La delgada línea celeste/verde
La urgencia de su candidatura no dio quizás tiempo para medir su inserción en la compleja demografía del distrito. Entre los motivos de la derrota de PRO hay analistas que señalan la condición «verde» de Lospennato, que le restó votos en los barrios del Norte de la ciudad en donde le fue mejor a Adorni.
La cuestión del aborto separa aguas, acá y en todo el mundo. El electorado medio y medio alto es predominantemente «celeste», como el electorado más pobre. Pregunta uno: ¿influyó la Iglesia, conmovida por la muerte cercana del papa Francisco? «- La Iglesia esta vez no jugó», le dice uno de los responsables de la campaña macrista que no es español.
Los curas villeros tampoco jugaron todos en este partido. Fueron neutrales el Padre Tonga (Gastón Colombres, Barrio 15, ex Ciudad Oculta), el Padre Andrés (Villa Fátima y Piletones), Padre Martín (Villa 1-11-14). Pudieron inclinarse en favor de Santoro el Padre Toto (Barrio Zabaleta Villa 21/24), el Padre Nacho (Barrio 31), el Padre Damián (Soldati) y el Padre Facundo (Barrio 20).
Ficha sucia mata a ficha limpia
Quedan rumbos abiertos que van a determinar la suerte de los Macri y los Milei en el distrito. ¿Puede el PRO salir del ensimismamiento y la endogamia crónica (lúcidas calificaciones que hicieron, respectivamente Jesús Rodríguez y Elisa Carrió)? Lospennato fue una decisión de urgencia de Mauricio. El 28 de diciembre pasado se firmó el decreto de desdoblamiento de las elecciones. Para esa fecha María Eugenia Vidal era la candidata. Se fue de vacaciones y al volver dijo que solo sería jefa de campaña. Huidiza como su jefe ¿por qué sería candidata si Mauricio decía que no? Lospennato no es del distrito y estaba identificada con una campaña como la de Ficha Limpia, que convoca al eticismo de un sector minoritario de una sociedad liberal y perdonavidas. En el país de las marchas y los piquetes nadie ha visto avanzar columnas con pancartas que pidan ese producto tan refinado. A Lospennato le sirvió para crecer en conocimiento, pero no para ganarle a Adorni, el vocero de la Ficha Sucia que significó esa derrota en el Senado, provocada por el mileísmo y el peronismo.