MALCORRA, AYER SOBERANISTA Y ANTI BUITRE CON CRISTINA, HOY NEUTRAL SOBRE MALVINAS CON MACRI

“He estado al lado de este Secretario General cuando se llevaron a cabo discusiones de las Malvinas, asumí claramente el papel de no involucrarme como jefe de gabinete”. Esto le respondió Susana Malcorra al diario The Telegraph, cuando le preguntó si podía asegurar su neutralidad en torno al conflicto por las Malvinas en caso de que fuera elegida Secretaria General de la ONU.

La funcionaria agregó a ese diario británico en Nueva York, después de la audiencia del martes en la cual se sometió a preguntas de representantes del organismo sobre su visión y su capacidad para el cargo: “También puedo decir que el Secretario General le ha dicho siempre a las dos partes – Reino Unido y Argentina, Argentina y Reino Unido – que está dispuesto a hacer lo que ambas partes estén de acuerdo para que haga. Eso ha sido igual con cada secretario general, independientemente de su nacionalidad. ” Si el Reino Unido y la Argentina consideran que el Secretario General es digno de confianza para promover una agenda, el Secretario General lo hará. Eso es todo”.

La inquietud de la prensa inglesa refleja el interés que esa candidatura ha despertado en Londres, a raíz del conflicto histórico con la Argentina (http://www.telegraph.co.uk/news/2016/06/08/race-to-replace-ban-ki-moon-argentine-candidate-for-secretary-ge/)

La postulante ya cuenta con el apoyo de Gran Bretaña para el cargo. El “Telegraph” dijo también que cuenta con el de los Estados Unidos. Para el gobierno inglés Malcorra es confiable porque expresa los valores de la política exterior de ese país incluso mejor que los Estados Unidos.

Las expresiones de Malcorra sobre Malvinas las adelantó en el último viaje que hizo hace un mes a gran Bretaña en un raid de reportajes. Fue en los días previos a que el gobierno argentino hiciera oficial una postulación que había hecho al año pasado, aunque de manera informal, el gobierno de Cristina de Kirchner. Malcorra fue protagonista en la ONU en el esfuerzo del anterior gobierno para que la asamblea aprobase un protocolo para la negociación de deuda soberana.

Las palabras de Malcorra tranquilizan hacia afuera, pero van a disparar un debate interno. El gobierno deberá explicar por qué apoya a una candidata que se declara, por adelantado, neutral en el tema Malvinas. ¿Qué interés tiene un país en apoyar una postulación de esa dimensión si no le servirá para hacer avanzar uno de los puntos de la agenda exterior del país que se considera una política de Estado?

También deberá explicar si esa neutralidad no redundará en un congelamiento del debate mientras dure el mandato de Malcorra, que puede ser de diez años si es reelegida. Si es así, se entiende el énfasis inglés en apoyarla. Será Londres quien avance más casillas en su agenda sobre las islas.

En el caso de Malcorra la neutralidad es un atajo porque admite que no es experta en cuestiones internacionales ni de seguridad. La capacidad que todos le reconocen es el liderazgo y la capacidad de organización. Por eso su performance ante los representantes en la ONU descolló en este punto pero no en preguntas sobre conflictos, ante las cuales hizo malabarismos con apuntes que tenía sobre la mesa. La acompañaron dos diplomáticos, pero en ningún caso acudió a ellos para que la asistieran.

Otra rareza esta del gobierno macrista de tener una canciller que cree que debe reclamar Malvinas porque se lo ordena la Constitución, como dijo en su último viaje a Londres. Más raro es lo de Malcorra, que con el anterior gobierno fue una abanderada del tercerismo soberanista en la lucha con los llamados “buitres”. ¿Habrá un tránsito de Susana a Malcorra como han querido ver algunos fantasiosos en la conversión de Bergoglio en Francisco? El obispo de Buenos Aires parecía anti kirchnerista (Néstor decía que era el jefe de la oposición a su gobierno) y ahora parece kirchnerista (como es cura, nunca se sabrá ni una cosa ni la otra). En esas transfiguraciones hasta alguien puede imaginar que desde la secretaria General Malcorra puede acercar más las Malvinas a los argentinos. (Antecedentes en: MALVINAS, REHÉN DE MALCORRA SI VA A LA ONU (LOS IMPRESCINDIBLES DEL LUNES) https://zuletasintecho.com/2016/05/23/malvinas-rehen-de-malcorra-si-va-a-la-onu-los-imprescindibles-del-lunes/ vía @wordpressdotcom, y EL IRRESISTIBLE ASCENSO DE MALCORRA A LA ONU: UNA HISTORIA (Un diálogo con Radio Mitre de Neuquén) https://zuletasintecho.com/2016/05/24/el-irresistible-ascenso-de-malcorra-a-la-onu-una-historia-un-dialogo-con-radio-mitre-de-neuquen/ vía @wordpressdotcom)

Para la elección del secretario General de la ONU debe haber acuerdo de los miembros del Consejo de Seguridad, en donde hay cinco países con poder del veto: EE.UU., Gran Bretaña, Rusia, China y Francia. La tradición dice que Gran Bretaña nunca veta nada en este tipo de elección. Los únicos que vetan con EE.UU. y Rusia. Si este dictamen de los baqueanos en ONU es así, se entienden los movimientos del gobierno argentino de estas horas. En la mañana de hoy Mauricio Macri tuvo una charla por teléfono con Vladimir Putin, país que visitó hace dos semanas el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo, canciller efectivo de Macri, para participar de una hermética cumbre sobre seguridad y terrorismo (como combatirlo, se entiende). Los rusos, según los expertos, son grandes negociadores de sus posiciones internacionales y seguramente detallaron al enviado de Buenos Aires hasta qué grado de consanguinidad están dispuestos a comercializar a cambio de no vetarla a Malcorra.

MACRI DIALOGA CON PUTIN

Macri, al teléfono. Dialogó hoy con Vladimir Putin, presidente de Rusia. Con EE.UU. es el otro país cuyo voto es decisivo para la candidatura a la ONU de Susana Malcorra, que el martes rindió examen en Nueva York (foto principal).

Pompeo parte esta noche junto a Marcos Peña a Washington, en donde los espera la consejera de Seguridad Nacional del Gobierno de los Estados Unidos, Susan Rice, que tiene despacho en la Casa Blanca (viene a ser la Condoleezza de Obama, las dos son morenas de élite, las dos de la Universidad de Stanford). Los recibirá junto al director para Asuntos del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mark Feierstein. Malcorra no participa de esta misión en la que seguramente el gobierno Obama dirá algo sobre el no-veto a Malcorra.

El gobierno tiene a su favor el bajísimo prestigio de la gestión peronista que terminó el 10 de diciembre y en particular sus consignas agresivas. El tema Malvinas fue encarado con agresividad dialéctica y una estridencia, que, por diferenciación, hace firme este round de neutralidad que propone Malcorra. De todos modos, será recogido por el peronismo para acosar al gobierno por apartarse del mandato constitucional de la cláusula transitoria 1 de la carta aprobada por unanimidad en 1995: “Primera: La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.

En ese debate el gobierno deberá medir el costo que puede tener este capítulo en el debate con la oposición, que aprovechará el alto prestigio que tienen en el público las consignas malvineras, un santuario que no hay que menear mucho porque puede dispararse hacia cualquier lado.