Ticker de noticias

LAS PASO SON UNA PELEA ENTRE DOS MINORÍAS

ENTRECRUZAMIENTO DE MINORIAS EL DOMINGO 13 • LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD DEL PRO DE ARMARSE COMO PARTIDO FRENTE A LA UCR • CAMPAÑAS DEL SIGLO PASADO FRENTE A COMUNICACIÓN DEL FUTURO • CAPITAL, LA HERIDA ABSURDA DE CAMBIEMOS • OCULTAR A CRISTINA, PERO MOSTRARLOS A SCIOLI Y A CAPITANICH • CABOS SUELTOS EN MANOS DE LA JUSTICIA: EL JUEZ CULOTTA RETADO POR LA CNE • LA INHABILITACIÓN DE MENEM • EL ÚNICO ACTO DE MASAS ANTES DE LAS ELECCIONES LO HARÁN LAS ORGANIZACIONES • EL FACTOR BERGOGLIO Y LA NUEVA DEMOGRAFÍA

Previsiones y explicaciones para las elecciones del domingo:

  • Es el enfrentamiento de dos minorías. Cambiemos, que en octubre de 2015 tuvo el 34,15 % de los votos legislativos y es segunda minoría en las dos cámaras del Congreso, se enfrenta con el peronismo, que perdió el balotaje de noviembre de ese año y es primera minoría en el poder legislativo. Que se enfrenten dos minorías que perdieron en uno y otro turno, hace comprensible la estrategia de los dos sectores.
  • Cambiemos busca consolidar el tercio del apoyo que tiene sobre el total del electorado, y explotar la división crónica del peronismo, que no tiene jefe desde que se evaporó la conducción de Carlos Menem.
  • Aferrando el apoyo de ese tercio en el turno legislativo, Cambiemos – que está en cabeza del voto no peronista, mayoritario en la Argentina – se asegura el poder de veto ante leyes del Congreso, bloquea las posibilidades de juicio político – y le permite aumentar ligeramente su representación legislativa.
  • Hacia adentro de la alianza es la última posibilidad que tiene el Pro de retener el poder en Cambiemos que le asegura el liderazgo indiscutido de Mauricio Macri. En la discusión de listas para las PASO, el Pro peleó con la UCR y otros aliados las candidaturas que le pueden permitir ampliarse de un partido vecinal de la CABA hacia un territorio más amplio, que hoy no tiene. La restricción para esa expansión es la UCR. Por eso el Pro afeitó al radicalismo en algunos distritos, y benefició las candidaturas de la Coalición Cívica. Como consecuencia de esas pulseadas, el Pro pude aumentar sus legisladores, la UCR mantendrá los que tiene y el partido de Elisa Carrió puede llegar a duplicarlos.
  • El radicalismo, por su extensión territorial, resiste hacia adelante porque va a ganar con sus dirigentes distritos importantes que le permitirá imponer candidatos a gobernadores en 2019, con chance de ganar, en más de seis distritos.
  • Para el Pro estas elecciones son vitales porque debe ampliar el territorio para seguir mandando dentro de Cambiemos. Si no logra avanzar dentro de esa alianza, se demostrará que ha sido un capítulo episódico de la historia de formaciones preexistentes como la UCR y la CC. Macri gobierno abrazado a esos partidos, pero comprende la necesidad de que el Pro alcance vuelo propio hacia adelante. Por eso apoya todas las acciones del grupo “sucesión” que integran Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Marcos Peña.
  • El peronismo está condenado a la división porque tiene discutidos los tres ingredientes clave de una formación política: el liderazgo, el programa y el territorio. Cristina de Kirchner parece la candidata más notable, pero representa un sector de la provincia de Buenos Aires. No tiene tampoco un programa único: en Diputados el vocero es Axel Kiciloff, y en el Senado Miguel Picheto. Difícil imaginar mayor contradicción. En cuanto al territorio, el peronismo domina más de 15 distritos, pero no responden a ningún liderazgo unificado. Han aislado a Cristina, se referencia más en Pichetto que en Kiccilof, los reúne Juan Schiaretti cuando hay que hablar con la Nación. (Ver Las guerras secretas del 13 de agosto – http://clar.in/2hykeD9)

Schiaretti

Juan Schiaretti y la liga de gobernadores peronistas, que se sindica hoy en él para negociar con la Nación. También para aislarla a Cristina de Kirchner
  • Esas divisiones afloran en estas elecciones, que son 24 elecciones distritales. En la superficie de la dialéctica, el enfrentamiento simbólico se identifica en Elisa Carrió vs. Cristina de Kirchner, pero pelean categorías diferentes en distritos distintos. Cambiemos busca consolidar el voto de apoyo a la gestión de Macri en todos los distritos y el peronismo, en cada uno de ellos, tiene un formato distinto de diferenciación. En Buenos Aires la táctica es quitarle protagonismo a Cristina, que fue protagonistas durante una década, y restarle legitimidad al gobierno nacional y su gestión.
  • Atento a experiencias viejas, el peronismo de la provincia trata de esconder a Cristina. Cuanto menos se muestre, mejor, y ella acata. Se habla de esto en una mesa de cuatro patas que sesiona por whatsapp, y que integra la ex presidente, Daniel Scioli, Martín Insaurralde y Fernando Espinosa. El resto mira con la ñata contra el vidrio, en particular los veteranos del cristinismo que son señalados como los causantes de la derrota del peronismo en 2015. Por eso los tienen en el segundo cordón a Oscar Parrilli y a Wado de Pedro. A diferencia de 2015, hay un comando unificado de la campaña, que manejan los cuatro sin asesores externos, más allá de alguna pincelada ecuatoriana o catalana. La experiencia de la derrota de 2015 es contundente; en aquella oportunidad cada candidato tenía su librito y actuaba por las suyas. Ahora hay coordinación, un oxímoron para el peronismo. Una empresa “amiga” les acerca una muestra diaria de 600 casos con imagen de candidatos e intención de voto.
  • Con esa planilla desde una oficina del microcentro, que intentan mantener en secreto, se planifican las acciones de los candidatos que se resuelven en uno solo, Scioli, a quien pasean por las comarcas donde está mejor de imagen, por encima del promedio, como Mar del Plata, La Plata, y algunos partidos del conurbano. Intentan explotar el sciolismo sociológico, que compite con el peronismo de Massa o Randazzo y que puede aspirar votos que nunca irán para Bullrich. En este último fin de semana, la candidatura de Unidad Ciudadana tuvo el auxilio de dirigentes de otros distritos. Jorge Capitanich estuvo en Pilar el viernes y hoy estará en el conurbano. En Pilar acompañó al candidato cristinista Federico de Achával. Hoy presentará junto a la candidata a diputada Fernanda Vallejos su libro “Economía Peronista” en la Universidad de Avellaneda.
Daniel Scioli y Jorge Capitanich hacen apariciones selectivas en la campaña del peronismo en la provincia de Buenos Aires.
  • La Capital Federal sigue siendo la herida absurda del oficialismo. El jueves los radicales que pelea contra el Pro hicieron actos de campaña en favor de sus candidatos. En el comedor de Lalín, acompañaron a la candidata a primera legisladora porteña Débora Perez Volpin de la lista que encabeza Martín Lousteau como postulante a diputado nacional. La acompañaron Hernán Rossi, Barbara Bonelli, Gabriela Maratea y Gustavo Aramburu y Verónica Bruk, entre otros. A la misma hora, pero en el quincho del 5° piso del Comité Capital de la calle Tucumán, jalearon la suerte de algunos postulantes de la misma lista: Álvaro de Lamadrid, Juan Nosiglia, Leandro Halperín y Adrian Mastronicola. Los acompañaron representantes de varias generaciones de radicales, como Pedro Calvo, Jorge Ferronato, Rafael Pascual, Ariel Pradelli, Nilo Díaz, Lucia Alberti, Juan Carlos Farizano, Diego Barovero, Edmundo Lavia, Luis Genovesi, Victor Hugo Salazar, Carlos Más Vélez, Daniel González, José Carballo, Carlos Sacchi, Héctor “Lechuga” Fernandez, Maco Fernandez Gaido, Mabel Bianco, Estela Norbis, Pablo Palomeque y Esteban Torre.

Loust

Martín Lousteau, apañado por los radicales de la Capital que se enfrentan com el Pro
  • Cambiemos confía en que el control de las mesas puede ayudarlo a mejorar su performance. Por eso ha pedido a la justicia electoral que le permitan trasladar fiscales de una provincia a otra. Ya lo logró en Buenos Aires, adonde tiene previsto llevar a más de 25 mil militantes de la Capital Federal para anegar las mesas de fiscales propios. Contarán los votos para resguardarlos de picarías del peronismo, pero también de sus aliados radicales, que han sido castigados en muchos distritos de esa provincia.
  • En los últimos días quedaron en evidencia cabos sueltos en manos de la justicia. El juez subrogante del fuero electoral de La Plata, Juan Manuel Culotta recibió el jueves un rapapolvo de la Cámara Nacional Electoral, por haber bajado a Mario Ishii de las PASO del PJ contra Florencio Randazzo. La CNE le reprochó al juez un manejo del expediente que permite que Randazzo juegue solo, con toda la plata y los medios a su disposición, y mandó a que lo investigue el Consejo de la Magistratura. ¿A quién le convenía Ishii en carrera? A Cristina, primero que a nadie. A eso se suma la impugnación a Carlos Menem como candidato en La Rioja que debe resolver la CNE. En el gobierno aseguran que lo tumbarán después de las PASO y que en diciembre empezará a cumplir condena domiciliaria. Un cañonazo para el peronismo. A Menem lo abandonó la platea, pero no la popular, a diferencia de Cristina. Pero esa también una mortificación agridulce para las íntimas convicciones. ¿Acaso, en algún momento de confidencias, Macri no ha dicho que cree que Menem fue el mejor presidente de la democracia?
  • Con ese cuadro, el enfrentamiento simbólico se concentra en la región metropolitana, en el que entrecruzan personalidades que pelean cosas distintas. La táctica de peronismo y no peronismo es pedirle el voto al público por candidatos que valen por lo que son y no por lo que hacen o han hecho. Eso lleva a una extrema personalización del proselitismo, confiando a recursos de apelación adecuados al tipo de comunicación del siglo XXI, y lejos del formato que prevé la legislación electoral, que replica modalidades que tienen un siglo de vigencia. En 2016 a ley Sáenz Peña cumplió cien años y pocos se han enterado de eso. Se preguntan algunos en dónde están los referentes clave de uno y otro sector. Había que buscarlos este fin de semana en Miami, el spa de Puigari, o en Bariloche. No se dan nombres porque acá se respetan los códigos.
  • Los únicos que se animan a hacer un acto de masas y de viejo cuño son las organizaciones sociales, que hoy cruzarán desde Liniers (Iglesia de San Cayetano, base del bergoglismo porteño) hasta la plaza de Mayo. Organizan la CCC, Barrio de Pie y la CTEP de Juan Grabois. Es una movilización detrás del lema papal de Techo, Tierra, Trabajo y en reclamo de que el gobierno cumpla con la aplicación de la emergencia social. Según los responsables de esas organizaciones el gobierno cumple sólo con el 50% de los fondos para pagar el sueldo solidario que promete la ley que sancionó el Congreso el año pasado y que prevé $ 30.000 mil hasta 2019 para la llamada economía popular. La algarada de hoy ha sido cuidadamente negociada para que no tenga formato proselitista. Grabois no hablará, no habrá intervención directa ni mensajes de Francisco, ni se cruzará con los actos por la celebración de San Cayetano. Nadie pedirá el voto para ninguno de los competidores del domingo próximo y lo más cerca de lo partidario será la presencia de los tres jefes de la CGT y de los dos de las CTA. Los discursos en la plaza estarán a cargo de Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista y Combativa) y Esteban Castro, de la CTEP. Este último se ha caracterizado en la dirigencia social por su proceso personal de conversión religiosa que expresa el sentido de esta nueva demografía social argentina que escapa a los partidos, los gobiernos y hasta las organizaciones piqueteras tradicionales, y que no entiende sin el factor Bergoglio en la política argentina.

 

A %d blogueros les gusta esto: