Sigue el revoleo de sotanas
Hubo revoleo de sotanas con la noticia de que el papa Francisco recibiría esta semana a Alberto Fernández. Había pedido turno hace más de un mes y el Vaticano esperó el resultado de las elecciones para informarlo. «Esta visita se suspendió en medio de cierto malestar ante la información que le atribuyó a Francisco la intención de pedir que la embajadora Fernanda Silva siga en el cargo con el nuevo gobierno.
El Vaticano escuchará propuestas del nuevo gobierno sin intervenir. Si hay algo que molesta en esas alturas celestiales es que le atribuyan al Papa propósitos políticos respecto de la política doméstica
Entre hombres de fe se entienden
Ya lo perdonó a Milei por sus excesos verbales. El nuevo presidente es un hombre de fe que vive un proceso de conversión al judaísmo. Si algo respeta la Iglesia y este Papa ecuménico es a un mandatario que practica la religión. Es una condición de respeto que no se evidencia. Para un creyente no hay nada mejor que otro creyente.
Es cierto que el nuevo gobierno tiene dificultades para llegar al Papa. Diana Mondino hizo intentos para acercar posiciones, pero la conversación entre Milei y el Papa la logró el oculista del legislador Ramiro Marra. Una coincidencia como la que unió en otro tiempo a Bergoglio con Alberto Fernández, en este caso a través de Carlos Cecchi, el dentista de los famosos.
La pelea por la embajada más pía
Como en otros terrenos, el nuevo gobierno le dará precedencia en este caso al PRO, que tiene gente de penetrante aroma confesional con llegada directa al pontífice. Una de ellas es la diputada Victoria Morales Gorleri, a quien Bergoglio le confió responsabilidades ante el macrismo durante años. Estuvo con él hace un mes.
Otro de los nombres de estrecha llegada y a quien hay que seguir es José María del Corral, un ex seminarista que hizo fama como director del colegio San Martín de Tours.
Dejó ese cargo para asumir la conducción del proyecto Scholas Occurrentes, uno de los emprendimientos más importantes de este pontificado. No tiene militancia política, pero en el PRO y en el Vaticano se lo considera un criptomacrista con futuro.
Otro nombre que llegó a aquellas orillas es Paula Bertol, que compartió militancia con Guillermo Francos en el Partido Federal y que trabajó en la fiscalización del voto Milei y también quiere facturar.
(De la columna «Milei y el camino espinoso del gobierno al poder»- Entretelas de la política, Clarín de hoy http://www.clarin.com/economia/milei-camino-espinoso-gobierno-poder_0_zye5jhJ6NK.html?fromRef=twitter)