MINISTROS-CANDIDATOS: ARRANCÓ EL CASTING PARA REEMPLAZARLOS

Mauricio Macri es un hombre que afina la puntería a la hora del casting de sus equipos. Pero una vez que define elencos es recio a los cambios. Los ministros en la ciudad le duraron muchísimo. Eso levanta el valor de un puesto en sus gabinetes. Son empleos casi vitalicios. Algunos de ellos empalmaron con el gabinete nacional. Ese pase confirmó el estilo de mantener a la gente en cargos. Salvo que un ascenso, como dice el Peter Principle, alcanzase en ese espiral su nivel de ineficiencia. Cruza la paciencia del hombre de negocios con la obsesión por las encuestas. Entre esos dos escollos va midiendo la performance de sus ministros. Ahora tiene que reabrir el casting de funcionarios porque tendrán que proveer los reemplazos de quienes arriesgan posiciones en el gabinete para competir por las bancas. La lista de quienes buscarán votos para las elecciones de octubre es corta, pero en algunos casos crítica. Arriesgan cargos 1) Esteban Bullrich, ministerio de Educación (Buenos Aires), 2) Humberto Schiavoni, director ejecutivo de Yacyretá (Misiones). 3) Julio Martínez, ministerio de Defensa (La Rioja). Todos están anotados para disputar senadurías por sus provincias. Le va a costar encontrar un ministro de Educación, renglón en el cual el macrismo siempre ha tenido dificultades de elección. A los radicales les sobran nombres, pero sería ampliarles más la gravitación en el gabinete. La postulación de Bullrich la sostienen en que ganó crédito en su pelea con los docentes. Él no quiere ni oír hablar de ser candidato, pero el Pro es un movimiento caudillista donde no hay internas ni desobediencias. Tampoco es fácil encontrar un baqueano de Yacyretá como Schiavoni, que es presidente nacional del Pro y que ocupó esa silla ya con el gobierno de Eduardo Duhalde. No es difícil encontrarle un reemplazo al riojano Martínez, a quien lo quieren para que lo pelee a Carlos Menem, que buscará su propia reelección. En un segundo orden de relieve están anotados: 4) José Cano, plan Belgrano (Tucumán), 5) Aída Ayala, secretaria de Asuntos Municipales (Chaco), 6) Atilio Benedetti, director Banco Nación (Entre Ríos). Son tres cargos de segunda dimensión, pero muy atractivos, manejan caja y dan chapa para futuros emprendimientos.

Estas distracciones de campaña terminan demostrando que el público siempre decide el voto por la política y no por la economía, una desgracia para quienes definen sus chances de oficialismo u oposición por el resultado de la gestión de gobierno. Hoy atrae más la interna electoral que el debate sobre un punto más o menos de inflación, de paritaria o desempleo. Por eso crece la tensión en la puja por reemplazar a los funcionarios que serán candidatos en las PASO de agosto. El oficialismo se ajusta a los dictámenes de Olivos: 1) que haya lista única en donde se pueda. Admiten los bastoneros del Pro, responsables de esa orden, que ese método está en el ADN de la formación, pero que cuando el público oye la palabra “internas”, huye despavorido. 2) los candidatos que ganen bancas las tienen que asumir. No renunciarán ni pedirán licencia para la campaña. “La campaña es la gestión” dicen en esos pasillos. Pero si ganan la banca, se asume. De ahí que despunten debates sobre reemplazos que, en todo caso, ocurrirán recién en octubre.

En muchas provincias el candidato de Cambiemos lo provee la interna local. Eso está abierto en Córdoba, adonde la renuncia de José Manuel de la Sota a postularse por una banca, pone en revisión el principio de acuerdo que hicieron Pro y UCR en torno al primer puesto, para Héctor Baldassi. A eso seguía otro postulante del Pro (seguramente Gabriel Frizza, intendente de Jesús María) y dos de la UCR. Pero esa charla ocurrió antes de la baja del “Gallego”. Sin De la Sota las chances de Cambiemos mejoran y puede revisarse. Los nombres de radicales los disputan las tribus del jefe del interbloque nacional, Mario Negri, los del intendente Ramón Mestre y los del ministro Jorge Aguad. Ahora se abre la posibilidad de un quinto puesto para esa alianza. Las internas también determinan otros nombres para encabezar nóminas de candidatos a diputados y senadores nacionales: Jujuy, Mario Fiad; Salta, Guillermo Durand Cornejo; Formosa, Luis Carlos Petcoff Naidenoff; Santa Fe, Mario Barletta y Luciano Laspina; San Juan, Roberto Basualdo; San Luis; Claudio Poggi; La Pampa, Martín Maquieira; Santa Cruz, Eduardo Costa; Capital, Elisa Carrió. Faltan por definir Río Negro, Chubut, Tierra del Fuego, Mendoza, Neuquén, Corrientes y Santiago del Estero.

El distrito en el cual es más optimista el oficialismo es, claro, la Capital. Hay guerra para ponerle compañeros de lista a Carrió, que será el emblema de la campaña. Se eligen 13 bancas este año. En 2015 el Pro sacó seis, número que aspira a repetir. Los que dejan son diputados de bajo perfil y escaso peso político, con la excepción del economista Eduardo Conesa, que entró por la alianza del Pro con el Partido Demócrata. Esta semana se registró una reunión del nuevo presidente de esa formación conservadora, Alberto Allende Iriarte, con Horacio Rodríguez Larreta. Renovaron la alianza, a la cual el PD aportará con la candidatura del ex embajador Eduardo Sadous, que ganó fama como denunciante de la embajada paralela del anterior gobierno en Venezuela. Larreta le aseguró a Allende Iriarte que lo ubicarán en un puesto entrable, es decir entre los primeros seis.  Espera los demócratas que les cumplan. También pondrán en cargo “entrable” en la lista de Legislatura a Paula Scauzillo, hoy directora de Ferias y Mercados que ha echado fama como martillo de manteros.