Entusiasmo peronista
Uno de los capítulos delicados de esa visita es el financiamiento. El cálculo provisional de los organizadores sostiene que la Iglesia necesita financiar gastos que pueden llegar a los USD 10 millones sólo en logística. El visitante se trasladará con una comitiva de 70 personas y ha pedido que los desplazamientos internos, salvo el tramo CABA-Córdoba, se hagan todos por vía terrestre. Nada de helicópteros.
La Iglesia ya ha realizado una colecta en misas para allegar fondos, pero los sindicalistas y el Gobierno tendrán que aflojar el morral, sabiendo que el papa León podría irritar la agenda oficial con expresiones ambientalistas. El actual Gobierno se pasa por el arco de triunfo las agendas internacionales en esa materia y tampoco le resultará simpático el protagonismo del peronismo.
Lugones es un obispo cercano al peronismo y la presencia de León en Luján y en Claypole le dará visibilidad al gobierno de Axel Kicillof. Este gobernador tiene muy buenas relaciones con el arzobispado de La Plata, en cuyas actividades ha participado cuando estaba a cargo de Víctor Fernández -hoy máxima autoridad vaticana en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe- y ahora con el actual obispo villero, Gustavo Carrara.
La presencia del Papa ha despertado la glándula piadosa de todo el peronismo. Un grupo identificado con la Fundación Marechal, encabezado por el presidente Ramón Puerta y el exgobernador Vicente Joga, se constituyó en la semana que pasó en la sede de la Conferencia Episcopal. Venían de un seminario que hicieron durante todo el miércoles en el Círculo de Legisladores, y llevaron su interés en participar en todas las actividades de la visita papal.
En materia política, el interés central de este viaje papal se concentra en el Perú, adonde Prevost se desempeñó durante muchos años. Tiene una histórica confrontación con la actual presidenta Keiko Fujimori, con quien Milei exhibe un interés en estrechar relaciones.
El aborto fabrica conservadores
Milei reflotó en su último discurso en el hotel Sheraton el debate sobre la despenalización del aborto. Imaginó una cronología pampa para vincular la ley aprobada en 2020 con la baja de la natalidad. Atribuyó ese fenómeno, que compromete a muchos países de Occidente, a la ley promovida por Alberto Fernández y los pañuelitos verdes.
La derogación de esa norma, que había rechazado el Congreso en 2018, está en la agenda de algunos legisladores de La Libertad Avanza. Cuando Milei debió designar a su primer abogado del Estado, eligió a Rodolfo Barra como procurador del Tesoro de la Nación. Este jurista se ha pronunciado públicamente contra la despenalización.
La considera inconstitucional y violatoria del marco normativo argentino y de los tratados internacionales ratificados por el país. Barra se retiró del cargo sin hacer ninguna presentación. El oficialismo reconoce que no cuenta con los votos para desarmar la legislación actual, pero actúa con dos supuestos:
1) La consigna del aborto atraviesa de forma transversal todas las ideologías, partidos y tribus políticas. Eso la convierte en una herramienta útil para desbaratar posiciones y generar polarizaciones en una cuestión secular, que se debate desde hace milenios y que es ilusorio resolver mediante una ley, que es una creación humana y por eso frágil.
2) Imponer el debate sobre el aborto es una consigna que figura en todos los manuales de estrategia conservadora. Discutir sobre ese asunto es una fábrica de conservadurismo. En los Estados Unidos, el fallo de la Suprema Corte Roe v. Wade que despenalizó el aborto en 1973 fue derogado en 2022 por otro fallo del mismo tribunal.
En la historia de ese debate ocupa un lugar central la estrategia de Ronald Reagan para fortalecer el movimiento conservador. «Ronald Reagan, Phyllis Schlafly y los estrategas republicanos esperaban convertir al Partido Republicano en el partido del movimiento proVida para ampliar su base electoral, atrayendo a católicos y evangélicos blancos», dice Jill Lepore en una historia de la Constitución de los EE.UU.
«Solo después de que los republicanos en el Congreso comenzaran a alinearse con el movimiento proVida, el resto del partido los siguió, aunque nuevamente de forma gradual: los republicanos fueron más pro aborto que los demócratas al menos hasta 1990. Solo durante la presidencia de Reagan este esfuerzo comenzó a implicar el cuestionamiento de la legitimidad de la decisión del Tribunal en el caso Roe v. Wade.» (Jill Lepore, «We the People, a history of the U.S. Constitution», Liveright, 2025).
Es razonable pensar que, si el actual gobierno busca imaginarse todos los días un nuevo mandato, haya encontrado en esta causa un recurso doctrinario.
(De la columna «Milei depende de los aliados, sugestivo silencio de Macri y Massa va de más a menos», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/politica/milei-depende-aliados-sugestivo-silencio-macri-massa-va_0_9ekVJDsS9w.html)
Imagen principal: Convocatoria en Perú pare relutar vountarios que colaboren en las tareas del viaje del Papa León a ese país. Viajará con una delegación de 70 acompañantes. El costo del tramo argentino del viaje se calcula en unos USD 70 millones en gastos logísticos.