POR CUARTA VEZ EN 40 AÑOS LA OPOSICIÓN UNIDA LE GANÓ AL PERONISMO DIVIDIDO • LA CAPTURA DEL VOTO DE CAMBIEMOS • EL PERONISMO DEL INTERIOR LE SOLTÓ LA MANO • LA CALESITA DE LOS NOMBRES

Por cuarta vez en 40 años la oposición unida le ganó al peronismo dividido

  • Afirmar ante cada elección que se trata de una oportunidad única en la historia, es un lugar común que el resultado de esta noche desmiente. Es difícil imaginar un resultado más esperable que éste: el no peronismo unido le vuelve a ganar a un peronismo dividido que ha gobernado mal. Con cualquier candidato hubiera ocurrido lo mismo. Aun con este improvisado Milei frente al devaluado Massa, un político auto combustible. Todo lo que toca lo arruina. Ya era poco plausible que el peronismo ganara esta partida ante cualquier fuerza que cabalgase sobre el rechazo a su gestión. Menos podía hacerlo con este Massa, que llega al punto más bajo de su declinante carrera política. Ha estado en cargos del oficialismo peronista desde hace un cuarto de siglo. Y sólo ha ido bajando hasta su nivel de inutilidad. Que haya representado al peronismo en esta derrota corona esa carrera con un final que Cristina de Kirchner había vaticinado hace más de dos años. Se cansó de decir que el acuerdo con el FMI hundiría a su gobierno como antes había hundido al de Macri. Les cabe la máxima del austríaco Peter Druker: “Las elecciones las pierden los gobiernos, no las gana la oposición…”. Por eso se apartó de esta explosión, que exhibe engreimiento y falta realismo de un peronismo tan dividido como Cambiemos, la otra víctima de este ciclo. Galdós, que siempre enseña, los mortificaría: “Las mieles de la realidad les saben a hiel a los bobos”.
  • La derrota de Massa es una derrota del peronismo en manos de una de las leyes más firmes de la política argentina. El voto de la burguesía de los grandes distritos elude, cuando puede, el apoyo al peronismo. En la última década, Juntos por el Cambio representó a ese electorado. El estallido del 22 de octubre, con la derrota de Patricia Bullrich, dejó a ese electorado sin candidato, pero encontró en Javier Milei una oportunidad para expresar su rechazo. El mismo que antes había hechos presidentes a Alfonsín, De la Rúa y Macri. 40 años, 4 presidentes que recibieron ese apoyo del voto no peronista.
  • Massa es víctima del corolario de esa ley: en la confrontación entre la familia política del peronismo y la del no peronismo, el que se divide pierde. Los que mantienen la unidad tienen mejores chances de ganar. Hay quienes apuestan a que la división de Juntos por el Cambio, que lo llevó a la derrota, fue promovida por el peronismo. Pero el estallido de Juntos por el Cambio en la primera vuelta es consecuencia de una crisis intrínseca entre las tribus que lo integran. Hasta 2021 pudo mantener la unidad. Contaba con los dos elementos que los unificaba frente al peronismo. La pésima calidad de la gestión de los Fernández – economía y pandemia – y la vigencia de Cristina de Kirchner como conductora del peronismo gobernante. Una vez que Cristina declinó una candidatura presidencial, desapalancó la unidad de la oposición, que dejó de contarla como el demonio a combatir. Sólo le quedó como justificativo la crítica a la gestión que termina representando Massa en estas elecciones.

La captura del voto de Cambiemos

  • La proeza de Milei fue levantar el techo del 30% de las PASO y la primera vuelta en representación de la oportunidad para desplazar al peronismo del gobierno, en lo que es una suerte de segunda vuelta para los perdedores de Juntos por el Cambio. Levantar la bandera de la libertad es clave de éxito en un país liberal como la Argentina. Estas elecciones fueron, efectivamente, un torneo de perdedores. Massa ganó la primera vuelta en representación de un gobierno que no dejó de sumar desaciertos de gestión. El último, la caída del juez electoral de Mendoza, que terminó destituido y, en consecuencia, desaforado y preso por un tribunal de enjuiciamiento en el que no tuvo el voto del peronismo, que lo había puesto en el cargo. Los representantes del oficialismo Daniel Bensusán (senador por La Pampa) y Anahí Costa (diputada pro-Catamarca) se resignaron y le votaron en contra, por la destitución. Ser el ministro de la inflación lo llevó a Massa a protagonizar, aun ganando, la peor elección del peronismo en su historia. Milei no pudo aumentar el porcentaje de votos que había sacado en las PASO, pero salió de shopping y encontró en Macri-Bullrich una nueva querencia. Otro perdedor, con otros socios en esta nueva navegación. El ala conservadora de Cambiemos, el PRO de Acassuso, le dio respaldo al empeño.
  • Las campañas equivalen a caminar sobre hielo delgado. Cada acierto se premia y cada error se paga caro, sin posibilidades de enmendarlo, salvo un talento especial, como el que recomienda Felipe González cuando uno mete la pata. “Lo importante es sacarla rápido”, aconseja. Lo afirma el ingenio popular y la alta, altísima poesía. El refrán dice: “Cuando uno está en la mala hasta en lo seco se resbala”. El poeta popular le reescribe: “Cuando el hombre anda en la mala / pisa caca y se resbala, / pisa en lo seco y también” (Larralde). Lo pule con esplendor el poeta: “Todo mal afirmado pie es caída, / toda fácil caída es precipicio” (Góngora, Soneto LIII).
  • La debilidad le impidió a Massa aprovechar con lo que podía contar en la pelea frente al principiante Milei, que corría a contrarreloj con la casaca de Macri y un sector de la oposición de Juntos por el Cambio, para recomponer el arco que llegó a tener el 42% de los votos durante una década. Una proeza, porque a JxC le llevó años de ejercicios de elongación para consolidar ese arco de representación del voto no peronista, que iba del conservadorismo a la socialdemocracia. La fuerza de ese número le permitió cuatro años de gobierno (2015-2919) y cuatro de control legislativo (2019-2023). Senado y Diputados sólo sesionaron si había proyectos acordados con el oficialismo, y el quórum dependió de negociaciones que les restan valor a las leyes sancionadas. Basta pensar que la Ley de alquileres fue aprobada en Diputados por 128 votos, uno menos que el quórum para sesionar, que son 129. Cabe imaginar cuánto durará. Y explica por qué esa ley ha sido inocua para resolver los problemas de inquilinos y propietarios.
  • La confrontación entre perdedores, a la que llevó la pelea interna del peronismo y de Juntos por el Cambio, dejó sin candidato al voto moderado de los grandes distritos. Hasta 2021 ese electorado había apoyado con el 42% de los votos la opción de Juntos por el Cambio El desmoronamiento de esa fuerza, en una rodada que llevó a Patricia Bullrich a salir tercera en las elecciones, dejó a ese público merced a un torneo ajeno. Debía elegir entre Massa, que es la prolongación de un mal gobierno, y Milei, que malversó con olfato pampa el mandato que recibió de sus votantes en las PASO y en la primera vuelta. Responde en esa malversación a los dirigentes de JxC que lo encontraron como candidato de emergencia, un muleto con el que buscaron representar apenas uno de los capítulos de ese mandato: lograr que el peronismo perdiese las elecciones.

El peronismo del interior le soltó la mano

  • A esta constante de la política argentina se agregaron otros motivos. El peronismo en su conjunto le soltó la mano a Massa, representante del peronismo del AMBA que se referencia en Cristina de Kirchner. Fue una ligereza de Massa arriesgar la relación con los gobernadores del peronismo del interior y ponerse al hombro una candidatura en compañía de Rossi, el jefe de gabinete de Alberto Fernández, el tercero en la imperfecta trifecta que gobernó desde 2019. Los gobernadores ya le habían soltado la mano al desacoplar sus elecciones respecto de las nacionales. Tampoco movilizaron fuerzas importantes en las PASO y en la primera vuelta. Fue una respuesta al desaire de volver a capturar la fórmula presidencial para el AMBA, después de dejar caer, sin defenderlos, a los gobernadores que hasta este año tenían chance de entrar en la fórmula: Juan Manzur, Sergio Uñac y Jorge Capitanich.
  • Las relaciones con el AMBA les traen mala suerte. Han perdido el poder en San Juan, Santa Cruz, Chubut, Chaco y Santa Fe. Ahora, para montar la campaña, les ponen en riesgo una de las tajadas más importantes de la torta fiscal coparticipable, Ganancias. Lo intentó Massa como diputado en 2016 y Macri en 2019, y en las dos oportunidades los gobernadores le ganaron la pulseada a la Nación. Esta vez desconfiaron – y con razón – de la compensación a esa quita. Para prometer están ellos. Tenían razón. Un informe del economista Nadin Argañaraz afirma que en octubre la suba de la recaudación de IVA no alcanzó a compensar la caída de Ganancias. Además, las transferencias automáticas por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones tuvieron una caída real del 10,6%. En concepto de coparticipación se observó una caída real del orden de 8,7%.
  • Tampoco debe conformarlos que Massa, en una gestión poco conocida, los haya presionado para que soltasen el morral y suscribiesen compromisos con bonos del Estado. La mayoría de las provincias y grandes municipios tienen depósitos a plazo fijo, muchos en dólares, con fondos anticíclicos para prevenirse de eventuales crisis. Massa presionó para que auxiliasen a su gestión disponiendo de esos fondos.
  • Para gobernadores e intendentes del peronismo no es lo mismo negociar con un presidente débil, como será Milei, que con una fuerza institucional como hubiera sido Massa respaldado por Cristina y Axel Kicillof. Milei necesitará de auxilios y puede encontrarlos en el peronismo del interior, del mismo modo como tuvo el apoyo del macrismo para ganar esta elección. En este punto, Milei ha mostrado una capacidad de negociación que le ha redituado más que la intransigencia que mostró en la primera etapa de su corta carrera política.
  • Esta confrontación se libró entre la pertenencia de Massa al peronismo y la oportunidad que significa Milei para desplazarlo del gobierno. Fracasó el esfuerzo de Massa en levantar el 37% de los votos de la primera vuelta y sumar el apoyo que podía tener en provincias que podían movilizar el voto del peronismo que hasta el momento había dormido. Tanto durmió que lo hicieron salir tercero en las PASO. La cadena de fracasos se paga con la debilidad de los políticos. Pero si eligen a los peores se complica más. ¿Cómo fue el peronismo a una elección chiva como esta con Massa, que no era el mejor? ¿Cómo fue Cambiemos con Patricia, que tampoco era la mejor? El crimen no paga.

La calesita de los nombres

  • Ahora viene la calesita de los nombres para gobernar. La carrera es en estilo libre por la improvisación del equipo de Milei. Evoca la carrera que hubo cuando asumió el gobierno Carlos Menem en 1989. En julio asumió rodeado del menemismo “rojo punzó” de Julio Corzo, el Buscapié Cardozo, Luis Barrionuevo y Julio Mera Figueroa. Entre la jura y diciembre, fecha de la renovación legislativa, el gabinete ya capturado por los “celestes” (José Luis Manzano, Eduardo Menem, etc.) le dieron a Menem una gobernabilidad que remediaba la fragilidad del equipo que lo había hecho presidente. Una de las mejores novelas de la etapa madura de Jorge Asís, “La línea de Hamlet o la ética de la traición” (1995), ofrece una versión en ficción muy fina sobre ese proceso. Es de urgente relectura para para inspirar interpretaciones sobre el experimento Milei.
  • Ya hay filtraciones de malestar con la calesita de nombres para eventuales gabinetes. La lengua suelta le puede costar a alguno el cargo que aún no tiene. Sobre estos escenarios, cabe recordar una anécdota que se cuenta en Brasil sobre Luís Simões Lopes, operador y amigo de Getulio Vargas e informante secreto en algunas de las grandes reformas de ese político. Cuando Getulio armaba el gabinete para uno de sus mandatos, Simões fue a verlo con esta inquietud: “Presidente, tengo un problema, me llaman todos nuestros amigos para felicitarme porque dicen que voy a ser ministro, porque todos conocen mi lealtad a Ud. y los éxitos de mi gestión anterior, y no sé qué decirles. ¿Qué les digo?”. Respuesta: “Vamos a decir que le ofrecí y que Ud. no quiso aceptar” (versión del constitucionalista Julio Raffo).

Recomposiciones en la oposición

  • Milei construye su plataforma sobre la base del rechazo popular al peronismo cristinista, en nombre del peronismo menemista. Suma una agenda que canibaliza al oficialismo y a la oposición. Construye territorialidad, armado político y fiscalización con el peronismo en las PASO y la primera vuelta, para pedir el voto para una agenda que es la misma de cuatro de los cinco candidatos a la primera vuelta, y que es la agenda de Cambiemos 2015. La compartieron, con matices adjetivos, Milei, Massa, Schiaretti y Patricia Bullrich. Sólo Myriam Bregman ofrecía otro menú. Importó al país la retórica de los indignados de Estados Unidos, Gran Bretaña, España e Italia – que aportaron hasta la palabra “casta” – para esconder su compromiso con sectores de poder, grupos empresarios y de medios, funcionarios del oficialismo como Guillermo Francos o empresarios, como el grupo Eurnekián, con importante representación en los gobiernos peronistas.
  • Las fuerzas que hoy son oposición entran en recomposición. El PRO buscará rodearlo a Macri en busca de una chance presidencial en 2027. El radicalismo debe renovar autoridades antes de fin de año. Con el resultado de este domingo, hay dirigentes que reclaman que se postergue esa elección hasta después del verano. Debe ocurrir, antes, un concilio de esa fuerza que planifique una estrategia de futuro y después elija a un conductor que reemplace a Gerardo Morales. La experiencia del jujeño tuvo un costo alto al construir el consenso para ser elegido, con una división del radicalismo en dos bloques en la Cámara de Diputados. Uno a cargo de Mario Negri y otro a cargo del lustosista Rodrigo de Loredo. Es la fuerza más golpeada por el pacto de Acassuso. “Volvíamos a casa después de perder – ironiza un dirigente de la UCR -, paramos a mear en una estación de servicio, y nos pasó Patricia en un remise junto a Milei”.

Por Ignacio Zuleta

Periodista y consultor político. Autor del libro “Macri Confidencial: pactos, planes y amenazas” (Bs. As.: Ed. Planeta, 2016). Columnista de Política Nacional del diario Clarín. 1: Columna Entretelas de la Política, que se edita todos los domingos en el Suplemento Economía. 2: Columna Avant Première, que se edita los días lunes en la sección Política (https://www.clarin.com/autor/ignacio_zuleta.html) Editor responsable del sitio www.zuletasintecho.com. Colabora en revistas del extranjero sobre temas políticos y es columnista invitado en medios de la Argentina. Como periodista y analista ha dictado conferencias en varios países. También ha realizado coberturas internacionales en sesiones de las Naciones Unidas, países de Medio Oriente, América Latina, la crisis política en Italia, los acuerdos Malvinas entre Gran Bretaña y la Argentina, elecciones en España, México, Estados Unidos, Uruguay, Chile, México y otros países, varias sesiones del World Economic Forum (Davos, Suiza) y numerosos viajes presidenciales de mandatarios argentinos y de otros países. También ha participado de reuniones científicas y profesionales como la que organiza la Global Editors Network. Ha sido Secretario de Redacción del Diario Ámbito Financiero, Editor político de mismo diario. Durante 7 años fue además responsable de la sección “Charlas de quincho”. Fue director responsable del diario “La Mañana del Sur”, Neuquén. También fue columnista del diario La Capital (Mar del Plata). En medios radiales, tuvo actuación a cargo de programas en FM la Isla y Radio el Mundo de Buenos Aires. Conductor durante 5 años del programa de debate político “Contrastes” (Canal Metro de TV). Es doctor en Filosofía y Letras (Universidad Complutense de Madrid, España) Graduado del programa Publishing on the Web de Stanford University, Graduate College, Palo Alto, California. Es miembro del Consejo Consultivo del CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales). Es profesor de la Maestría en Magistratura y Gestión Judicial (Conadu) que organizan la Corte Suprema de Justicia de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad de Mendoza en el módulo “Prensa y Justicia”. Es crítico literario, autor de “La Polémica Modernista” (Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1989, en curso de reedición) y de la edición crítica de “Prosas Profanas y Otros Poemas” de Rubén Darío (Madrid: Ed. Castalia, 2015). Es el editor de un volumen de las Poesías Completas de Rubén Darío para la editorial Castalia de Barcelona, España (2016). Es Miembro del Consejo Asesor del proyecto de Archivo Dariano y Obras Completas de Rubén Darío. Universidad de Tres de Febrero (2016). También es autor de trabajos de investigación publicados en órganos científicos de Estados Unidos, España y la Argentina. Recibió un premio Nacional de Literatura en la Argentina, el premio Pedro Salinas en Puerto Rico, el premio de Cultura Hispánica en Madrid (España) y el premio Alfonsina en la ciudad de Mar del Plata. Fue destacado en 2017 como uno de los cinco periodistas de la última década en la especialidad “Análisis Político” por el Jurado de los premios de la Fundación Konex Ha sido profesor titular ordinario en el Departamento de Letras de la Universidad Nacional de Mar del Plata de las cátedras de Literatura Hispanoamericana y de Literatura Española. También Decano de la Facultad de Humanidades de la UNMdP durante un mandato de tres años. Fue profesor de Literatura Española, Literatura Argentina e Hispanoamericana y de Introducción a la Literatura en la Universidad Nacional de la Patagonia. Santa Cruz, Argentina. Ha dictado cursos y conferencias sobre crítica literaria en universidades de Estados Unidos, México, Colombia, España y otros países. También ha dictado cursos y conferencias en facultades de periodismo de todo el país. ignacio@zuleta.org @izuleta www.zuletasintecho.com

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