El caso de los funcionario fantasma, que deciden pero firman, tiene antecedentes. Bajo el gobierno de Eduardo Duhalde, Hugo Toledo era asesor para tomar decisiones en obras públicas, pero no era el ministro del área. Chiche Duhalde tenía el mismo status para decidir en materia de ayudas sociales, sin ser la ministra. Pero tampoco se le puede pedir a este gobierno que tenga responsables con firma si faltan funcionarios en decenas de reparticiones. Y algunos que son designados, son despedidos antes de que asuman.
Otros alzan la voz aduciendo precedencia sobre sus pares, como Patricia Bullrich, a quien ya la anotan como aspirante a jefa del gabinete de ministros. El mileísmo es el imperio de lo efímero – muy a tono con la sociedad que describe, a otros efectos, el francés Gilles Lipovetsky («L’Empire de l’éphémère», libro de 1987).
El presidente es hombre de escenarios y también aporta con sus chanzas, como cuando dice que quiere convertir a la Argentina en Irlanda para dentro de 45 años. Es como el consejo sobre cómo hacer una pequeña fortuna en la industria del cine: invertir una gran fortuna.
Regalo de Reyes que parece un préstamo
Otro que lleva y trae sin funciones es “Lule” Menem –primo de Martín-, a quien han registrado en alguna reunión de gabinete y que organizó la visita de los diputados mileistas del miércoles, que vinieron a escuchar la rabieta del presidente por la lentitud en el trámite de los proyectos. Milei quiere que el 31 de enero esté aprobada la ley-ómnibus.
Para que la aprobación ocurra, dígase, el 25 de enero, el 18 tiene que estar dictaminada en comisión. Este martes empieza la ronda de explicaciones del Ejecutivo a los ministros. La semana siguiente tendría que estar aprobado el dictamen. Quimérico: a esa reunión con Milei fue la mitad de los legisladores de la Libertad Avanza. Y ninguno de quienes integran el bloque tiene experiencia legislativa.
Son todos debutantes. Lo que les pida el oficialismo dependerá de los amigos que tengan en el Congreso. Los 39 del Senado ya ponen reservas. Y las presidencias en comisiones de Diputados fue un regalo de Reyes que le hicieron a LLA los bloques del PRO la UCR, y los 23 de Pichetto que se parece más a un préstamo a plazo fijo. Las razones son precarias: toman distancia del peronismo de los 101. Una posición tal no puede perdurar en el tiempo.
(De la columna «Bandera blanca de Milei ante el Congreso», Entretelas de la política, en Clarín de hoy. https://www.clarin.com/economia/bandera-blanca-milei-congreso_0_PAhuVOPNNx.html)