La Auditoría se mira y no se toca
(Pichetto y Santiago Caputo) Dedicaron una parte de la charla a hablar de las vacantes en la Auditoría General de la Nación. Caputo se queja siempre de la «casta» con argumentos de «casta». Rezongó con que no puede ser que seamos gobierno y no tengamos un auditor. Pichetto: Ustedes lo que tienen que asegurar es la gobernabilidad en el Congreso. No insistan en quebrarla por un cargo.
Las entrelíneas del mensaje son: ustedes no tienen los votos para imponer nada y sólo podrían hacerlo si se alían con el cristinismo, un escenario disparatado. Martín Menem en Diputados empuja para que Unión por la Patria no tenga ningún representante. Que un gobierno ceda cargos no es algo novedoso.
En 2016 Macri cedió la silla en la AGN que pudo ir al PRO, a Jesús Rodríguez de la UCR. El PRO también cedió en 2020 la silla que podía pelear en el organismo a Pichetto. Caputo se anotició de que el radical Negri tiene el apoyo del bloque de su partido con firma y foto de Rodrigo de Loredo, del bloque de Hacemos (Pichetto) y de la Coalición Cívica que conduce Elisa Carrió.
Jorge Triaca tiene la firma del bloque PRO y también de Pichetto – en rúbrica de un acuerdo político que va más allá de lo explícitamente escrito. Falta que el peronismo nomine a su representante en la AGN. Durante el fin de semana el jefe de la bancada Germán Martínez agitó copias de las notas de nominación de Negri y Triaca para forzar a que el PJ resuelva quién irá en representación del bloque Unión por la Patria.
Hombres mirando al Sur
Pichetto saca pecho porque en su encuentro con Caputo se informó de la elección de la localidad de Punta Colorada para instalar la planta de licuación de gas. Pichetto habló hace dos semanas con el gobernador Alberto Weretilnek y apoyó esa localización.
El inició su carrera política como concejal y después intendente de Sierra Grande, que ahora recibirá esa millonada de la obra de YPF y Petronas. Pichetto recordó en estas reuniones que fue él quien instaló las primeras pantallas satelitales en el municipio, cuando lo gobernaba, para proveer servicios de televisión que no existían. Discurrió también sobre las razones de la elección de esa localidad.
El puerto nacerá privado y sin el entorno sombrío que rodea a otros puertos de la Argentina, capturado por intereses que los encarecen y cautivo de sindicatos – portuarios, camioneros – que quieren ser socios por su experiencia en mercados regulados, diría alguno. En la puja que libró Río Negro con Buenos Aires por esta obra, Pichetto quedó del lado de los ganadores.
Quejas ante gobernadores amigos
Caputo cerró su semana de gobierno en las sombras con su aparición el jueves al final de la reunión de Francos con los gobernadores de Juntos por el Cambio. Francos los recibió junto a Lisandro Catalán (viceministro de Interior) y Carlos Guberman (subsecretario de Hacienda) pero el asesorísimo interrumpió para lanzar otra queja castista: ¿-Cómo vienen ustedes acá a pedir plata cuando los legisladores de sus provincias andan promoviendo en el Congreso la ley de movilidad jubilatoria y los proyectos para el financiamiento de la educación?-
Estos proyectos (reposición del Fondo de Incentivo Docente, etc.) son impulsados por las bancadas de Hacemos, la Coalición y la UCR. Los gobernadores le recordaron que senadores y diputados no son sus empleados y que es una ficción creer que los pueden controlar. Caputo insistió en que esas iniciativas atentan contra al ajuste que el gobierno quiere imponer.
Una cita agridulce
La intervención de Caputo cerró con una cita agridulce para los mandatarios. El balance del encuentro fue desalentador para los invitados.
Les dicen que no hay plata, les piden que paren leyes feas en el Congreso y que apoyen la designación de los nuevos jueces en la Corte. Los gobernadores piden que les expliquen el negocio o la ideología de este pedido de apoyo, pero los tratan como a los adversarios.
Creyeron estar en el día de la marmota, aquel filme sobre el eterno retorno de las rutinas. Habían tenido una reunión con el mismo libreto antes del debate sobre la ley Bases. Llevaron las mismas necesidades y les prometieron satisfacerlas después de que se aprobase el proyecto.
Se aprobó con el apoyo de los gobernadores, pero no hubo ninguna satisfacción. «- Estamos como en febrero”, rieron algunos. «Y no nos han dado nada de lo que pedimos. Nos tratan como a los gobernadores del peronismo que les votaron en contra».
Corcoveó la cabecera de la mesa, y los gobernadores retrucaron con el planteo de que le han dado en la última semana $ 20.000 millones al AMBA para subsidiar el boleto a $ 270, mientras en el interior hay provincias donde cuesta entre $ 800 y $ 1000. «- Si no lo hacemos – les respondieron – se nos dispara la inflación».
(De la columna «Javier Milei ahora busca amigos», Entretelas de la política, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/javier-milei-ahora-busca-amigos_0_X0HExhq3gB.html)