Al PRO en CABA Solo lo puede salvar Mauricio jugando la propia. Hasta ahora solo muestra a la imperceptible Mariu Vidal para esa changa.
En la mesa de los republicanos algunos empujan para que Pichetto sea candidato a senador por la Capital. Es una manera de subirlo a un escenario en donde aparecen anotados, además de Lousteau y Macri, Elisa Carrió y Larreta.
Pichetto responde que es prematuro tomar esa decisión. Hoy es una estrella en la Cámara de Diputados como referente principal de «los normales», el entendimiento informal que es bisagra de cualquier decisión importante allí. Una banca de senador le daría menos protagonismo. Criado en Banfield, fue legislador por Río Negro y ahora lo es por Buenos Aires. Pero reveló en esa mesa que nació como porteño: «Nací en la Casa Cuna». Chan.
A Schiaretti le preguntan si será candidato a diputado el año que viene por Córdoba. Tiene que abulonar el cordobesismo de su sucesor Llaryora y enfrentaría a Luis Juez (eventual candidato, hoy es senador) y a una nueva generación, la de Rodrigo de Loredo u Oscar Agost Carreño (secretario del bloque de los republicanos), que renuevan la banca.
Massa espera que se caigan todos
Sergio Massa sigue en silencio y cree que puede ser candidato a algo en 2025, sobre la base de que le ganó en Buenos Aires a Milei, y que eso permitió que el peronismo aumentase la cantidad de intendentes. Confía en que Cristina no será candidata y que él se quedará con todo.
No le teme a una ruptura porque es un experto en desguaces y demoliciones. Gobernó este país en 2008 -esa es la función de un jefe de Gabinete- y desde entonces su biografía ha sido un despeñadero. Hoy está en su casa. Las candidaturas de 2025 inquietan a todos en distritos grandes.
La debilidad del cristinismo en Buenos Aires es importante, porque no tiene candidatos que unifiquen. Con Axel sin reelección, les queda Cristina, y eso es más un problema que una solución. Axel no se anima a ensayar un atajo que le reportaría adherentes: decir que el próximo candidato a gobernador será un intendente.
No hace ni falta que pronuncie un nombre en concreto. Si no, tendrá que poner a un aparatista de su entorno, como «Carli» Bianco. No sería un seguro de victoria y, en paralelo, eso podría precipitar una nueva división del partido.
(De la columna «Todos a la vez: que venga el Papa», Avant premiere, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/papa-peron-cristina-veta-axel-kicillof-reto-maximo-kirchner-gobernador_0_mmNGhhd0hC.html#activateComments)
