Córdoba interesa porque el 6 de septiembre habrá elecciones en el municipio de Marcos Juárez, distrito fetiche de la centroderecha desde el triunfo de la primera versión de la alianza Juntos por el Cambio del 7 de septiembre de 2014. Esa elección convirtió, en la jerga de esa fuerza, a Marcos Juárez en el «Km. 0» de la coalición entre el PRO, la UCR y el Frente Cívico.
En aquel momento le significó una victoria al vecinalista Pedro Dellarossa -que esta vez vuelve a postularse al cargo- de casi 10 puntos por sobre el cordobesismo de Juan Schiaretti. Ese triunfo le dio impulso nacional a la coalición que llevó a Juntos por el Cambio, con Macri a la cabeza, al gobierno en 2015.
Esta vez el distrito se ha convertido en un laboratorio de conductas. El PRO quedó en manos de Oscar Agost Carreño, un disidente de la conducción de Macri. El no peronismo tiene una oportunidad para acercar diferencias con la administración de Martín Llaryora, y Patricia mantiene, a todos los efectos, su relación con Luis Juez, que quiere ser gobernador el año que viene.
Córdoba -segundo distrito del país en cantidad de votos- aportará novedades. Lo decía Perón en 1954: “En Córdoba es donde indudablemente suceden las cosas más raras”.
(De la columna «Regalo al PJ con las colectoras, el temido desempate de Villarruel y Patricia Bullrich sale de gira», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/opinion/regalo-pj-colectoras-temido-desempate-villarruel-patricia-bullrich-sale-gira_0_cpeQwpj6bs.html#activateComments)