Imaginar que los jubilados y los profesores son unos degenerados fiscales que se roban la plata es una fantasía senil de Olivos. Los gobernadores saben que el Gobierno siempre retrocede en sus agresiones y va a ponerles plata a los abuelos y a los docentes. De lo que no se bajan es de un pliego de reclamos que incluye:
1) Solventar el déficit de las cajas de jubilaciones no transferidas de acuerdo con los Pactos Fiscales.
2) Pagar las compensaciones pendientes del Pacto Fiscal de 2017.
3) Repartir el porcentaje del impuesto a los combustibles que iba a obras que no se hacen y a subsidiar el transporte, y que se lo está quedando la Nación.
4) Repartir el porcentaje de la coparticipación que se lleva la AFIP ahora que la achican.
5) Repartir con las provincias los ATN retenidos por Nación.
Los gobernadores creen que si Nación no accede a estos puntos demostrará que no quiere tener presupuesto 2025 porque le conviene seguir gastando sin controles a cuenta de una nueva prórroga. Es la hipótesis de Nicolás Massot.
(De la columna «Javier Milei y Cristina Kirchner apuestan al tiempo, el PJ audita al PJ y José Mayans vende chipá», AVANT PREMIERE en Clarín del domingo – https://www.clarin.com/politica/javier-milei-cristina-kirchner-apuestan-tiempo-pj-audita-pj-jose-mayans-vende-chipa_0_awcPLAuQol.html)