Las cosas no van a ser tan fáciles en Diputados. En las reuniones del bloque de Germán Martínez de miércoles y jueves pasado se resolvió esperar el proyecto que apruebe el Senado con un dictamen de minoría elaborado sobre la base de los varios que se han presentado. Aquí la tarea del gobierno será más dura. Diputados es una cámara menos dependiente de los gobernadores y el peronismo puede lograr adhesiones para amortiguar daños.
Esta volatilidad política que permite una cámara balcanizada también produce heridas en el oficialismo. La más ardiente es cómo el propio bloque de La Libertad Avanza le arrebató a Patricia Bullrich el proyecto de baja de la edad de imputabilidad, que la exministra cabalgaba airosa en el Senado. En la reunión de jefes de bloque de Diputados del miércoles Martín Menem comunicó que el proyecto va por Diputados y que habrá una mezcladora de todas las iniciativas que se han discutido hasta alcanzar un dictamen en la cámara baja.
Este proyecto punitivista tiene onda en muchos bloques, no sólo en LLA. Lo apoyan en el massismo supérstite en UP, y tiene adhesiones manifiestas de, entre otros, Miguel Pichetto, Guillermo Michel y otros. El golpe de arrebato del proyecto a Patricia se operó desde el bloque de LLA, cuyo presidente, Gabriel Bornoroni, está en carrera para la gobernación de Córdoba y no iba a desaprovechar un proyecto con tantos apoyos para ponérselo en el ojal.
La baja de imputabilidad es una demanda de los gobiernos débiles que buscan transmitir una imagen de fortaleza y de crueldad a la sociedad, cuyos sectores medios viven aterrados por la inseguridad. Aun cuando la Argentina tiene una de las marcas más bajas de inseguridad de toda la región: en la última encuesta de la ONU es lisa y llanamente el país más seguro. Pero nadie iba a desaprovechar esa bandera en un período previo a las elecciones ejecutivas de 2027.
Tambalea la línea de sucesión
El debate de la nueva cúpula del Senado revalidará designaciones hechas en 2023 ya con el dominio, por sobre el peronismo, del grupo de los 39 que logró cohesionar el exsenador por Salta Juan Carlos Romero.
La decisión más importante que deberá tomar el gobierno es si aprueba la reelección del actual presidente provisional de la cámara Bartolomé Abdala. Lo decidirá el grado de presión que pueda redoblar el Poder Ejecutivo sobre la figura de la vicepresidenta Villarruel, que ha tenido relaciones pacíficas con Abdala, un experimentado dirigente de San Luis, acostumbrado a convivir con las fieras en otros momentos de su trayectoria.
Hay aspirantes a reemplazarlo, entre ellos el senador PRO por Tierra del Fuego Agustín Coto. Ingresó en diciembre pasado y mantiene relaciones equidistantes con todos los punteros del gobierno que se atribuyen músculo: los primos Menem, Santiago Caputo y Patricia Bullrich. Con 44 senadores el grupo revisará las designaciones en algunas prosecretarías que se atribuyeron en 2023 cuando la representación partidaria era otra. Hay dos designaciones de prosecretarios que responden a la UCR que pueden tener algún cambio. Una es la prosecretaría parlamentaria, a cargo de Dolores Martínez, que responde al hoy diputado Martín Lousteau, y el prosecretario administrativo, Lucas Clark, que responde a Alfredo Cornejo.
Sigue el minué de la Auditoría
Si hay cambios, uno de los reemplazantes puede ser Luis Naidenoff, que terminó una banca en 2023 y es, además, candidato de la UCR a ocupar una de las sillas vacantes por el Senado en la Auditoría General de la Nación. Naidenoff es hoy secretario parlamentario del bloque de su partido en la cámara.
Esa silla en la AGN está pendiente de designación. En Diputados, el oficialismo negoció con el peronismo para designar a dos representantes de la oposición – Juan Ignacio Forlón (Unión por la Patria) y Pamela Calletti (Innovación Federal) – y a una abogada de extracción radical, Mónica Almada.
En el Senado el oficialismo aparece más convencido de acordar con el radicalismo. Lo ha hecho en la figura de Víctor Zimmermann, a quien el gobierno viene candidateando para la AGN desde antes de diciembre pasado. El partido del exsenador chaqueño es el que retiene ese acuerdo, porque mocionó el año pasado en favor de Naidenhoff para el cargo. Si Naidenoff va a alguna prosecretaría de la cámara, se puede reactivar la nominación de Zimmermann, que antes ha recibido otras ofertas de cargos nacionales del gobierno. Una fue una silla como director de Aerolíneas Argentinas. Zimmermann recibió la oferta de Patricia Bullrich y de Toto Caputo. Pero resignó la oferta porque no quiere apartarse de la línea opositora, aunque amigable, del bloque UCR, que integró hasta diciembre.
(De la columna «Negociaciones inconfesables sobre la reforma laboral», Entretelas de la política, wen Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/negociaciones-inconfesables-reforma-laboral_0_h2VDmv8p0C.html)
