En la tarde del martes 32 diputados nacionales formalizaron la integración de un «Acuerdo Parlamentario» sobre la base de un entendimiento de cuatro bloques que se identifican con la oposición.
Este acuerdo busca avanzar hacia la integración de un interbloque que, por el número que ha alcanzado, puede convertirse en la bisagra de las decisiones de la cámara. Lo integran diputados de primera línea del Congreso como Miguel Pichetto, Nicolás Massot, Emilio Monzó, Juan Manuel López, Maxi Ferraro, Paula Oliveto, Mónica Frade, Ricardo López Murphy, Margarita Stolbizer, Florencio Randazzo, Mónica Fein, Carlos Gutiérrez, Juan Brügge, entre otros.
La firma de ese acuerdo se hizo en las oficinas de los diputados Nicolás Massot y Emilio Monzó en la avenida Rivadavia, tras una reunión de la que participaron los jefes de esos bloques: Miguel Pichetto (Cambio Federal), Pamela Calletti (Innovación Federal), Ignacio García Aresca (Hacemos por nuestro país) y Juan Manuel López (Coalición Cívica).
Ese acuerdo resolvió delegar en la persona de Massot la representación en la comisión Bicameral de Trámite Parlamentario», que entiende en los DNU firmados por el poder Ejecutivo.
Este acuerdo se propone unificar la representación del sector en las otras comisiones bicamerales del Congreso.
El pleno de la cámara aprobó en la sesión preparatoria de la semana anterior una moción que reparte las comisiones permanentes por bloques y no por «sectores políticos» como indica el reglamento. La moción fue a raíz de un pacto entre el peronismo, que es bloque de la primera minoría como Unión por la Patria, el oficialismo de Libertad Avanza y en PRO.
En el documento, los 32 diputados explican la decisión con estos argumentos:
«Los bloques Cambio Federal, Innovación Federal, Hacemos nuestro País y Coalición Cívica hemos conformado un acuerdo parlamentario a efectos de coordinar y hacer más eficiente y más presente nuestro trabajo para el próximo período parlamentario. Apelando al diálogo profundo y fructífero, hemos logrado aunar la voluntad de 32 diputados de 10 provincias diferentes, con la predisposición para que haya un Parlamento activo y abierto, que debata los serios problemas que enfrenta nuestro país con una impronta productiva y federal. Estamos dispuestos al diálogo y la coordinación con todos los sectores políticos que tengan la buena voluntad que esta etapa compleja requiere.
Ante la inminente conformación de las comisiones legislativas, nuestro acuerdo de bloques propuso al diputado Nicolás Massot para que los represente ante la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo (DNUs). Seguiremos trabajando y coordinando acciones para garantizar y reforzar la presencia de los distintos integrantes en las diferentes comisiones permanentes y bicamerales para defender la mayor representatividad de las provincias que representamos y la construcción de un país federal.
Llevaremos nuestro rol con la responsabilidad que requiere este tiempo en el inicio de gestión de un nuevo gobierno y la esperanza y expectativa de millones de argentinos que esperan una solución a los problemas más urgentes.»
Esta decisión se puso en conocimiento del presidente de la cámara Martín Menem.

En la columna Avant Premiere, de este lunes en Clarín, informamos sobre algunas entretelas de este entendimiento:
«Martín toma clase con Pichetto y Monzó
A Milei parecían haberlo convencido de que tiene que asumir peleando con el Congreso por una ley ómnibus que implique una revolución. Esta idea, que viene desde la campaña, parece descartada. Se lo aconsejaron a Martín Menem el miércoles pasado dos visitantes que inquietan al oficialismo y a la oposición: Miguel Pichetto y Emilio Monzó.
Animan un bloque que tiene 9 bancas pero que está en curso de crecer a costa de sumar al schiarettismo, bancadas individuales y desprendimientos de otras formaciones. Fantasean con que pueden llegar a 32 después del verano. Este bloque puede convertirse en la bisagra de funcionamiento de la Cámara.
En la semana habrá novedades sobre su constitución. El grupo alimenta un proyecto de ampliación de un interbloque, que sumaría a la UCR, la Coalición y a fuerzas independientes. Juntos podrían llegar, en un cálculo optimista, al centenar de diputados, empatando con el peronismo. Un esquema parecido que el que forjó el no peronismo del Senado al juntar 39 votos para quebrar el dominio del cristinismo.
Cuentan con diputados con experiencia, como Nicolás Massot -uno de los inventores del PRO-, Ricardo López Murphy y Margarita Stolbizer. El jefe es Pichetto, que fuma bajo el agua. Se llevaron al presidente del PRO de Córdoba, santuario de las mejores elecciones del macrismo. Una reunión del PRO en la noche del martes debatió esta migración de Oscar Agost Carreño, pero no hubo votos suficientes como para expulsarlo.
Jubilaciones puede encender la pradera
Además de desaconsejarle la ley ómnibus, le recomendaron que el oficialismo juegue en las dos Cámaras, repartiendo con cautela los temas con Diputados y Senado como cámaras de iniciación. Es la manera de no concentrar la confrontación en un solo frente. También le previnieron sobre una modificación en la fórmula de actualización de las jubilaciones.
Cada vez que se trata el tema, arde la pradera en el Congreso. Le pasó a Macri y le pasó a los Fernández. Todos prometieron que la actualización le iba a ganar a la inflación. Nunca ocurrió. Pichetto, que es experto en estos entuertos, recordó que la Suprema Corte tiene por lo menos tres fallos (Badaro I, Badaro II y Blanco) que instruyen al Congreso a que establezca fórmulas polinómicas de actualización, como las que rigen en la actualidad.»