Importa esta ruptura entre Milei y Macri por sus consecuencias hacia todos los lados. El Presidente pone en riesgo las relaciones con grupos financieros, el gobierno de EE.UU. y los organismos multilaterales. Le pidieron que amplíe los consensos y busque aliados. Él responderá ahora que aumentará significativamente los votos en el Congreso.
Pero la entrelínea de esos pedidos, que hasta figuran en los protocolos firmados de préstamos y programas formales, es que no se pelease con lo que significa Macri y el macrismo. Milei compensa el desvío con que en menos de un mes se ha sacado de encima a dos funcionarios que estaban observados por el gobierno de los EE. UU.: Guillermo Francos y el canciller Gerardo Werthein.
Los loyalists de Trump seguramente tenían anotado con precisión que Werthein, embajador y después canciller, organizó un almuerzo de Javier Milei con Bill Clinton apenas fue electo. Ocurrió el 27 de noviembre de 2023 en el hotel Plaza de Nueva York. No llamó la atención ese contacto porque Clinton había visitado la Argentina en el pasado, invitado por el grupo empresario de Werthein. Pero levantó ampollas en el entorno republicano de Trump.
«Fue más kirchnerista que Cristina»
El caso de Francos es más serio porque ha sido fustigado en público por uno de los principales asesores de Trump para América Latina, Mauricio Claver Carone. Este expresidente del BID cree que Francos no lo ayudó a mantenerse en el cargo cuando debió renunciar.
«La administración Biden, China y los gobiernos socialistas de América Latina», se quejó en su momento, «expresaron anteriormente su deseo de que me destituyeran». Se refería a Alberto Fernández. Francos negó los cargos. En 2023 en Río de Janeiro, Claver criticó la presencia de Francos en el Gobierno argentino. «Fue más kirchnerista que Cristina».
En octubre pasado, cuando ganó Milei, se manifestó en favor del nuevo gobierno en estos términos: «Desde el punto de vista político y de política exterior, y geopolíticamente», afirmó, «no podría haber un aliado más grande que Argentina. Una futura administración de Trump estaría 100% de acuerdo con Argentina en lo que respecta a los temas de política exterior que estamos viendo en ese sentido. Pero la razón por la que los inversores extranjeros todavía no están saltando por toda Argentina es porque todavía hay mucho riesgo cambiario».
Y disparó contra el equipo: «En la práctica todavía tiene muchos de estos peronistas de la vieja escuela en su gobierno y todavía tiene un equipo al que le gusta intervenir en los mercados de divisas y hasta que la estabilidad allí no se vuelva transparente los inversores no van a acudir en masa a Argentina», agregó en una charla con inversores en el sitio Global Americans (The U.S. Election and Latin America: Mauricio Claver-Carone, un diálogo con Tulio Vera).
Con el plumazo del viernes, Milei ha cedido ante los reproches del trumpismo sobre su equipo, y también los de la disidente Marcela Pagano, que pidió la cabeza del secretario estratégico José Luis Vilas, llegado al cargo por mediación de Francos.
El viernes, antes del despido de Francos, Gabriel Bornoroni, jefe del bloque de LLA, prometió una declaración verbal de Francos que aseguraba que habría un borrador de decreto de convocatoria a sesiones wexgtraordinrias del Congreso. La política convirtió esa promesa en papel mojado. Lo que ocurra el martes depende de lo que haga el voto dividido del PRO y lo que hayan cedido los gobernadores ante Milei.
(De la columna «El nuevo rol de Macri, Milei quiere ser propietario y la doctrina de los Menem», Avant Premiere, en Clarín del lunes – https://www.clarin.com/politica/nuevo-rol-macri-milei-quiere-propietario-doctrina-menem_0_QtXcboOdTD.html)
Foto agencia AFP