El proyecto de Macri de presentar a un outsider como candidato del PRO tiene una tangente con el proyecto de sus ex armadores, Nicolás Massot y Emilio Monzó, que imaginan una recreación de Juntos por el Cambio con una pata peronista. No la hubo en 2015 porque se sacaron de encima a Sergio Massa, fruto de la convención radical de Gualeguaychú.
Esta vez la pata peronista la podría aportar el outsider Jorge Brito, de cuya campaña se ha responsabilizado Monzó. Afirma que Brito ha dicho en privado que quiere ser candidato a presidente. Es afiliado del peronismo en el distrito Salta, donde tiene domicilio electoral. Monzó viene de entrevistarse con Axel Kicillof para explicarle el frente multipartidario que frene la reelección de Milei.
Axel desembarcó el viernes en el segundo distrito con mayor cantidad de votantes, Córdoba. Hasta ahora lo acompañaba allí el exsenador Carlos Caserio. Pero esta vez fue de la mano de Rodolfo Daer, hombre fuerte del sindicalismo, que lo invitó a hablar en un congreso del gremio de la Sanidad.
Es un sector golpeado por el gobierno, y mantiene una guerra con el oficialismo. Julio Alak, a su vez, había recibido en la semana a Miguel Pichetto, Emilio Monzó y Diego Bossio. Alak es uno de los cerebros políticos de Axel (hemisferio derecho) que además aspira a una candidatura a gobernador de Buenos Aires.
Almorzaron en La Plata y especularon sobre la conveniencia de la unidad del peronismo para competir en representación del espacio. Hablan de un Frente en donde estén todas las expresiones del peronismo, pero con aliados de la UCR y de otras fuerzas. Un desafío a la elasticidad de la política.
(De la columna «Ley de Villas: ganó la Iglesia», Entretelas de la política, en Clarín de hoy, https://www.clarin.com/economia/ley-villas-gano-iglesia_0_AUqi8wLNaK.html)
