HABRÁ TRES ENCUENTROS CON OBAMA EN UN MES (LOS IMPRESCINDIBLES DEL LUNES)

MACRI-OBAMA, NUEVO ENCUENTRO EN ABRIL • TERCERO EN UN MES • PUEDEN SER 5 EN EL AÑO • CHOCAN HOY MACRI Y CAPITANICH EN OLIVOS • GOBIERNO VA A LA CAPOTURA DE MUNICIPIOS • EL CHAQUEÑO VA CONTRA GIOJA EN EL PJ • REAPARECE SCIOLI EN EL CONURBANO • PERONISMO VENDIMIAL PARA URTUBEY • LES EXPLICÓ PLAN DE AYUDA A MACRI • MASSA EN DOBLETE DE FIN DE SEMANA • PJ: DUHALDE RECALCULA EL GPS • FESTIVAL DE PEÑAS POLITICAS, REABRIÓ “PROGRESO”, VUELVE “GENDARMERÍA”

MACRI-OBAMA, NUEVO ENCUENTRO EN ABRIL. TERCERO EN UN MES. PUEDEN SER 5 EN EL AÑO

Los que se quedaron en el fin de semana en Buenos Aires, entre ellos Mauricio Macri, guardado y en silencio en Los Abrojos, buscaron mejor fortuna en los palcos de River, convertidos en una vidriera de la política. En ese clima de chacota para lo que da tanto el fútbol, supimos de la novedosa afición de Barak Obama por Macri, a quien verá tres veces en menos de un mes. El hombre de color estará en Buenos Aires entre 22 y 25 de marzo, con una agenda oficial que se concentrará en el día 23, para el que le están preparando un menú que incluye un desplazamiento a algún barrio conspicuo de la Capital, o el conurbano; o a la Bombonera, sitio que piden conocer los presidentes que vienen al país. Después se verán en Washington el 31 de marzo para las sesiones de la cumbre nuclear. Pero se agregó en estas horas una nueva fecha para un tercer encuentro, que ocurrirá el 21 de abril, en la ONU, adonde van mandatarios de todo el mundo a firmar un documento elaborado en la última cumbre sobre el calentamiento global (para evitarlo, se entiende) en París de Francia. Para ese viaje y nuevo encuentro con Obama, le preparan a Macri una agenda de bilaterales, como con otros presidentes, de la cual el gobierno espera producir la noticia de la confirmación de que la reunión del grupo G-20 del año 2018 se hará en la Argentina. Eso debe cerrarse en el que puede ser el cuarto encuentro con Obama, que será en la reunión de este año del G-20, el 4 y 5 de setiembre en Shanghái, China. Y también en setiembre, Macri estará en la Asamblea de la ONU, adonde volverá a ver por quinta vez a Obama, en el cóctel del Waldorf Astoria que el presidente de EE.UU. ofrece a los colegas que van a Nueva York para esas sesiones. ¿No será que verlo a Obama suma millaje?

Había en River –adonde se habló de esto más que del anodino empate 0-0 -, boquenses de contrabando. No se permiten visitantes en el fútbol, norma que rige por lo visto sólo para el bajo pueblo, ya que igual se mostraron: Daniel “Chicho” Basile, Gustavo Posse, el secretario presidencial Fulvio Pompeo, Enrique Nosiglia, el legislador Francisco Quintana, Christian Gribaudo, y bosteros oficiales, como Daniel Angelisi, Darío Richarte y Juan Carlos Crespi. Convivieron con ministros como Esteban Bullrich y Carolina Stanley, acompañada por su marido, el funcionario vidalista Federico Salvai, y su padre, el financista Guillermo Stanley. También estuvieron Eugenio Burzaco, Diego Santilli y Analía Maiorana, y otros hombres cercanos al gobierno, que compartieron espacios con hinchas de River como Bruno Screnzi, Agustín Forchieri, Lía Rueda, Daniel Haddad y Jorge Enríquez. Nadie confirmó si Macri irá el sábado a la comarca de Garzón, Uruguay, adonde Alejandro Bulgheroni tiene invitado a más de cien empresarios y políticos a la inauguración de su nueva bodega, a la que irán Tabaré Vázquez y José Mujica. Ahí no va Obama.

CHOCAN HOY MACRI Y CAPITANICH EN OLIVOS

La cita es de protocolo, pero puede terminar a los tortazos. Mauricio Macri abre el comedor de Olivos hoy para un almuerzo con los 24 intendentes de capitales de todo el país. La cita es novedosa porque es parte de la pulseada para negociar con las provincias el paquete de iniciativas que el gobierno cree son la bisagra de su destino: que caiga el cerrojo y que se frene el envión del peronismo en reclamo de fondos. Pero la pólvora la pone Jorge Capitanich, que estará como alcalde de Resistencia, en la mesa a la que el gobierno va a sentar a su antecesora Aída Ayala, a quien el peronismo chaqueño le birló la gobernación. El llamado de Macri y Rogelio Frigerio tiene veneno político, porque es el comienzo de la semana más turbulenta del año, con cumbre de gobernadores el jueves en Casa de Gobierno, audiencias odiosas para el candidato radical a la Corte, Carlos Rozenkrantz, y otras vidrieras que se habilitan para el peronismo, como se contará aquí. El gobierno lleva adelante una operación de patrulla sobre posiciones territoriales, y ya tiene el formato para abordar a los gobernadores, padrón en el cual tiene minoría de adhesiones. Entre los intendentes, en cambio, tiene mejor representación porque gobierna grandes ciudades como Capital, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, La Plata, etc. Sentar a los intendentes, que son siempre una presión sobre los gobernadores, puede completar a su vez, las presiones sobre el voto que éstos dominan en el Congreso. Además, le recorta al peronismo la fabricación de un frente en el cual se han unido todos los peronismos, como el pejotismo de la FAM (Julio Pereyra, Florencio Varela) y el cristinismo residual que representa Capitanich, que tiene convocado a centenares de alcaldes y jefes de comunas del peronismo, a una cumbre de Formosa el 14 de marzo, del bloque “peronismo de municipalidades”. Este arco se junta porque sabe que el gobierno tiene un proyecto para crear una Agencia de Asuntos Municipales que le va a quitar facultades a la FAM (Federación Argentina de Municipios), una especie de CFI de los intendentes, con manejo de acuerdos, subsidios y proyectos que terminan teniendo proyección partidaria.

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Jorge Capitanich, ayer en recorridas en Resistencia, estará hoy ante Mauricio Macri y su antecesora Aída Ayala en Olivos, adonde el gobierno ha invitado a los intendentes de las capitales de todo el país. Habrá chispas.

Capitanich va además a la reunión ya lanzado a candidato a presidir el consejo del PJ, quebrando el consenso del resto del peronismo de cerrar este round de la normalización partidaria, con una lista encabezada por Jose Luis Gioja. El ariete bonaerense del empeño del chaqueño lo encarna el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, acompañado de Patricio Mussi. Capitanich insiste en que el peronismo que promueve esta lista de unidad no tiene brújula para ser oposición, y se enciende cuando explica que “la gobernabilidad es un problema del gobierno” y que Gioja no reúne la capacidad para unir a todo el peronismo en esta etapa. Me decía ayer – cuando me confirmó que se sentará hoy ante Macri en Olivos – que frente a la normalización del partido hay tres alternativas: 1) lista de unidad representativa de todos los sectores; 2) competencia entre dos listas, es decir él contra Gioja; y 3) la abstención revolucionaria. Hoy parece atraído por la segunda opción, pero no le desagrada la tercera. Con lo cual avanza contra el plan Gioja y eso lo pondrá hoy en la mesa de Olivos, cuando anuncie que su sector va a mandar a votar en contra del gobierno en el proyecto de caída del cerrojo, por lo menos.  “Nuestro único proyecto es rearmar al peronismo para ser de nuevo gobierno”, me dijo.

REAPERECE SCIOLI EN EL CONURBANO

El sábado Capitanich parlamentó, por teléfono, con Daniel Scioli, que esta semana hace una reaparición de superficie, después de un par de semanas de actividades encubiertas, como estar en el SMATA el lunes pasado, con los dirigentes Ricardo Pignanelli y Omar Romero, identificados con el bloque Bossio, que se separó del Frente para la Victoria y encarna una posición acuerdista con el gobierno, la que enarbola el salteño Juan Manuel Urtubey en la mesa de gobernadores. Scioli le dijo a Capitanich que él se identifica con el rol opositor del peronismo, pero que tiene en Buenos Aires un trabajo en común con Fernando Espinosa que va a respetar. Caminador de cornisa en este tiempo, Scioli se toma tiempo para resolver el rumbo, pero da señales para todos los sectores. Este lunes, por ejemplo, está comprometido a participar de la inauguración de un jardín de infantes en Avellaneda junto al cristinista Ferraresi. Para los gobernadores, el mensaje de Scioli es que hay que devolver el dinero recortado de la coparticipación no en cinco años, como propuso el decreto Macri-Massa que los mandatarios repudian. “No soy gobernador – me decía Scioli ayer – pero ese pago se tiene que hacer aún en menos tiempo que tres años”. Sobre el cerrojo es más cauto: “Hay que ver con cuidado qué se está firmando, porque costó sangre, sudor y lágrimas desendeudar al país, para ahora apresurarse. Hace falta el crédito, es cierto, pero hay que ver si va venir. El gobierno – me dijo – levantó el cepo y ve que los dólares se le van, y tiene que salir a buscarlos con el crédito y para eso el acuerdo con los holdouts”. En la charla se puso en el filo de la adhesión y del rechazo, a la espera de más señales, políticas se entiende. “El gobierno tiene que explicar lo que firmará, porque hay que prevenirse de que el 93% que cerró antes no vuelve a la carga”, me aclaró.

Le pregunté sobre qué entendía como rol opositor y dijo que en la Argentina “hay un 49% de la gente que nos pide que la defendamos, y un 51% que apoyemos al gobierno. Es una situación difícil porque además hay caída del consumo, reducción del salario real, Brasil está en problemas y eso impacta en todo. Si se pone la tasa en el 40% para frenar el dólar, ¿a cuánto se va la tasa del que se financia con cheques o descubierto? Es necesario dar una respuesta”, dijo. Eso, agregó, es importante para definir una estrategia del partido: “hay que organizarse para representar de la mejor manera al 49% que nos votó, que no son pocos”. Por eso, contó, se reúne con todos, como los disidentes del SMATA, por quienes brindó Macri esta semana cuando inauguró una planta de autos, o los textiles a quienes visitó también en su sindicato. “Voy a todos lados, hablo con todos – dijo Scioli– y busco la unidad. Pero en la calle la gente me dice: tenías razón, por mi discurso de campaña, en el que adelanté todo lo que iba a hacer Macri si ganaba las elecciones. Y la gente está preocupada por el bolsillo”.

PERONISMO VENDIMIAL PARA URTUBEY

Scioli tiene previsto mantener la visibilidad esta semana, que tiene como punto alto de la agenda la reunión de gobernadores el jueves, para la que Macri tiene que tener preparada una receta que revea el decreto que puso el plazo de cinco años a la devolución del 15% a las provincias. Para esas faenas, incluyendo el cerrojo, Frigerio se trasladó de punta a punta del mapa, para estar en Salta en cena a solas con Juan Manuel Urtubey y Gerardo Morales, y acompañar, 48 horas más tarde, a los mendocinos en la fiesta de Vendimia, junto a centenares de empresarios y políticos.

Rogelio Frigerio suma millas cruzando el mapa detrás de arreglos con gobernadores ajenos y propios. Tuvo su torneo de palco, un clásico de la Vendimia mendocina, junto al local Alfredo Cornejo. Atrás, el ministro de Educación y escritor Jaime Correas. Y que no falte el champú: el santafesino Miguel Lifschitz; Beatriz Nofal, Laura Montero, Alfredo Cornejo y el ministro Francisco Cabrera, que es también mendocino, brindan por su suerte en la vida.

En uno de los recovecos de la fiesta – de la que no hay que retener los insultos a los funcionarios, porque ocurren todos los años en esa especie de carnaval de las conductas, que incluye arrojar melones hacia el palco – se registró una cita de Urtubey con dirigentes del peronismo local, golpeado por haber perdido la gobernación, buena parte de las intendencias y, además, al “Chueco” Mazzón. El diputado nacional Rubén Miranda gestionó el encuentro, al que fueron los intendentes Jorge Omar Giménez (San Martín) Alejandro Bermejo (Maipú), Roberto Righi (Lavalle), Emir Félix (San Rafael), Martín Aveiro (Tunuyán), Sergio Salgado (Santa Rosa), el ex gobernador Celso Jaque y los, legisladores provinciales Jorge Tanús, Patricia Fadel, Eduardo Bauzá y Daniel Alonso. El gobernador estuvo acompañado por el diputado nacional Javier David y su ministro de Gobierno Juan Pablo Rodríguez, y en un speech de casi una hora, en un saloncito del hotel Hyatt, les explicó su posición casi en términos de terapia política: “El peronismo no termina de digerir que perdió las elecciones”. Con el sombrero de psicólogo social explicó: “Lo que pasa acá es que tampoco el gobierno termina de entender que ha ganado las elecciones. La sociedad nos ha puesto en lugares que nosotros mismos no terminamos de aceptar. Y eso hay que superarlo”. Le preguntaron estos mendocinos pragmáticos qué significaba eso en la dialéctica oficialismo-oposición: “Hay que apoyar a la gobernabilidad porque la situación del país es mucho más grave de lo que se conoce. Y cualquier otra actitud va en contra de nuestro proyecto de volver a ser gobierno dentro de cuatro años”. Sobre la normalización del partido, les advirtió del peligro de la intervención judicial; por eso dijo que apoya la lista de unidad con Gioja a la cabeza. “Pero ojo, que si se interviene el partido, vamos a perderlo como herramienta de acción política”. Lo importante acá, agregó, es que la unidad convoque a todos los sectores, algo que reclama también Scioli cuando dice que apoya el proyecto de lista única. “Si seguimos diciendo lo mismo, haciendo lo mismo y con los mismos hombres y mujeres – pontificó Urtubey – difícilmente encontremos un resultado distinto. Se impone una renovación en ideas, métodos y personas dentro del peronismo. Debemos tratar de contener a todos los sectores que pueden expresarse con la sociedad. Dejar de lado esta actitud sectaria de estos últimos tiempos, y la posición ultraconservadora de hablar de logros pasados, sin propuestas ni compromisos con el futuro.”

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Juan Urtubey en un salón-pasillo del Hayy de Mendoza, consolando a peronistas de Mendoza. Les explicó que ayudar al gobierno es ayudar al peronismo a volver en cuatro años. En la cabecera de la mesa, su operador Guillermo Piuma.

Tampoco es, dijo, “tiempo ni de buscar liderazgos dentro del PJ ni de hablar de candidaturas. Está bien una conducción horizontal, donde nadie es más que nadie. Dentro de ese criterio, la figura de Gioja puede ser una solución para esta etapa, siempre que garantice esa horizontalidad, democratización y un proceso de renovación”. Le pidieron letra, y la dio: “Es la primera vez desde la irrupción del peronismo, que los dueños del poder llegaron por el voto legítimo al poder”- imaginó, como si él, que va por el tercer mandato de gobernador, no perteneciese al poder. “Antes lo hacían mediante golpes, proscripciones o copando gobiernos populares. Este resultado es responsabilidad nuestra, del peronismo. Algo debimos haber hecho mal para que la sociedad haya preferido por primera vez, a los dueños del poder antes que a nosotros. Esto nos coloca frente a una enorme responsabilidad. Prepararnos para volver a seducir a la sociedad, y mientras tanto, garantizar que se respete la voluntad de los votantes. No hay opción para estudiantinas irresponsables ni para ensayos sedicentes que nos alejan aún más de la sociedad. La única opción que premiará la gente es que garanticemos que a este gobierno le vaya bien, porque el país requiere entrar nuevamente en la senda del crecimiento, y procurar para el futuro una opción mejor. No quiero un peronismo que vuelva porque los que están son malos, sino porque lo que le ofrecemos es superior”. Más claro, agua; porque el vino ya se lo había tomado todo.

MASSA EN DOBLETE DE FIN DE SEMANA

El vendimiazo fue tan amplio que dejamos los detalles de vidriera a las secciones chismográficas de los lunes que prefieren hacer sociales y no periodismo político. Para consignar, la presencia de Sergio Massa en doble turno. Estuvo el viernes y sábado a la mañana, se fue a Buenos Aires el sábado a la noche y volvió el domingo para estar en la fiesta del grupo Vila, que también sesionó en dos turnos. El mediodía del domingo, con transmisión por TV y plétora de estrellas del massismo, que tiene su querencia en el grupo Vila – incluyendo a María Eugenia Vidal, a quien sentaron junto a Massa; pero en la noche del sábado, para quienes querían evitarse el calvario de subir a los cerros a ver el espectáculo interminable de elección de la reina, les propinaron una cena para un grupo selecto en el hotel Intercontinental. Allí los Vila, José Luis Manzano y sus allegados, jalearon a Diego Bossio, su armador Mauricio Mazzón, Juan Manuel Abal Medina, Marcelo Dalessandro, diputado, Mauricio Dalessandro, abogado star y hoy funcionarios del Bapro, Lucas Nejamkis, y otros que alargaron la noche, para reaparecer junto al retornado Massa en el almuerzo, al que se sumaron además Martín Insaurralde y Jessica Cirio. Esta pareja, y el jefe del Frente Renovador, venían de noches de fiesta en Buenos Aires, como la del casamiento de Gustavo Ferri, yerno de Eduardo Duhalde, con la actriz Sol Soldano, a quien habrá conocido cuando militaba junto a Francisco de Narváez. El “Colorado”, hoy fuera de la política, mandaba a todos sus dirigentes a tomar clases de teatro como forma de coaching mediático, al estudio de la madre de la joven, la también actriz Cecilia Maresca. Y entre bambalinas, nunca mejor dicho, se gestó la relación que se festejó en la noche del sábado en un salón de la costanera porteña. El resto de los invitados se repartió en dos días de comidas y visitas a bodegas, entre ellas la de Norton, de la familia Swarovski o la de la diputada nacional por el Pro Susana Balbo, y otras, adonde concurrió un grupo de empresarios encabezados por Martín Cabrales, y al que siguieron, entre otros Juan Pablo Maglier, Sergio Berenstein y otros invitados de un grupo asegurador que es la leche, y que organizó el llamado “Comando Tato” por el apodo uno de sus bastoneros.

Hubo reapariciones con nuevo cuño en esta Vendimia, como la de José Bordón, que presentó en la semana cartas credenciales ante Michelle Bachelet como embajador en Chile, y algunas ausencias notables, como la de Ernesto Sanz, que faltó a una vendimia por primera vez en décadas. No es funcionario ni legislador, y prefirió quedarse en San Rafael, con lo que se salvó de la lluvia y de los apretujones vendimiales. A propósitos de lluvia, los viñateros mendocinos están a los sofocones en esta campaña, por el aumento de las precipitaciones, algo que siempre faltó en el oasis de piedemonte, pero que este año se ha duplicado en milímetros. Eso complica la cosecha, porque la vid con hojas y frutos a punto de cosecha sufre mucho la humedad, y puede generar pestes que arruinan la cosecha. Sobre embajadores, también debutó en La Paz el radical Normando Álvarez García ante Evo Morales, y ya ayer estaba cubierto de trabajo por la aparición en la capital boliviana de la canciller Susana Malcorra.

El embajador en Chile José Bordón presentó cartas ante Michelle Bachelet y viajó a Mendoza (provincia que gobernó) a festejar la Vendimia. Un radical, Normando Álvarez García, también se presentó como embajador ante Evo Morales. Hoy le lleva a Susana Malcorra, para que vaya probando.

PJ: DUHALDE RECALCULA EL GPS

Urtubey partió temprano hacia Buenos Aires, donde hoy participará de un seminario sobre reforma electoral que organiza la Cámara Nacional Electoral, a quien tiene que convencer, no de que promueva el voto electrónico – en eso están de acuerdo – sino de que no intervenga el PJ, que él aspira a gobernar en la mesa de Gioja. Este tema está en todos los cenáculos peronistas, como el que anima Eduardo Duhalde en restorán del club San Juan, adonde tiene su cuartel político. Almorzó con Ramón Puerta – para maravilla de un dirigente radical que se acercó a saludarlos con un “¡Qué bueno ver alguna vez a dos ex presidentes juntos!”. Duhalde es el promotor de la impugnación judicial a la normalización del PJ, y hace interminables rondas de café para saber qué rol puede tener él en una nueva conducción. Puerta, que maneja información fina de justicia electoral, cree ver en este tiempo la mejor oportunidad para la unificación de todos los peronismos. “No de los dirigentes – me decía anoche – sino de todos los sectores. ¿Qué impedía la unidad? La Cámpora. Pero con La Cámpora en fuga, todo es más fácil. ¿Qué es hoy el kirchnerismo? Tres personas, Cristina, Máximo, Alicia; sumá a Carlos Zannini, si querés, pero nadie más. Los demás nunca han sido kirchneristas, dicen ahora”, agregó el misionero. Según Puerta el proceso se tiene que hacer con una reafiliación nueva en todo el país, que arranque en las provincias, que éstas elijan autoridades partidarias y que después se haga un congreso. “A eso llamo un peronismo federal y republicano”, dijo Puerta, que en un mes viaja a Madrid como embajador de Macri. Este dirigente no le hace asco a un cambio de nombre. “¿O acaso no dijeron los ingleses “New Labour Party”?  “Hagamos algo así”, le diría a Duhalde. Ante el lomense, Puerta desarrolló otra hipótesis historiográfica: así como en los ’80 se terminaron las dictaduras, en una ola continental que terminó con Pinochet en 1990, ahora domina en el continente una nueva ola, la moralizadora, que tiene ya a seis presidentes en ejercicio en problemas con la justicia. Esta ola moralizadora, entiende Puerta, va a resetear la política, y de ella tienen que cuidarse no sólo quienes han gobernado, sino los que están en ejercicio. Sobre afiliaciones, mañana martes vence el plazo que le dio la justicia al PJ para presentar las fichas de nuevos afiliados, y la conducción de Fellner-Insfrán-Landau se alista para producir otra noticia que reanime al partido: sólo en la provincia de Buenos Aires se presentarán 150 mil nuevas fichas. Calculan que, si se suman las que han recolectado los dirigentes de otros distritos, ese número puede duplicarse. Una rareza criolla ésta de que un partido que perdió las elecciones y el poder en los grandes distritos y la nacional, que tiene una conducción en crisis, y que está al borde de la intervención judicial, moviliza esa cantidad de adhesiones.

FESTIVAL DE PEÑAS POLITICAS, REABRIÓ “PROGRESO”, VUELVE “GENDARMERÍA”

Parte de esa marea es otra noticia que sumará ventanillas: reabre la peña tradicional de los peronistas que animaba Antonio Cafiero en varias sedes, la más conocida en el restorán de los oficiales retirados de Gendarmería de la calle Paraguay. Esta vez será en un “Moliere” del centro y la organizan el ex embajador en Chile Ginés González García, y el todoterreno del urtubeismo Guillermo Piuma; dos cafieristas que le van a tender la mesa para que hable José Luis Gioja. Esta peña competirá de nuevo con la más conspicua de los radicales, la que bastonea el ex diputado José Bielicki en el centro Asturiano, pero que se llama Peña Progreso – por el primer comedor que usaron – y se hizo famosa en Lalín. Esa migración obedece a que funciona un plan de precios cuidados y les estaba saliendo cada vez más caro, y como dijo Scioli, “con la comida no se jode”. Abrieron este jueves que pasó, con un discurso de Ángel Rozas, hombre fuerte de la UCR en el Senado, como jefe del bloque y del interbloque Cambiemos.

Los radicales también sesionaron en otra peña, la que suele abrir el titular del CBC de la UBA, Jorge Ferronato, en la sede central, esta vez para celebrar a la juvenilia estudiantil de la Franja Morada de la facultad de Derecho, agrupación que recuperó el centro de estudiantes el año pasado, después de una larga administración de un sello ligado al socialismo. Se cumple medio siglo de la fundación, y la celebración llevó a la vieja guardia porteña que integran, entre otros, Enrique Nosiglia, Rafael Pascual, Facundo Suárez Lastra, Cristina Guevara y otros más jóvenes como Carlos Mas Vélez, Emiliano Yacobitti, Juan Nosiglia y otros que buscan ajustarse a la relación con el Pro dentro de Cambiemos.

Ámbito propicio para las peñas es La Buena Medida, maravilla porteña, Café Notable y bodegón tradicional del barrio de la Boca, ubicado exactamente en la esquina noroeste de Suarez y Caboto, frente a la legendaria Plaza Solís, donde el 3 de abril de 1905 un grupo de jóvenes de ascendencia xeneise fundó el Club Atlético Boca Juniors. Quien llegue al recoleto espacio comandado por los hermanos Tony y Luis Schiavone, no podrá olvidarse de sus rabas, su arroz con calamares, sus albóndigas con puré, sus carnes o los strascinati, pasta originaria de la Puglia, que sale con una exquisita salsa de tomate y pesto (genovés por excelencia). Es, además, sitio convocante para artistas plásticos y hombres de la literatura, y desde hace no mucho también políticos, periodistas, empresarios y dirigentes en general que se animan a superar el prejuicio por la Ribera boquense. Durante muchos años, en el piso superior del edificio, vivió el pintor Manuel González Lazara, uno de los fundadores junto a Fortunato Lacamera de la Agrupación Gente de Arte y Letras Impulso A media cuadra, por Suárez entre Caboto y Don Pedro de Mendoza, tuvo su domicilio Miguel Diomede (1902-1974), pintor que llegó a ser miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes. Tanto a “Gonzalito” como a Diomede les gustaba ir a comer algo allí, cuando el patriarca de los Schiavone, el Bebe, estaba a cargo del local. Actualmente La Buena Medida es un referente artístico, sus paredes lo demuestran dando cabida a numerosas obras pictóricas, entre las que se destacan las de Susana Saporiti y Laura Vacs.

El grabador Rodolfo Cavilla; los pintores Roberto Del Villano, el italiano Maurizio Governatori, Alfredo Plank, Eugenia Cincioni, Omar Gasparini, Celia Chevalier, Víctor Fernández, Anteo Savi, Jorge Melo, Marino Santa María, Bella Livia García, Mariano Manikis, Susana Mercado y Dina Cusnir; los dibujantes José Muñoz, Carlos Nine y Maxi López; la gente del Grupo Blanco y Negro: Bárbara Laguens, Dolores Pardo, Natalia Müller, Laura Llovera, José Esteban Bava, Laura Ige, Roberto De Luca; los fotógrafos Carlos Canepa, Eduardo Grossman y Silvia Troian, lo mismo que los escritores Vicente Battista y Pablo Vinci, más los poetas Esteban Moore y Juan Carlos Escalante, son algunos de sus actuales habitués. Una mesa redonda junto a la ventana que da a plaza Solís alberga habitualmente a personajes Ignacio Riverol, luis Schiummerini, Eduardo Pacheco, Horacio Spinetto y Diego Barovero, Horacio de Dios y Pelusa Suero. También el grabador y pintor Blas Castagna, estimulado por el ambiente y por la buena comida, dibujó, sobre un plato blanco y en color azul, un bello retrato femenino, que pasó a enriquecer el patrimonio cultural del local.