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CÁMARA LENTA PARA ELENA HIGHTON (Con un bonus sobre Randazzo y Juez)

Este sitio adelantó hace algunos días la información sobre el destino final del recurso de la Dra. Elena Highton de Nolasco para seguir siendo jueza de la Suprema Corte de por vida. El gobierno ha considerado siempre que no era un objetivo central de su política judicial enfrentarla en tribunales.

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Publicado en G-1 (PEÑA) EXPLICA LA ESTRATEGIA: DÉJENNOS QUE ABRAMOS CAMBIEMOS HACIA OTROS COSTADOS https://zuletasintecho.com/2017/02/06/g-1-pena-explica-la-estrategia-dejennos-que-abramos-cambiemos-hacia-otros-costados/ vía @wordpressdotcom=

 La magistrada planteó ante la justicia previsional que el límite de edad de 75 años se había votado en la convención constituyente de 1994 excediéndose en el mandato de convocatoria a la reforma constitucional. Ese argumento lo avaló la justicia en una presentación anterior, también por vía de amparo, en el caso de María Servini, la jueza federal de Capital con competencia en el fuero electoral en elecciones nacionales. El diario Clarín adelanta hoy que el gobierno no apelará el fallo que respalda el pedido de Highton (La jueza Highton seguirá en la Corte Suprema luego de cumplir los 75 años – Vía @PoliticaClarin –  http://clar.in/2kk1HeV), con lo cual quedará confirmada en el cargo de manera vitalicia.

El argumento de que la convención de 1994 pudo excederse en el mandato que le estableció la ley de convocatoria, se ha debatido antes respecto de otras reformas. Una de ella es la que estableció el voto obligatorio, algo ausente en la norma anterior y que era un mandato de la ley electoral. Hoy tiene categoría constitucional, con lo cual sería necesaria una constituyente para convertirlo en voluntario, que es como funciona en la mayoría de las democracias eficientes del mundo. Es posible demostrar que una de las razones de la crisis del sistema electoral argentino es la obligatoriedad del voto. El voto obligatorio le regala a los dirigentes ese combustible de la política que es la participación popular y que el candidato debería trabajarse. El voto compulsivo lo exime del pedir que el ciudadano participe. Su rol en campaña se limita a intentar que ese flujo de votos, con que el sistema ya cuenta por la obligación, se derive a unos u otros candidatos. Más grave aún, la obligatoriedad lo disculpa de cumplir la promesa electoral de campaña; «después de todo», le podría decir un político a quien le reclame esa defraudación, «vos estabas obligado a votar».  (El sistema norteamericano para elegir candidatos es muy distinto http://www.ambito.com/83915 vía @ambitocom).

Otra cláusula que se introdujo en la reforma, es la inclusión de los partidos políticos (art. 38°). El ex general Juan Carlos Onganía atacó en la justicia esa reforma en 1995, cuando pretendió competir por la presidencia de la Nación sin un partido político. En ese caso, la justicia le negó el derecho, avalando la reforma, aunque no figurase en la convocatoria. Si se le aplicase a Highton el mismo criterio, la cámara previsional hubiera rechazado su pedido de seguir en el cargo.

El tema de edad de los jueces fue tema de escarnio personal por parte del gobierno de Cristina de Kirchner contra Carlos Fayt. Antes, este magistrado y Enrique Petracchi habían reclamado seguir en sus cargos porque habían sido designados antes de la reforma que impuso el límite de edad.

A finales del año pasado el gobierno filtró un proyecto para limitar las funciones de jueces que tuvieran más de 75 años, remitiendo la idea a la cúpula de la Suprema Corte de Justicia. Los nombres que se sindicaron en aquel momento como blancos de la medida fueron Servini y Leopoldo Schiffrin. La jueza electoral está en la galería de los adversarios de Ricardo Lorenzetti, porque el hijo de la magistrada, Juan, había señalado al presidente del tribunal por el manejo de los fondos bajo su control. Schiffrin estaba en la mira de algunos funcionarios del gobierno, porque fue el juez que admitió los argumentos del PJ de Buenos Aires contra el aumento de las tarifas, al resolver un amparo firmado, entre otros, por el apoderado partidario Jorge Landau. Ese fallo llevó al gobierno a la Corte, que le dio la orden de hacer las audiencias. Estas demoraron el cobro de los aumentos, con lo cual el gobierno pagó el costo político de la medida, que irritó a parte del público, y vio demorada durante varios meses la posibilidad de cobrar los nuevos valores.

Servini y Schiffrin tuvieron a su favor una encendida defensa de Elisa Carrió, adversaria jurada de Lorenzetti y que considera que Schiffrin es el juez con mejor preparación de todo el sistema judicial argentino.

Lorenzetti logró alinear tras de sí al gobierno y el propio Mauricio Macri ordenó a los consejeros de la Magistratura del oficialismo que destituyeran a Cubría (h). El ala radical de Cambiemos se resistió a ese embate y llegó a dejar sin votos a la última sesión del Consejo de 2016, aunque se puso en orden del día de la siguiente, el desplazamiento del funcionario, quien había llegado al cargo de la mano de Héctor Recalde, bastonero jurídico del kirchnerismo. En aquella sesión también se dispuso avanzar en el desplazamiento de María Servini de la subrogancia que ejercía en el juzgado electoral de La Plata, algo que la convertía en la autoridad máxima en elecciones nacionales y en Buenos Aires. Servini renunció en diciembre a ese reemplazo, con lo cual se adelantó al desplazamiento. Cubría (h) también renunció al cargo de administrador del Consejo, antes de que lo desplazasen. Lo reemplazó un delegado de Horacio Rodríguez Larreta (ver en Clarín de ayer: “Larreta-Vidal copan la magistratura”  El retorno de los brujos – Vía @clarineconomico –  http://clar.in/2ky4Vak).

El adelanto de Clarín de que el gobierno no apelará el fallo en favor de Highton expresa el criterio del gobierno de que no hay juez en la Argentina que firme un límite de edad a un colega. Y menos de Highton, que es en la Corte la representación más conspicua de la corporación judicial que arraiga en la UBA.

Visto en perspectiva, la continuidad de Highton es otro triunfo de Carrió, a quien todos esperan el miércoles en la sesión de Diputados por la ley de ART; que puede convertirse en un circo postal, como el que montó en 1995 Domingo Cavallo. El 23 de agosto de aquel año, cuando el radicalismo hacía una denuncia sobre el caso IBM Banco Nación, el entonces ministro apareció en Diputados y habló 14 horas seguidas sobre Alfredo Yabrán, los correos y los chanchullos de los políticos con ese viscoso empresario. Fue el comienzo de una nueva era, la de la investigación de presuntas mafias en la política, que dio origen a un nuevo estrellato, que sigue en su apogeo: el de Elisa Carrió.

El gobierno negocia una sesión en paz porque teme que la oposición se ensañe con el caso de la convocatoria de acreedores del ex correo Socma y vote una interpelación al ministro de comunicaciones Oscar Aguad. Si esto ocurre, sería la primera vez que se vota una interpelación de un ministro del Poder Ejecutivo desde 1985. En ese año la oposición interpeló a Antonio Troccoli por el caso Sivak (secuestro y muerte del empresario Osvaldo Sivak). Es decir que sería la segunda vez en tres décadas. Las presencias de ministros en el recinto, como la de Cavallo en 1995, fueron siempre voluntarias y negociadas entre el oficialismo y la oposición.

BONUS:

  • Sobre Randazzo candidato: les dijo a todos quienes quisieran escucharlo, en la última semana, que estaba pensando en lanzarse a la competencia este año. Pero avisó que se tomaba tres semanas de vacaciones. Con eso posterga todo un mes. Otra rareza de Florencio, tan aficionado a lanzamientos postergados como el campeón de esa especialidad, Sergio Massa.
  • Sobre Luis Juez candidato: repite desde hace una semana que quiere estar en las listas. Pero en Cambiemos no lo consideran para esa función. Su único activo político, haber sido el líder del anti delasotismo en Córdoba, lo perdió en su provincia en manos de Cambiemos. Como hay que darle algo más que una aventura equinoccial (imaginaría Ramón Sender), puede terminar en un puesto del gabinete. Imagine el lector a Juez como parte de los borradores de rearmado del súper ministerio del Interior que maneja Rogelio Frigerio. En el gobierno valoran algo que otros critican: su torrencial locuacidad y su capacidad para hablar de todo en cualquier momento. Un activo en un gobierno con vocación por las sombras chinescas (y mudas).
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