EL PERONISMO QUIERE ARRUINARLE A MACRI FESTEJO DEL ANIVERSARIO DEL BALLOTAGE

EL PERONISMO QUIERE ARRUINARLE A MACRI FESTEJO DEL ANIVERSARIO DEL BALLOTAGE • PARA ESO LE ARMA FRENTE EN EL SENADO PARA BLOQUEARLE REFORMA DEL VOTO • OFICIALISMO Y OPOSICIÓN JUEGAN A HACERLE DAÑO AL PRESTIGIO DEL OTRO • EN EL FONDO NO HAY DESACUERDOS SERIOS SOBRE CHIP Y GRADUALIDAD • EL KIRCHNERISMO RESIDUAL DOMINÓ EN ACTOS POR EL DÍA DE LA MILITANCIA • DIVORCIO EN EL PERONISMO PORTEÑO • SANTA MARÍA PIERDE LOS VOTOS • LOUSTEAU PUEDE GANAR UNA PATA PERONISTA CON OLMOS • DUHALDE QUIERE LLEVAR CADÁVER DE EVA A SAN VICENTE • PUERTA DETRÁS DEL SILLÓN DEL GENERAL • REAPARECE ESTA NOCHE  GÓMEZ CENTURION

Como adelantamos en la columna de las Entretelas de la Política de Clarín (Explosiones controladas en el PJ  – Vía @iecoclarin –  http://clar.in/2fGYIt6), el peronismo se pone el casco para la sucesión de explosiones, controladas y no. Miguel Pichetto está desde anoche en Buenos Aires y espera por la tarde de hoy la llegada de José Luis Gioja. Tienen que armar la reunión de bloque en el Senado para mañana. El propósito es unificar la personería – en lo posible -para ir el jueves a la reunión de gobernadores peronistas en el CFI con ánimo conciliador. Un grupo de esos mandatarios hablan de apoyar la reforma – se lo dijeron a Mauricio Macri el martes en Olivos – pero son los que no tienen senadores que les respondan mundo, salvo los cordobeses de Juan Schiaretti. Los argumentos ya no importan porque el gobierno cedió el chip – será un “implemento tecnológico” a decidir más tarde – y la aplicación total el año que viene -será gradual, si sale la ley.

Lo que discute el peronismo es si darle una mano al gobierno, y a cambio de qué, o hacerlo hocicar en ésta pelea de carteles. El gobierno alza la bandera de lo nuevo y transparente contra lo viejo y corrupto. Si insiste en eso, el peronismo bloquea la ley. Si comparte méritos y admite que la reforma sale porque el peronismo también la quiere, habrá ley. Por esa razón el peronismo del Senado tiene listos dos dictámenes, uno para arreglar, el otro para romper. En el peronismo la resistencia innegociable con cualquier reforma la encabezan Gildo Insfrán, Juan Manzur y Gerardo Zamora – del grupo entra y sale Carlos Verna-. Los moderados tienen a la cabeza a Omar Perotti y Juan Manuel Abal Medina. Pichetto está en el medio, tratando se preservar su poder como jefe de cualquier mediación.  Los analistas de imagen del gobierno sopesan hoy qué les conviene más: si darle cartel francés al peronismo y compartir la cruzada transparentista, o plantarse y quejarse de que el peronismo hizo fracasar la reforma.

El proyecto del millón de empleos es parte de ese ánimo de perjudicar al gobierno cuando celebra (mañana) el primer aniversario de su triunfo en el ballotage. Lo fogonea desde Roma el papa Francisco, y lo articula entre el Vaticano y Olivos el neuquino por adopción, Juan Grabois, contertulio de hombres de mesas más que chicas del macrismo. Allí los atienden Mario Quintana (a quien le han descubierto un pasado clerical) y Fabián Rodríguez Simón, administrador de tribus inorgánicas desde la época cuando intervenía en negociaciones en la Legislatura porteña. Ese grupo ha heredado las funciones que cumplían en la oficina de Oscar Parrili, durante el anterior gobierno, Rafael Follonier y Darío Díaz, atender a los piqueteros y ex piqueteros que necesitan interlocución con el estado para poder sobrevivir. El proyecto de “emergencia” y “economía popular” animado por Grabois, a través de Juan Manuel Abal Medina,  tuvo muchos votos en el Senado, pese a su liviandad legislativa – como que algunos senadores hablaron de fondearlo con un impuesto al juego, algo que no es nacional sino atribución de las provincias. Hay algo de chamuyo en este proyecto, porque en los pasillos del Congreso se admite que es un gesto de peronismo explícito por parte de un bloque que en el año le permitió a Cambiemos, siendo minoría en las dos cámaras unas 70 leyes propias. Se le atribuye a Pichetto haber desdramatizado esa votación con este consejo a los macristas de Diputados: “Es fácil frenar ese proyecto; húndanlo en 20 comisiones y listo”. Mario Negri había advertido en la reunión del martes del gabinete económico que había que esperar algunos gestos simbólicos y estridentes del peronismo en el cierre del año y especialmente cuando se cumpla, mañana, el primer aniversario del triunfo electoral de Cambiemos.

La semana comienza con un ánimo rabioso en el peronismo y un escepticismo amargo en el gobierno, que creía hace dos semanas que la reforma del voto era un paseo. Ahora parece perder la esperanza al ver el espíritu de rechazo  que  dominó el jueves en la larga audiencia del plenario de comisiones que preside el kirchnerista Marcelo Fuentes, que juega para el bloque del No, y dilató las audiencias una semana más para llevar todo al borde de las fechas. Si el trámite sigue, deberá ser en sesiones extraordinarias, porque el viernes pasado venció el plazo para dar dictamen a proyectos. Ahora la fecha del dictamen es el jueves 24. En esa audiencia del jueves hubo exposiciones contra la reforma que nadie respondió, ni aun cuando el responsable del voto electrónico que mandó el ministro Andrés Ibarra, el ingeniero Raúl Martínez, prometió que iban a escuchar todas las críticas antes de decidir nada. La sonrisa de Fuentes esa tarde, de oreja a oreja, fue el vaticinio menos alentador para el oficialismo. Más cuando el senador Juan Carlos Romero, el peronista más amigo del gobierno en esa cámara, es otro de los fogoneros del rechazo al voto electrónico. Lo tiene en su provincia y cree que sería un desastre nacionalizarlo. Además, dijo en la audiencia del martes anterior, podría llegar a costar $ 9.000 millones.

La celebración del 17 de noviembre, otrora una oportunidad para recordarlo a Juan Perón por su retorno al país, sorprendió al peronismo sin ganas de festejar juntos nada. Hubo actos de nicho – para ilustrar que eran en organizaciones celulares – y se prolongaron hacia el fin de semana. La mayoría fueron grupos identificados con el kirchnerismo residual, como el congreso del partido Kolina, creado en torno a la  caja hermana de Néstor Kirchner y cuñadísima de la ex presidente Cristina. Alicia estuvo acompañada en el predio Irenaika, de ingeniero Maschwitz, Escobar, por Daniel Scioli, Sergio Berni, Carlos Castagnetto, Máximo Kirchner, Andrés Larroque, los intendentes Ariel Sujarchuk (Escobar), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas). La gobernadora de Santa Cruz Kirchner fue la más dramática al decir ” “En algo nos equivocamos y eso no nos puede volver a pasar, fue por poco podrán decirme, pero ¿qué pasó?”. Sonó parecido al lamento de Hillary Clinton, cuando dijo que su derrota era algo doloroso y que lo será por mucho tiempo. Scioli redoblo su discurso de reivindicación de su campaña presidencial, recordando sus advertencias sobre el ajuste que vendría si ganaba Macri. El día ideal para que varios centenares de militantes de la nostalgia se pasearan por las 20 hectáreas del predio de la fundación Conciencia y Ciencia, que se inspiró en las técnicas de meditación de José Silva, el inventor del método de lectura veloz y que hoy administra un sacerdote católico.

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Alicia Kichner, Daniel Scioli, Máximo Kirchner, el “Cuervo” Larroque en el acto del partido Kolina en Escobar. Fue en un centro de Conciencia y Ciencia, dedicado a la reflexión.

Otro grupo, también kirchnerista, fue a la inauguración de un comité en la Comuna 10 (Floresta y alrededores) de la legisladora Lorena Pokoik, junto a otros veteranos del peronismo que fue, pero que quiere volver a ser, como Carlos Tomada, Víctor Santa María, Mariano Recalde, Eduardo Valdés, y alguno más. Ese grupo también juró por el “esto no nos puede volver a pasar” y lamió heridas por disidencias que restan poder. La más importante, y que afecta al peronismo en la Legislatura porteña, es el divorcio de un matrimonio que parecía indisoluble, entre Santa María y el referente vaticanista Juan Manuel Olmos. Éste, a través de su mujer María Rosa Muiños, maneja ahora un bloque de legisladores que se apartó de la bancada que conduce Carlos Tomada. Con eso Santa María perdió gravitación legislativa, algo que había compartido con Olmos durante años para negociar con el macrismo. Esto les había valido críticas de otros peronistas, pero después del 10 de diciembre todo tomó otra dimensión. Santa María se ha convertido en un parlasur en busca de sueldo y Olmos navega sin luces con destino desconocido. En política porteña esto tiene un solo derrotero: Martín Lousteau, de quien Olmos quiere ser la pata peronista. Olmos no da un solo paso sin consultar, como otros dirigentes del distrito, con el papa Francisco, que lo tiene en sus oraciones.

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Carlos Tomada, Víctor Santa María, Lorena Pokoik, ascendente legisladora kirchnerista, Eduardo Valdés y Mariano Recalde en la inauguración de un comité en la Comuna 10.

Lejos de todo esto, el embajador Ramón Puerta desayunará hoy lunes en Madrid con el ex jugador y escritor Jorge Valdano. Éste compró hace años los terrenos en donde estaba la quinta 17 de Octubre en Puerta de Hierro, en los que se había hecho lo que llaman por allá una urbanización. Construyó varios chalets y se quedó con uno. Puerta, que estuvo el sábado en el palco del Atlético de Madrid para el partido que perdió con el Real Madrid, quiere saber si es cierto que Valdano consiguió quedarse con dos sillones que pertenecieron a Perón. Algo difícil, porque el ex jugador compró esos terrenos 10 años después de la demolición. En aquel momento algunos elementos de la casa se repartieron entre militantes. El dirigente peronista Osvaldo Agosto, por ejemplo, tiene una parte de la boiserie de la biblioteca del general. El propósito de Puerta es pedirle uno de esos sillones para lucirlo en la sede de la embajada.

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Ramon Puerta con los Presidentes Florentino Perez y Enrique Cerezo  del Real Madrid  y Atlético Madrid,  en el Estadio Vicente Calderón  en oportunidad del Derby de Madrid.

En esa residencia de Puerta de Hierro estuvo el cadáver de Eva Perón, hoy en una bóveda familiar del cementerio de la Recoleta y que forma parte de un proyecto de Eduardo Duhalde: llevarlo a la quinta de San Vicente, adonde están los restos de Perón. Duhalde ha hecho una recorrida por los gremios y ha conseguido el apoyo de todos para ese proyecto, para el cual van a hacer falta algunas monedas. El 17 de noviembre, Duhalde habló de ese proyecto con el Momo Venegas, que maneja el sello de la “6-2” (las 62 organizaciones), y quiere que sea parte de una recuperación del sello peronista para el sector que representa y que está lejos del PJ de Gioja-Scioli.El partido FE del Momo es parte de Cabiemos. Por eso el proyecto pasa por ahora por convencer a los herederos de Eva, la sobrina-nieta la diputada Cristina Álvarez Rodríguez y un hermano que trabaja con Antonio Caló en la UOM, para que den la autorización. Ese trámite incluye también la presentación de un proyecto de ley para afrontar los gastos. ¿Para cuándo? Para después del verano, o mejor el 26 de julio, cuando se cumplan 65 años de su muerte, un mes antes de las PASO para las legislativas. Con el traslado de los restos de Perón hubo tumultos. Esta vez puede ser más pacífico.

Y ya de que parlasures se trata, en ese acto se habló de la próxima sesión del congreso regional que tiene sede en Montevideo. Será el 1° de diciembre y la agenda es más que caliente: cesa la presidencia pro tempore del ex canciller Jorge Taiana, resistido por la bancada de Cambiemos – que además no quiere sueldos ni viáticos para los legisladores. Hay que elegir un nuevo presidente y es el turno de Brasil, cuya representación está dividida entre los seguidores residuales de Dilma y Lula, y los personeros del sucesor Temer. Que se las arreglen ellos, pero el voto de la bancada de Cambiemos está con éstos últimos. La vicepresidencia le toca a la Argentina y el bloque kirchnerista busca apoyos para poner su candidato, el chaqueño Julio Sotelo, que hoy el segundo del bloque del FpV que preside Agustín Rossi. El competidor es otro ex ministro y de gran prestigio, el constitucionalista Jorge Vanossi, que pertenece al bloque massista pero que puede lograr el apoyo de Cambiemos. Va a ser divertida esa sesión. El parlasur siempre da un buen espectáculo.

En materia social hubo movimientos que interesan cada vez menos a esta pluma, pero a la que se piden referencias. A ellos, que busquen en el hotel Duhau los restos de la fiesta de cumpleaños 60 del empresario Martín Pica Benedettini, ocurrido en la noche del miércoles, con una cuarentena de invitados de todos los padrones, entre ellos, la jueza María Servini, Jorge Asís, Martín Redrado con Luciana Salazar, Mauricio Dalessandro – que reaparece en el aire como magistrado de fuero televisivo el próximo martes 29 de noviembre – Jorge Enríquez, Carlos Froment, Aníbal Ibarra, el ex ministro Juanjo Álvarez y una nutrida representación del padrón de los periodistas. No tan grande como la que animó otro sarao, en el hotel Sheraton, organizado por una agencia de prensa que acercó a todo su stud de productos – políticos, empresarios, curiosos – que no nombraremos porque aquí se respetan códigos. Y hablando de códigos, esta noche reaparece ante el gran público el ex militar Juan José Gómez Centurión, titular de las Aduanas y que protagonizó horas dramáticas ante una falsa denuncia que casi lo expulsó del paraíso macrista. Hablará en la cena del Rotary Club Caballito, cuyo presidente es el comisario Ricardo Pedace, subjefe de la policía Metropolitana. Todo tiene que ver con todo.