Perdidos en el espacio
Las dos semanas de triunfos y derrotas han precipitado movimientos en todas las fuerzas. Los radicales del bloque de Diputados entraron en un proceso de «replanteo y reordenamiento» que amaga con sanciones a los cinco legisladores borocoteados.
No es probable que ocurra porque lo último que querrían es dividir la bancada, aunque sea inmanejable por Rodrigo de Loredo. Este legislador tiene que renovar su banca el año que viene y tiene un fiero adversario en Luis Juez.
A este se le atribuye un proyecto de disputar la cabeza de la lista de candidatos a diputados – aun siendo senador – por el espacio de lo que fue Cambiemos de Córdoba, como antesala de una candidatura a gobernador en 2027.
Los dos tienen que disputar con el cordobesismo de Martín Llaryora y creen que puede mejorar su competitividad con la ayuda del mileísmo. El radicalismo sufre las consecuencia del paso del tiempo. De Loredo en el bloque de Diputados y Lousteau como presidente del partido son personajes de una obra que se levantó de cartel.
Responden a un mundo que ya no existe, el previo a las elecciones de 2023, cuando existían Cambiemos, Gerardo Morales, Horacio Rodríguez Larreta, etc. Expresan pactos que son papel mojado. De Loredo fue jefe del boque cuando éste se dividió del que manejaba Mario Negri, como un compromiso para apoyarlo a Lousteau jefe del partido.
Hoy son como esos dos astronautas que están en el espacio y no saben cómo los van a traer a tierra de nuevo porque se rompió el bondi.
Gobernadores al poder, el vice siempre K
En el peronismo también se prefigura el 2025 electoral. La reaparición de la familia Kirchner en actos coincide con la inminencia de las elecciones del 17 de noviembre para nuevas autoridades del PJ Nacional y en la provincia de Buenos Aires.
Cristina y Máximo están pidiendo color para sentarse en la mesa de decisiones de las listas del año que viene. O directamente tomar ventaja para alguna candidatura. Este despliegue se concilia con el que hacen los gobernadores.
Cuatro de ellos se reunieron con la cúpula de la CGT. Axel Kicillof, Gildo Insfran, Ricardo Quintela y Sergio Ziliotto salieron con la consigna de que uno de ellos debe ser el nuevo presidente. Si este proceso sigue el manual, la nueva conducción debe ser un cóctel de peronismo del interior y peronismo del AMBA. La matriz cristinista querrá quedarse con el segundo puesto. Esa función de vigilancia la imaginó Cristina en 2019 como vice de Alberto.
La misma tarea imaginó en 2015 para Carlos Zannini como número dos de Daniel Scioli. Wado de Pedro tiene todos los números para ese rol en una nueva conducción. El PJ encendió la luz en la sede de la calle Matheu para algunas peñas los martes. Hubo una reunión de la rama femenina, de donde salió la idea de que sea una mujer quien ocupe la presidencia.
Otro martes fue dedicado a los temas exteriores, con Jorge Taiana y el embajador Sabino Vaca Narvaja como estrellas. Y otro más dedicado a la juventud universitaria del partido, con Victoria Tolosa Paz. Quintela ha participado en todas ellas.
(De la columna «Lo barato sale caro», ENTRETELAS DE LA POLÍTICA, en Clarín de hoy – https://www.clarin.com/economia/barato-sale-caro_0_aoeisyl575.html)