en abril próximo si sigue como súper jefe el “Mago” Miguel Galuccio o pasa a ser el CEO con un presidente del ala política que responda más a la casa de Gobierno, como podría ser el ex Telefónica Miguel Gutiérrez, hoy en el directorio de la compañía, o si Galuccio se va del todo. Alguien deberá contar algún día por qué se enfrió el entusiasmo de Macri con el “Mago”, a quien le aseguraba continuidad cuando era candidato. Algo cambió en camino del foro, al ritmo del deterioro de las relaciones de Galuccio con el anterior gobierno, que recrudecieron cuando se le observaron contratos con firmas contratistas para el proyecto Chevron en Vaca Muerta o proyectos de inversiones de YPF en México antes que en el país. El jueves pasado hubo reunión de directorio en YPF y en la superficie hubo armonía entre el directorio y Galuccio; en esa mesa ya actúan los directores designados por el nuevo gobierno (ese día estuvo ausente uno de ellos, Fabián Rodríguez Simón, de misión en España hasta la semana próxima) y tuvieron la gentileza de aprobarle el presupuesto 2016.
  • También escucharon de la cabecera de la mesa los detalles del nuevo yacimiento que se descubrió en Tupungato, Mendoza, de petróleo convencional, que será presentado formalmente hoy en esa provincia, en un acto de Galuccio con el gobernador radical Alfredo Cornejo. La relación de esta YPF con las provincias es difícil porque Galuccio ha impuesto normas que recortan las facultades de los estados como propietarios de los recursos del subsuelo, como dice la Constitución. La última reforma de la ley de hidrocarburos consagra esa visión unitaria que resisten los gobernadores que aprovecharán el momento de debilidad del “Mago” para sacarle cosas. Mendoza reclama, por ejemplo, que YPF cumpla un acuerdo que canjeaba áreas de exploración a cambio de un precio menor de los combustibles en esa provincia que dicen que no se cumple desde 2011 y que va rumbo a un arbitraje. Ése será uno de los temas que hablarán en el encuentro de hoy en Barrancas, Maipú (Mendoza) y la armonía de esa charla marcará el futuro de la cúpula de YPF porque si a alguien va a escuchar Macri sobre esa empresa es a gobernadores aliados como Cornejo.
  • Sobre aliados radicales: los socios del Pro en Cambiemos se han puesto ya en operaciones para ajustar la cohabitación. El formato del gobierno Macri consiste en darles parcelas en el loteo de cargos, pero no hay cogobierno, como querrían muchos dirigentes radicales acostumbrados a otra forma de ejercer el oficialismo. Más cuando están convencidos de que sin ellos ni Macri ni Cambiemos hubiera ganado las elecciones. Estos debates agotan jornadas de discusión en todos los niveles, que no cesan ni con los calores del verano porteño. La llamada “mesa de los martes” es una de las sedes de ese debate. Es un pergeño que viene de la campaña (solía sesionar en el restorán Marcelo de la calle Callao) y junta a los macristas Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Marcos Peña con los jefes de los bloques radicales Mario Negri y Ángel Rozas y, cuando anda por Buenos Aires, el presidente del partido José Corral. El martes escucharon en la reunión de casa de gobierno un recitado del jefe de gabinete Peña sobre lo bien que le dan las encuestas a Macri y al gobierno. Los radicales están incómodos en esas reuniones porque entran presionados por los militantes que esperan cargos, pero estos dirigentes de la primera línea no reciben respuestas. Entienden que lo peor sería lanzar una pelea por el reparto; saben que en algún lado se están repartiendo el gobierno que ellos ayudaron a instalar y por lo menos quieren que les cuenten algo más que proyectos de reforma política y electoral, que recurren cada dos años como si fuera la solución a todos los problemas y después se diluyen el Congreso, adonde el peronismo maneja los votos en estos temas electorales que exigen mayorías especiales para avanzar.
  • La impresión que salió de esa mesa es que el primer tramo del gobierno se está cerrando con las primeras medidas pero que la película en serio empieza en marzo, con la apertura del Congreso. Ahí se verá si los cabildeos de verano entre macristas y peronistas se traduce en votos en el Senado y en Diputados. En la tarde del martes, además de escuchar el rap de las encuestas, la mesa chica que intenta controlar la alianza de gobierno se distrajo con la visita de un prócer del socialismo global, el chileno Luis Ayala, presidente de la Internacional de ese signo y figura legendaria que visitó el país en gira de presentación ante el gobierno Macri. El Presidente había estado ese mismo día con el conservador Sebastián Piñera, que también le trajo, como “Lucho” Ayala, un mensaje de Michelle Bachelet para que la Argentina se mantenga lejos de la pelea entre su país y Bolivia sobre la salida al mar. Este entuerto está en tribunales internacionales y Bolivia tiene el apoyo del papa Francisco, algo que irrita a los chilenos que temen además que la Argentina se incline en favor de La Paz nada más que por argentinismo papal. Bachelet ya había mandado al gobierno anterior, al ministro especial para ese asunto, José Miguel Insulza, a pedirle también neutralidad.
  • En el diálogo con este chileno, que entró a la casa de gobierno junto al ex diputado Jesús Rodríguez, los funcionarios tomaron conocimiento de la oferta de Chile de apoyar la postulación de la Argentina para que sea sede de una futura conferencia internacional sobre el calentamiento global que debe seguir a la cumbre de París. Según Ayala, la IS puede movilizar el apoyo de por lo menos 50 países gobernados por ese signo para que la Argentina logre esa sede. Este Ayala es una leyenda para los políticos porque está en la cúpula de la IS desde hace décadas y fue un estrecho colaborador de otro mito, Willy Brandt. Más en los detalles internistas, Ayala les dejó en claro a sus anfitriones que Ricardo Lagos ya está trabajando para volver a la presidencia de su país cuando Bachelet agote su mandato. Si es candidato, les aseguró Lagos, no hay quien le gane y eso que en esas elecciones se enfrentará con otro que quiere volver, y que esa tarde andaba por la Casa Rosada, el amigo Piñera.
  • Los radicales trasladan esos debates a foros más privados, como ocurrió en el local de Mataderos del dirigente porteño José Carballo, quien convocó a unos estados generales del partido a los que asistió la flor y nata de ese palo, desde Enrique Nosiglia a Rafael Pascual, pasando por Facundo Suárez Lastra, Enrique Benedetti, Aldo Neri, Marta Bianco, Lucía Alberti, Cristina Guevara, Miguel Ponce, “Nilo” Díaz, Patricia Vischi. En asamblea abierta plantearon la necesidad de definir cuál será la relación con el Pro en Cambiemos porque Macri claramente no cogobierna con ellos. Además, les preocupa qué pasará en las elecciones del 2017, porque la UCR del distrito no está en Cambiemos sino en Eco, pero el candidato que tuvieron a gobernador del distrito, Martín Lousteau, es ahora funcionario del gobierno nacional. Por esas diferencias, la UCR de la Capital está afuera del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, y eso los confunde y los desalienta a todos. Nosiglia y Pascual intentaron mitigar esas incertidumbres peligrosas con el argumento de que hay que apoyarlo a Macri porque si le va bien, les va a bien a ellos, y si le va mal, será un fracaso también de los radicales. Esta asamblea quedó abierta porque ahora vienen las discusiones de listas para legisladores del año que viene y los militantes de este oficialismo escurridizo quieren saber en qué nóminas estarán, en las que respaldará Macri o en las que desalentará.
  • Si de asambleas se trata, nada mejor que esperar a la cumbre de mañana entre peronistas de todos los palos que se hará a eso de las 18 en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), a la que irán delegados del justicialismo bonaerense encabezados por el intendente Julio Pereyra, y los jefes del PJ nacional, Eduardo Fellner (consejo) y Gildo Insfrán (congreso partidario). Buscarán, como se contó en la nota de ayer en com, algún acuerdo para que haya reunión de consejo el 2 de febrero, congreso el 19 de ese mes para que convoque a elecciones de autoridades el 17 de abril para que asuman antes del 8 de mayo. Ese cronograma que armó el apoderado Jorge Landau antes de tomarse unos días en Mar del Plata, se ajusta a la necesidad de normalizar el PJ nacional que está, según la justicia electoral, con algún desajuste de papeles. Lo comparten todos los sectores porque pesa la amenaza de una intervención a la formación, algo que le agregaría un factor nuevo a la puja interna que hoy reconoce por lo menos tres tribus: 1) el sciolismo de los intendentes de Buenos Aires; 2) el cristinismo de la actual cúpula que manejan Fellner-Capitanich e Insfrán, y 3) el ala líbera de Juan Manuel Urtubey y Omar Perotti. Esas tres tribus tendrán delegados mañana en la FAM y parecen acordar en un nombre para reemplazarlo a Fellner, el sanjuanino José Luis Gioja, a quien todos ven por encima de las inquinas de parte.
  • De esto y de otras conspiraciones se habló mucho en otros encuentros entre peronistas. Uno, más lucido, ocurrió en la casa de Cariló del publicista y ex secretario de Medios Enrique Albistur, quien se animó a invitar a peronistas de todas las veredas, como Ginés González García, Daniel Filmus, Mario Oporto, Cristina Álvarez Rodríguez y Jorge Coscia. Entre estos kirchneristas, sciolistas y alguno más suelto, como Ginés, se intentó un balance del gobierno, alguna interpretación de por qué les fue mal en los distritos clave y por qué hay peronistas que, pese a la derrota en Buenos Aires y en Nación, están contentos. Hubo defensas y descalificaciones a Cristina de Kirchner, y promesas de unidad hacia adelante, mientras devoraban todo lo que Pepe Albistur ponía en la parrilla.
  • Algunos de estos comensales, como el ex embajador Ginés, aparecieron en otro santuario gastronómico privado del peronismo, el comedor-museo que tiene en su casa el ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés, quien sumó a la mesa al flamante asesor de Rafael Bielsa en la empresa Aeropuertos, el ex auditor porteño Eduardo Epsztein. Pescador experto, este invitado aportó las truchas que puso Valdés en la parrilla, producto que había traído de una gira por el sur.
  • La sobremesa fue apasionante porque entre el ex ministro de Salud y experto sanitarista y el ex auditor por el kirchnerismo definieron los temas imperceptibles en los que se prueba una gestión en favor del interés público. Uno es la defensa de los medicamentos genéricos frente a los que se comercializan con marcas de fantasía que son más caros para el bolsillo sin ser necesariamente mejores. Ginés viene dando batallas desde que era ministro de Salud de Antonio Cafiero en los años ’80 e impuso leyes en Buenos Aires y en la Nación para que se promueva la compra de genéricos por parte del PAMI, que tiene la mitad de la facturación de remedios de todo el mercado, y de la Superintendencia de Servicios de Salud, que distribuye fondos entre las obras sociales. Esas leyes se han aplicado de maneja despareja y ya en el segundo gobierno Kirchner fueron descuidadas por el Estado, en favor de otros mecanismos de control como “precios cuidados”. En sus acuerdos con el Estado los laboratorios lograron que hubiera tolerancia para bajar las ventas de genéricos. ¿Hará lo mismo el gobierno Macri? Para Ginés ahí estará la prueba, como estará también en la política que se establezca para el Programa de Salud Sexual y Reproductiva, que prevé información y provisión de sistemas de control de la natalidad, que en el organigrama nuevo de Salud bajo la gestión de Jorge Lemus ha sido degradada. ¿Presión de la Iglesia?, se preguntaban en esa mesa de Valdés. Raro que un gobierno Macri le haga caso a la Iglesia, con menos amigos en el Vaticano que el de Cristina de Kirchner, que sí mantuvo ese programa que irrita a los curas.
  • Del otro lado de la mesa se propuso como prueba la política de control sanitario de ciertos productos de riesgo, como las leches enriquecidas que resisten, por el proceso de agregado de minerales y vitaminas, a los controles de calidad. A más riqueza alimentaria, parece ser la hipótesis de los bromatólogos, más riesgo, en especial entre los niños que consumen leches que reemplazan a las leches maternas. Esos productos amenazados por la bacteria Cronobacter sakazakii, se escuchó esa noche, merecerían más controles porque ya se han registrado enfermedades y hasta alguna muerte entre niños por consumir la marca que produce la cooperativa interprovincial. En el control de esos productos se jugará la calidad de la gestión y la capacidad de resistir los lobbies que piden vista gorda para no arruinar inversiones.
  • Se distendió la charla cuando, habiendo dos ex embajadores como Valdés y Ginés, se discurrió sobre el bloqueo de cargo que hace el ex embajador en Italia, Torcuato di Tella, a quien los médicos le han recomendado reposo en la residencia de Roma y prohibición de viajar. Eso demora el decreto para nombrar a Tomás Ferrari en el cargo. Este Ferrari, un diplomático de carrera que estuvo en Vietnam y fue secretario privado de Domingo Cavallo, estaba en las listas del macrismo para ir al Vaticano, pero quedó fuera de carrera por algún requisito que no ha podido cumplir para tener el plácet. Di Tella sigue por ahora ocupando la residencia y de Buenos Aires le indican que quizás debiera buscarse alguna pensión, hostel o residencia privada. Antes de dejar el cargo el 30 de noviembre Di Tella había hecho gestiones para obtener una jubilación especial o una pensión graciable ante la propia Cristina de Kirchner, quien no encontró, al parecer, mecanismos para otorgársela.
  • Como todos los eneros, no estuvo ausente de Villa Gesell la peña radical del balneario Popeye, ubicado en la intersección del Paseo 121 y la playa, en la que suelen encontrarse dirigentes de la UCR porteña -todos ellos acompañados por sus familias como corresponde en vacaciones – .Nuevamente se dieron cita esta vez para compartir esos momentos Gabriel Calderaro, Claudio Singer, Carlos Costanzo, la ex diputada Mabel Diez, su hijo Sebastian De Stefano, ex consejero de la magistratura porteña y actual director de legales de la AFI (de extremísima confianza de Daniel Angelici) y el ex vicepresidente del Comité Capital Carlos “Peco” Bernadou. Aunque en ese reducto a través de los años se cocinaron varias estrategias y jugadas partidarias en el ámbito porteño y envalentonados por lo que fuera su profética convicción de que la UCR debía aliarse con Mauricio Macri para volver a ganar una elección y regresar al gobierno, este selecto club ya se anima a todo por aquello de que quien puede lo más puede lo menos.   En esa línea y como una ratificación de su afecto por la villa balnearia que los acoge todos los veranos, algo venida a menos luego de dos gestiones completas del peronismo, los preocupa que el radicalismo gane elecciones intermedias legislativas, pero no logre hacerse del triunfo en la intendencia, que no tiene desde 2007 cuando finalizó su tercer mandato el último intendente boina blanca Luis Baldo. Probablemente por efecto de los vahos etílicos de los fines de tarde playeros han pensado en una movida de promover la candidatura a intendente de alguien que es casi un lugareño con amplias vinculaciones locales, y que tendría resuelta la cuestión de la residencia en la ciudad, el porteño ageselinado Diego Barovero. En los próximos meses se verá el eventual alcance de la jugada.
  • El día lunes 11 por la noche los hermanos Mario y Roberto Guerrieri volvieron a convocar a amigos en su casa de Castañón, esta vez el número de comensales fue mucho menor a lo acostumbrado, pero muy exclusivo, por cierto. Entre ellos había varios políticos como Ricardo López Murphy, Marcelo Bassani y el reciente designado Subsecretario de Justicia de la Ciudad Jorge Enríquez, los abogados penalistas Mariano Fragueiro Frias y Carlos Froment. Previo a pasar a la mesa, una gran picada en la bodega que se inauguraba y luego devoraron un exquisito cordero que había amamantado Fragueiro en su campo, y un asado al asador cinco estrellas. Además del helado se sirvió sfogliatella y strudel de almendras, todo regado por el tradicional vino de la casa Castañón.
  • Fiera encerrada, convaleciente de una piña en las costillas, igual Mauricio Macri se puso en el centro de una agenda que decae en tensión después de la triple fuga y que inundó las pantallas entre sórdidas noticias policiales. Su gobierno agotó el primer mes de gestión con triunfos pasajeros que algunos les reconocen y otros no. Le celebran haber sacado al dólar y al cepo sin dolor ni anestesia, casi magia; le siguen reprochando, hasta de la propia tropa, las exhibiciones de fuerza que le dan crédito a quienes le atribuyen a Macri haber dicho “voy a usar todas las herramientas peronistas que sean necesarias”. Resbaladiza amenaza porque lo eligieron presidente para que, precisamente, no hiciera “cosas peronistas”. El encierro forzado en Los Abrojos fue una orden médica de cuyo efecto depende que mañana pueda subirse al avión para ir a la cumbre de Davos, que ayer sumó el compromiso más caliente de su agenda, una cita a solas con Benjamin Netanyahu, premier de Israel, que puede traerle a Macri la reconciliación final con la comunidad judeo argentina que lo tuvo alguna vez en la mira. La pelea de la dirigencia judeo argentina con el gobierno Kirchner en el último tramo, después de vivir un largo romance, permite ahora recomponer lazos que intentó Macri cerrar ayer en su quinta al recibir a la ex esposa de Alberto Nisman y a sus dos hijas.
  • Ese encuentro estuvo teñido de religiosidad porque incluyó oraciones, una rareza en un hogar más bien laico y alejado de las efusiones pías como el de los Macri; salvo, claro, lo que pueda tener de mística el budismo– doctrina que en ese hogar se consume como recurso de autoayuda. Esos encuentros expresan un cambio en la agenda de los protagonistas. Macri era silbado antes en los actos por el atentado a la AMIA y ahora aparece como el mejor amigo para aclarar esa trama. La ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, era el enlace más firme que tenía en la justicia el espionaje del gobierno Kirchner, señalado ahora como responsable del final del fiscal. Quienes miran debajo del agua dan otra explicación: Arroyo Salgado es la jueza federal de San Isidro y como tal tiene jurisdicción sobre todo lo que ocurra en la residencia presidencial de Olivos. Dicho en otras palabras, el juez de San Isidro es el juez del Presidente y eso determina una relación especial, de Estado se diría, que condiciona todo. Ahí está la fuerza de quien ocupe ese cargo casi de cabecera y de confianza de los presidentes, como ocurrió antes con Alberto Piotti o Roberto Marquevich. Un juez de San Isidro no puede estar peleado con un presidente, ni al revés, y esa es la película que estamos viendo. Arroyo Salgado se acomoda al rol y sobresee a periodistas a los que había procesado por denuncias de la ex SIDE de haber espiado a la anterior mandataria y a sus ministros. Lo hizo con la misma lapicera y usando argumentos de las defensas que seguramente conocía cuando sentenció al revés, por el procesamiento. ¿Qué cambió? El presidente.
  • Macri tuvo tiempo además para empaparse de la agenda de Davos, adonde viaja mañana junto a Sergio Massa y a algunos ministros (Marcos Peña, Alfonso de Prat Gay, Susana Malcorra – estos parten hoy como avanzada-, el secretario estratégico Fulvio Pompeo, el vocero Iván Pavlovsky) y la compañía, por fuera de la delegación, de empresarios como Carlos Bulgheroni, Eduardo Eurnekián, Eduardo Elsztein, Matías Eurnekián, Enrique Pescarmona. Estos hombres de empresa actuarán como presentadores de Macri presidente porque son baqueanos de la cumbre de Davos, a la que concurren – y aportan fortunas como patrocinantes – desde hace años y ya han acompañado a otros mandatarios como Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. Macri va a estar un día y medio en esa villa suiza; llega el miércoles a las 6 de la tarde, tiene jueves y medio día del viernes disponible porque regresa en la tarde de ese día a Buenos Aires. En esas 36 horas tenía hasta anoche anotadas cerca de 40 reuniones con jefe de Estado como Netanyahu, la princesa Máxima y el premier de Holanda, el presidente de Suiza, el de México Enrique Peña Nieto, el primer ministro de Francia, el vicepresidente de los EE.UU, Joe Biden, y decenas de CEO de empresas. El must de la agenda es la sesión del International Business Council, un organismo integrado por un centenar de los responsables de las principales empresas del mundo quienes convoca el Foro para escuchar a algunos de sus invitados estrella, en este caso Macri.
  • Este viaje es el más importante que prevé en el año el gobierno para Macri; enlaza con el proyecto de presentar su programa de cambios a la economía que pueden facilitar la venida de inversiones directas. “En el mundo hay trillones de dólares a tasas bajísimas”, suele decir Macri, a quien le explican que esos dineros no vienen al país porque el país sigue en la lista negra de destinos de inversión. Hasta que no se aclare qué pasará en la negociación con acreedores odiosos, el gobierno tiene demoradas esas promesas de inversión. El precio del petróleo, que no para de bajar, ha frenado lo que iba a ser la panacea de la Argentina pos Kirchner, las inversiones en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta. La baja del precio ha sacado a YPF del panorama de las soluciones porque, encima, el gobierno tiene que mantener los subsidios al precio interno para que las petroleras no sigan suspendiendo personal.
  • Esa situación ha congelado las operaciones del gobierno sobre YPF, cuya asamblea decidirá en abril próximo si sigue como súper jefe el “Mago” Miguel Galuccio o pasa a ser el CEO con un presidente del ala política que responda más a la casa de Gobierno, como podría ser el ex Telefónica Miguel Gutiérrez, hoy en el directorio de la compañía, o si Galuccio se va del todo. Alguien deberá contar algún día por qué se enfrió el entusiasmo de Macri con el “Mago”, a quien le aseguraba continuidad cuando era candidato. Algo cambió en camino del foro, al ritmo del deterioro de las relaciones de Galuccio con el anterior gobierno, que recrudecieron cuando se le observaron contratos con firmas contratistas para el proyecto Chevron en Vaca Muerta o proyectos de inversiones de YPF en México antes que en el país. El jueves pasado hubo reunión de directorio en YPF y en la superficie hubo armonía entre el directorio y Galuccio; en esa mesa ya actúan los directores designados por el nuevo gobierno (ese día estuvo ausente uno de ellos, Fabián Rodríguez Simón, de misión en España hasta la semana próxima) y tuvieron la gentileza de aprobarle el presupuesto 2016.
  • También escucharon de la cabecera de la mesa los detalles del nuevo yacimiento que se descubrió en Tupungato, Mendoza, de petróleo convencional, que será presentado formalmente hoy en esa provincia, en un acto de Galuccio con el gobernador radical Alfredo Cornejo. La relación de esta YPF con las provincias es difícil porque Galuccio ha impuesto normas que recortan las facultades de los estados como propietarios de los recursos del subsuelo, como dice la Constitución. La última reforma de la ley de hidrocarburos consagra esa visión unitaria que resisten los gobernadores que aprovecharán el momento de debilidad del “Mago” para sacarle cosas. Mendoza reclama, por ejemplo, que YPF cumpla un acuerdo que canjeaba áreas de exploración a cambio de un precio menor de los combustibles en esa provincia que dicen que no se cumple desde 2011 y que va rumbo a un arbitraje. Ése será uno de los temas que hablarán en el encuentro de hoy en Barrancas, Maipú (Mendoza) y la armonía de esa charla marcará el futuro de la cúpula de YPF porque si a alguien va a escuchar Macri sobre esa empresa es a gobernadores aliados como Cornejo.
  • Sobre aliados radicales: los socios del Pro en Cambiemos se han puesto ya en operaciones para ajustar la cohabitación. El formato del gobierno Macri consiste en darles parcelas en el loteo de cargos, pero no hay cogobierno, como querrían muchos dirigentes radicales acostumbrados a otra forma de ejercer el oficialismo. Más cuando están convencidos de que sin ellos ni Macri ni Cambiemos hubiera ganado las elecciones. Estos debates agotan jornadas de discusión en todos los niveles, que no cesan ni con los calores del verano porteño. La llamada “mesa de los martes” es una de las sedes de ese debate. Es un pergeño que viene de la campaña (solía sesionar en el restorán Marcelo de la calle Callao) y junta a los macristas Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Marcos Peña con los jefes de los bloques radicales Mario Negri y Ángel Rozas y, cuando anda por Buenos Aires, el presidente del partido José Corral. El martes escucharon en la reunión de casa de gobierno un recitado del jefe de gabinete Peña sobre lo bien que le dan las encuestas a Macri y al gobierno. Los radicales están incómodos en esas reuniones porque entran presionados por los militantes que esperan cargos, pero estos dirigentes de la primera línea no reciben respuestas. Entienden que lo peor sería lanzar una pelea por el reparto; saben que en algún lado se están repartiendo el gobierno que ellos ayudaron a instalar y por lo menos quieren que les cuenten algo más que proyectos de reforma política y electoral, que recurren cada dos años como si fuera la solución a todos los problemas y después se diluyen el Congreso, adonde el peronismo maneja los votos en estos temas electorales que exigen mayorías especiales para avanzar.
  • La impresión que salió de esa mesa es que el primer tramo del gobierno se está cerrando con las primeras medidas pero que la película en serio empieza en marzo, con la apertura del Congreso. Ahí se verá si los cabildeos de verano entre macristas y peronistas se traduce en votos en el Senado y en Diputados. En la tarde del martes, además de escuchar el rap de las encuestas, la mesa chica que intenta controlar la alianza de gobierno se distrajo con la visita de un prócer del socialismo global, el chileno Luis Ayala, presidente de la Internacional de ese signo y figura legendaria que visitó el país en gira de presentación ante el gobierno Macri. El Presidente había estado ese mismo día con el conservador Sebastián Piñera, que también le trajo, como “Lucho” Ayala, un mensaje de Michelle Bachelet para que la Argentina se mantenga lejos de la pelea entre su país y Bolivia sobre la salida al mar. Este entuerto está en tribunales internacionales y Bolivia tiene el apoyo del papa Francisco, algo que irrita a los chilenos que temen además que la Argentina se incline en favor de La Paz nada más que por argentinismo papal. Bachelet ya había mandado al gobierno anterior, al ministro especial para ese asunto, José Miguel Insulza, a pedirle también neutralidad.
  • En el diálogo con este chileno, que entró a la casa de gobierno junto al ex diputado Jesús Rodríguez, los funcionarios tomaron conocimiento de la oferta de Chile de apoyar la postulación de la Argentina para que sea sede de una futura conferencia internacional sobre el calentamiento global que debe seguir a la cumbre de París. Según Ayala, la IS puede movilizar el apoyo de por lo menos 50 países gobernados por ese signo para que la Argentina logre esa sede. Este Ayala es una leyenda para los políticos porque está en la cúpula de la IS desde hace décadas y fue un estrecho colaborador de otro mito, Willy Brandt. Más en los detalles internistas, Ayala les dejó en claro a sus anfitriones que Ricardo Lagos ya está trabajando para volver a la presidencia de su país cuando Bachelet agote su mandato. Si es candidato, les aseguró Lagos, no hay quien le gane y eso que en esas elecciones se enfrentará con otro que quiere volver, y que esa tarde andaba por la Casa Rosada, el amigo Piñera.
  • Los radicales trasladan esos debates a foros más privados, como ocurrió en el local de Mataderos del dirigente porteño José Carballo, quien convocó a unos estados generales del partido a los que asistió la flor y nata de ese palo, desde Enrique Nosiglia a Rafael Pascual, pasando por Facundo Suárez Lastra, Enrique Benedetti, Aldo Neri, Marta Bianco, Lucía Alberti, Cristina Guevara, Miguel Ponce, “Nilo” Díaz, Patricia Vischi. En asamblea abierta plantearon la necesidad de definir cuál será la relación con el Pro en Cambiemos porque Macri claramente no cogobierna con ellos. Además, les preocupa qué pasará en las elecciones del 2017, porque la UCR del distrito no está en Cambiemos sino en Eco, pero el candidato que tuvieron a gobernador del distrito, Martín Lousteau, es ahora funcionario del gobierno nacional. Por esas diferencias, la UCR de la Capital está afuera del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, y eso los confunde y los desalienta a todos. Nosiglia y Pascual intentaron mitigar esas incertidumbres peligrosas con el argumento de que hay que apoyarlo a Macri porque si le va bien, les va a bien a ellos, y si le va mal, será un fracaso también de los radicales. Esta asamblea quedó abierta porque ahora vienen las discusiones de listas para legisladores del año que viene y los militantes de este oficialismo escurridizo quieren saber en qué nóminas estarán, en las que respaldará Macri o en las que desalentará.
  • Si de asambleas se trata, nada mejor que esperar a la cumbre de mañana entre peronistas de todos los palos que se hará a eso de las 18 en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), a la que irán delegados del justicialismo bonaerense encabezados por el intendente Julio Pereyra, y los jefes del PJ nacional, Eduardo Fellner (consejo) y Gildo Insfrán (congreso partidario). Buscarán, como se contó en la nota de ayer en com, algún acuerdo para que haya reunión de consejo el 2 de febrero, congreso el 19 de ese mes para que convoque a elecciones de autoridades el 17 de abril para que asuman antes del 8 de mayo. Ese cronograma que armó el apoderado Jorge Landau antes de tomarse unos días en Mar del Plata, se ajusta a la necesidad de normalizar el PJ nacional que está, según la justicia electoral, con algún desajuste de papeles. Lo comparten todos los sectores porque pesa la amenaza de una intervención a la formación, algo que le agregaría un factor nuevo a la puja interna que hoy reconoce por lo menos tres tribus: 1) el sciolismo de los intendentes de Buenos Aires; 2) el cristinismo de la actual cúpula que manejan Fellner-Capitanich e Insfrán, y 3) el ala líbera de Juan Manuel Urtubey y Omar Perotti. Esas tres tribus tendrán delegados mañana en la FAM y parecen acordar en un nombre para reemplazarlo a Fellner, el sanjuanino José Luis Gioja, a quien todos ven por encima de las inquinas de parte.
  • De esto y de otras conspiraciones se habló mucho en otros encuentros entre peronistas. Uno, más lucido, ocurrió en la casa de Cariló del publicista y ex secretario de Medios Enrique Albistur, quien se animó a invitar a peronistas de todas las veredas, como Ginés González García, Daniel Filmus, Mario Oporto, Cristina Álvarez Rodríguez y Jorge Coscia. Entre estos kirchneristas, sciolistas y alguno más suelto, como Ginés, se intentó un balance del gobierno, alguna interpretación de por qué les fue mal en los distritos clave y por qué hay peronistas que, pese a la derrota en Buenos Aires y en Nación, están contentos. Hubo defensas y descalificaciones a Cristina de Kirchner, y promesas de unidad hacia adelante, mientras devoraban todo lo que Pepe Albistur ponía en la parrilla.
  • Algunos de estos comensales, como el ex embajador Ginés, aparecieron en otro santuario gastronómico privado del peronismo, el comedor-museo que tiene en su casa el ex embajador en el Vaticano Eduardo Valdés, quien sumó a la mesa al flamante asesor de Rafael Bielsa en la empresa Aeropuertos, el ex auditor porteño Eduardo Epsztein. Pescador experto, este invitado aportó las truchas que puso Valdés en la parrilla, producto que había traído de una gira por el sur.
  • La sobremesa fue apasionante porque entre el ex ministro de Salud y experto sanitarista y el ex auditor por el kirchnerismo definieron los temas imperceptibles en los que se prueba una gestión en favor del interés público. Uno es la defensa de los medicamentos genéricos frente a los que se comercializan con marcas de fantasía que son más caros para el bolsillo sin ser necesariamente mejores. Ginés viene dando batallas desde que era ministro de Salud de Antonio Cafiero en los años ’80 e impuso leyes en Buenos Aires y en la Nación para que se promueva la compra de genéricos por parte del PAMI, que tiene la mitad de la facturación de remedios de todo el mercado, y de la Superintendencia de Servicios de Salud, que distribuye fondos entre las obras sociales. Esas leyes se han aplicado de maneja despareja y ya en el segundo gobierno Kirchner fueron descuidadas por el Estado, en favor de otros mecanismos de control como “precios cuidados”. En sus acuerdos con el Estado los laboratorios lograron que hubiera tolerancia para bajar las ventas de genéricos. ¿Hará lo mismo el gobierno Macri? Para Ginés ahí estará la prueba, como estará también en la política que se establezca para el Programa de Salud Sexual y Reproductiva, que prevé información y provisión de sistemas de control de la natalidad, que en el organigrama nuevo de Salud bajo la gestión de Jorge Lemus ha sido degradada. ¿Presión de la Iglesia?, se preguntaban en esa mesa de Valdés. Raro que un gobierno Macri le haga caso a la Iglesia, con menos amigos en el Vaticano que el de Cristina de Kirchner, que sí mantuvo ese programa que irrita a los curas.
  • Del otro lado de la mesa se propuso como prueba la política de control sanitario de ciertos productos de riesgo, como las leches enriquecidas que resisten, por el proceso de agregado de minerales y vitaminas, a los controles de calidad. A más riqueza alimentaria, parece ser la hipótesis de los bromatólogos, más riesgo, en especial entre los niños que consumen leches que reemplazan a las leches maternas. Esos productos amenazados por la bacteria Cronobacter sakazakii, se escuchó esa noche, merecerían más controles porque ya se han registrado enfermedades y hasta alguna muerte entre niños por consumir la marca que produce la cooperativa interprovincial. En el control de esos productos se jugará la calidad de la gestión y la capacidad de resistir los lobbies que piden vista gorda para no arruinar inversiones.
  • Se distendió la charla cuando, habiendo dos ex embajadores como Valdés y Ginés, se discurrió sobre el bloqueo de cargo que hace el ex embajador en Italia, Torcuato di Tella, a quien los médicos le han recomendado reposo en la residencia de Roma y prohibición de viajar. Eso demora el decreto para nombrar a Tomás Ferrari en el cargo. Este Ferrari, un diplomático de carrera que estuvo en Vietnam y fue secretario privado de Domingo Cavallo, estaba en las listas del macrismo para ir al Vaticano, pero quedó fuera de carrera por algún requisito que no ha podido cumplir para tener el plácet. Di Tella sigue por ahora ocupando la residencia y de Buenos Aires le indican que quizás debiera buscarse alguna pensión, hostel o residencia privada. Antes de dejar el cargo el 30 de noviembre Di Tella había hecho gestiones para obtener una jubilación especial o una pensión graciable ante la propia Cristina de Kirchner, quien no encontró, al parecer, mecanismos para otorgársela.
  • Como todos los eneros, no estuvo ausente de Villa Gesell la peña radical del balneario Popeye, ubicado en la intersección del Paseo 121 y la playa, en la que suelen encontrarse dirigentes de la UCR porteña -todos ellos acompañados por sus familias como corresponde en vacaciones – .Nuevamente se dieron cita esta vez para compartir esos momentos Gabriel Calderaro, Claudio Singer, Carlos Costanzo, la ex diputada Mabel Diez, su hijo Sebastian De Stefano, ex consejero de la magistratura porteña y actual director de legales de la AFI (de extremísima confianza de Daniel Angelici) y el ex vicepresidente del Comité Capital Carlos “Peco” Bernadou. Aunque en ese reducto a través de los años se cocinaron varias estrategias y jugadas partidarias en el ámbito porteño y envalentonados por lo que fuera su profética convicción de que la UCR debía aliarse con Mauricio Macri para volver a ganar una elección y regresar al gobierno, este selecto club ya se anima a todo por aquello de que quien puede lo más puede lo menos.   En esa línea y como una ratificación de su afecto por la villa balnearia que los acoge todos los veranos, algo venida a menos luego de dos gestiones completas del peronismo, los preocupa que el radicalismo gane elecciones intermedias legislativas, pero no logre hacerse del triunfo en la intendencia, que no tiene desde 2007 cuando finalizó su tercer mandato el último intendente boina blanca Luis Baldo. Probablemente por efecto de los vahos etílicos de los fines de tarde playeros han pensado en una movida de promover la candidatura a intendente de alguien que es casi un lugareño con amplias vinculaciones locales, y que tendría resuelta la cuestión de la residencia en la ciudad, el porteño ageselinado Diego Barovero. En los próximos meses se verá el eventual alcance de la jugada.
  • El día lunes 11 por la noche los hermanos Mario y Roberto Guerrieri volvieron a convocar a amigos en su casa de Castañón, esta vez el número de comensales fue mucho menor a lo acostumbrado, pero muy exclusivo, por cierto. Entre ellos había varios políticos como Ricardo López Murphy, Marcelo Bassani y el reciente designado Subsecretario de Justicia de la Ciudad Jorge Enríquez, los abogados penalistas Mariano Fragueiro Frias y Carlos Froment. Previo a pasar a la mesa, una gran picada en la bodega que se inauguraba y luego devoraron un exquisito cordero que había amamantado Fragueiro en su campo, y un asado al asador cinco estrellas. Además del helado se sirvió sfogliatella y strudel de almendras, todo regado por el tradicional vino de la casa Castañón.