La pelea se vuelve viscosa para las partes. En el «staff report» del FMI que se conoció el jueves pasado figura el compromiso de la Argentina de «eliminar las restricciones de cambio distorsionadas restantes, y las prácticas de múltiples divisas en el corto plazo, y a desarrollar planes para desenganchar gradualmente las medidas de gestión del flujo de capital, según lo permitan las condiciones». Esto quiere decir levantar el cepo. Y el impuesto PAIS es una de las herramientas del cepo.
El informe del FMI le pone plazo al fin del Impuesto, y se contradice con el texto de lo que había presentado el gobierno en la última versión de la ley, que extendía el plazo hasta diciembre de 2024. El FMI dice que para ese compromiso del gobierno “se necesitarán medidas adicionales para eliminar los MCP (Multiple Currency Practices) restantes y las restricciones cambiarias, incluida la eliminación del impuesto al acceso de divisas a las importaciones durante el transcurso de este año” (IMF Country Report No. 24/37).
Una alianza para salvar fondos de villas
Se movieron también los autores de la ley sancionada bajo el gobierno de Macri en cumplimiento de acuerdos entre aquel gobierno, todos los partidos del Congreso, y las organizaciones sociales francisquistas.
Juan Grabois, líder de ese grupo, se interesó en que el debate sobre la coparticipación del tributo no se hiciera a costa de la asignación específica al Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), que se lleva hoy el 9% de la recaudación. Esa política atiende la integración de más de 5.800 barrios populares y ya ha aplicado $ 270.000 millones desde su vigencia en todo el país sin ninguna denuncia de corrupción.
Los firmantes del proyecto que fue sancionado y prorrogado por el Congreso entre 2017 y 2023 fueron Massot, Elisa Carrió y Negri. Massot y Juan Manuel López, jefe del bloque de la Coalición, retomaron viejos entendimientos para que esa asignación se mantuviese. Esa ley disparó una revolución pacífica que se hizo con los protagonistas menos pensados y le conviene a todos asegurarle la continuidad.
Al Vaticano pisando hielo delgado
El capítulo vaticano de esta norma pone luz sobre el viaje de Milei el domingo próximo a la canonización de Mama Antula, que será la primera santa argentina. Francisco recibirá al presidente al día siguiente, y habrá una asistencia empresaria muy importante, además de gobernadores como Gerardo Zamora – Mama Antula era santiagueña – y Jorge Macri.
El jefe de gobierno porteño lleva en su comitiva a la exdiputada y actual Secretaria de Bienestar Integral del gobierno de la CABA, Victoria Morales Gorleri. Esta funcionaria es la embajadora «in pectore» de Jorge Bergoglio para representar a la Argentina. Nada dice que eso signifique que el gobierno argentino la designe. Fue legisladora y diputada nacional por el PRO y tiene un cargo que lleva el nombre que le pone Bergoglio a sus realizaciones de mayor compromiso personal: «integral».
No está de más leer algunos de sus escritos sobre lo que significa «integral» para Bergoglio. Con este panorama, la visita al Vaticano es para Milei como caminar por hielo delgado.
Por Nacion irán los hermanos Milei, Javier y Karina, Sandra Petovello, Diana Mondino, Nicolás Posse y Guillermo Francos.
Por Ciudad: Jorge Macri con Belen Ludueña, Fulvio Pompeo, Morales Gorleri, Pilar Bosca ( Direccion de Cultos) y Ana Ciuti ( Subsecretaria de Relaciones Internacionales )».
(De la columna «Milei a la espera de salvarse con la Corte Suprema», «Entretelas de la política», en Clarín de hoy, https://www.clarin.com/economia/milei-espera-salvarse-corte-suprema_0_uun5N6Na4b.html)