Adorni, la necesidad
El Gobierno insistirá esta semana en eludir la ejecución de Manuel Adorni en la sesión del Senado convocada para el próximo jueves 25. Prefiere, en todo caso, que lo vayan rebanando de a poquito. Si algo les conviene bien a todos hoy es que el martirio de Adorni se prolongue en el tiempo.
Al Gobierno, porque fideliza a los bloques, que no han perdido un solo legislador por defender al jefe de Gabinete. También sirve a los propósitos de disciplinamiento, algo imprescindible en un gobierno caudillista y supersticioso que exalta las virtudes del alcahuetismo.
En paralelo, les viene bien a los opositores aliados del Gobierno porque le hace perder fuerza a la gestión, que se empantana en el tratamiento de otros proyectos. A legisladores, gobernadores y empresarios -les sirve porque les facilita el bolsiqueo al gobierno, que reacciona con la piñata de adelantos financieros.
Para la oposición frontal del peronismo es un regalo tenerlo a Adorni en el patíbulo como emblema de las torpezas y, si se le demuestra, de la corrupción. La semana anterior el oficialismo había puesto en el menú del jueves 25 la ejecución de Adorni.
Villarruel dijo entonces «Hay que terminar pronto con esto». Coincidió con ella Patricia Bullrich, que destrató a Adorni ante senadores de la oposición. «No entiende nada, tengo que explicarle las cosas tres veces», bromeó Patricia, para regocijo de sus pares de otros partidos.
De a pedacitos
Esta demora expone a Adorni al martirio que describe el Inca Garcilaso de la Vega en los «Comentarios Reales» entre los primitivos preincaicos. Ataban a la víctima a un poste y, estando el prisionero vivo, le cortaban pedazos de carne y lo obligaban a comerse sus propios pedazos.
Despacito ya se le retiró a Adorni la vocería, para reducirlo con extrema lentificación -como hacía el mago René Lavand en sus destrezas con el naipe bajo el lema: «¡No se puede hacer más lento!»-. Total, es un funcionario insignificante que puede quedarse o irse sin efecto funcional alguno.
Olivos mandó a desbaratar la decisión de Villarruel y Bullrich de tratar esta semana la interpelación. Difícilmente haya una nueva reunión de Labor Parlamentaria: el Gobierno lo intentará en consenso con los bloques aliados que integran el acuerdo de «Los 44». El peronismo rechaza que se repita la Labor para dilatar el tratamiento de la moción de censura. No irá a la cita preparatoria de la sesión prevista para este jueves.
Cristina, la necesidad
Cristina es también una necesidad para todos los jugadores. Para el peronismo es necesaria porque es jefa del partido y controla el distrito más grande del país, que además gobiernan ellos. Para sus adversarios, Cristina es imprescindible como extremo de la polarización en la cual apalanca su fuerza.
El Gobierno sabe, que por más feo, sucio y malo que le resulte Adorni a su electorado, no hay nadie que vote a Milei que lo abandone por rechazo a Adorni y migre su voto al peronismo. Sabiendo esto, el peronismo no baja la defensa de Cristina y la sostiene, en el borde de la legalidad, como presidenta del PJ Nacional. No tiene funciones, pero aprovecha todas las dignidades de ese cargo, que ha delegado en José Mayans.
(De la columna «Macri juega si gana, la trampa de los candidatos “naturales” y los límites de Axel y Cristina», AVANT PREMIERE, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/opinion/macri-juega-gana-trampa-candidatos-naturales-limites-axel-cristina_0_6iD1ILfsGE.html)