La unidad de los bloques busca abrir trincheras ante el anuncio de los voceros de Milei de que llevará 14 toneladas de reformas al Congreso, en leyes ómnibus. Es una reacción táctica esperable en un gobierno débil porque pone al Congreso en pie de guerra. Golpear para después negociar, como dicta el manual de las obviedades.
Esa táctica busca el beneficio de la batalla más que el resultado final. Todo gobierno sabe que, de lo que propone, saca del Congreso lo que puede. Pero la batalla puede servir para hacer músculo, detectar amigos y enemigos, y dividir al contrario, que puede ser muy poderoso si vos sos muy débil.
Hoy todo legislador, aun los que bloques pequeños, es un adversario potencial de Milei, víctima tanto de quienes quieren ayudarlo, como de quienes lo quieren jibarizar para que fracase.
El debate del jueves en Diputados desnudó que ya había pactos, a espaldas de otras presidencias de bloques, cuyo apoyo va a necesitar el nuevo gobierno.
Repartir por bloques debilita la presidencia de Martín M., que tiene un cargo “chamuyado” con el peronismo, al que le correspondería como primera. Se la cede para debilitarlo y aislarlo de un acuerdo con el no peronismo, verdadero adversario del peronismo.
El jefe de la bancada peronista le dijo en público, a poco de comenzar el debate, que tendría problemas si no respetaba los acuerdos. ¿Una amenaza? Aquí el diálogo, odioso para una primera sesión: Martínez: “- No es un buen comienzo suyo si no ordena esta situación. Vamos a partir de esta base”. Karina Banfi: “- Es una amenaza…”. Cecilia Moreau. “- No es amenaza, Banfi”. Martínez: “- No hay que amenazar a nadie, los amenazados en general somos nosotros.”
Se votó y se impuso el método del peronismo por sobre la oposición, con lo cual el PJ se asegura que en cada comisión los tres primeros diputados sean de Unión por la Patria.
Esperable: el mileísmo ganó el gobierno exhibiendo intransigencia. No es fácil virar, por necesidad de gobierno, y aprender a negociar con peces de aguas profundas. Es ley de la política, quien te puede ca…r, te va a ca…r.
(De la columna «El experimento Milei, prueba de resistencia» , Entrelas de la política, en Clarín de hoy https://www.clarin.com/economia/experimento-milei-prueba-resistencia_0_GnOih5CjGq.html )