El violeta ya no paga tanto
El Gobierno convenció a algunos con el argumento de que el violeta gana elecciones por el solo color. Es un lema de difícil probanza, que colapsó en las elecciones de Buenos Aires. Pero confía en que sabe que en octubre achicará la diferencia con el peronismo. No quizá para ganar, pero con el solo crecimiento tendrá para festejar.
En las especulaciones de los gurúes de los dos lados hay optimismo. El peronismo admite que las elecciones legislativas han sido siempre su punto débil. De las nueve elecciones que hubo entre 1985 y 2021, el no peronismo ganó 5 y el peronismo 4. Es quimérico encontrar un patrón común para los 24 distritos que van a las urnas.
El golpe a la credibilidad que tuvo el Gobierno con los reveses legislativos puede compensarlo en la superficie con las expectativas que levanta la ayuda del gobierno de los EE.UU.. Jaime Durán Barba estuvo en Buenos Aires, de paso a Bolivia en donde asesora a Tuto Quiroga en el balotaje.
Derramó observaciones sobre el proceso electoral. Hizo, por ejemplo, un paralelismo entre Milei 2025 y Macri 2017. En una master class criticó a la campaña de Milei por hablar de economía, cuando en las elecciones lo que importa es la política.
» Cuando voy a un país a asesorar a un candidato -dijo en unas jornadas del Consejo de Profesionales en Sociología- estudio el país, la historia, la sociedad, los candidatos, pero nunca pregunto por la economía. No me interesa un rábano. He asesorado a candidatos con gestiones económicas malas y que han ganado».
Milei, dijo Durán Barba con referencia al discurso que hizo en la Bolsa de Comercio de Córdoba el mismo viernes, no debe hablar de economía. Se ha equivocado al desmantelar a su mesa de estrategia, que fue buena para hacerlo ganar -en referencia a Santiago Caputo, que se formó con él-.
Agregó que en 2017 Macri hizo lo mismo. Había ganado las elecciones legislativas y desarmó la mesa estratégica. «¿Por qué? Porque se creyó Dios».
UCR: mucha tropa, pero sin jefes
Estos carancheos aprovechan la situación de partidos con crisis dirigencial, pero con electorados en busca de representantes. El radicalismo es uno de ellos; alimenta transfuguismo hacia el Gobierno, pero también tiene presencia en la liga Provincias Unidas.
La tarea de los dirigentes del partido se desenvuelve entre peñas y encuentros de camaradería. Uno de ellos fue la cena que ofreció el miércoles un grupo de dirigentes a Juan Pedro Tunessi, exdiputado y exsecretario parlamentario del Senado, por su jubilación.
Fue un taller de debate en la sede del Círculo de Legisladores de Capital Federal, donde se cruzaron el gobernador de Jujuy Carlos Sadir, Mario Negri, Ángel Rozas, Rafael Pascual, Alejandro Nievas (ex auditor), los exdiputados Marcelo Bassani y Facundo Suárez Lastra, los diputados Fernando Carbajal y Jorge Rizzotti, y una veintena más.
También hay que seguir algunas misiones en provincias como San Juan, adonde Negri juntó la semana anterior a 300 militantes radicales en Caucete. Lo requieren también en Misiones para respaldar al candidato radical por la UCR, Gustavo González.
(De la columna «Efecto Trump, la oposición recalcula con Francos y guerra nuclear en el Senado», Avant Premiere, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/opinion/efecto-trump-oposicion-recalcula-francos-guerra-nuclear-senado_0_xxyLeioLa2.html)
